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Testamento Franco Tentativa de inventario de los bienes y prebendas acumulados por los Franco en 80 años de poder e impunidad

El día que Franco falleció su viuda, su yerno y su hija acumulaban inmuebles y terrenos por valor de más de mil millones de pesetas de 1975. La obra 'La familia Franco SA', del periodista e investigador Mariano Sánchez Soler, desgrana los negocios públicos y secretos de la familia del dictador desde su ascenso al poder tras un golpe de Estado hasta la actualidad. 

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Momento en el que los familiares de Franco sacan los restos del dictador del Valle de los Caídos. - REUTERS

"Aunque se habla mucho de la fortuna de los Franco, no tenemos dónde caernos muertos". La frase es de Pilar Franco Bahamonde, hermana del Generalísimo y Caudillo de España por la gracia de Dios Francisco Franco. Apareció en Qué el 6 de marzo de 1978, apenas unos días después de que ardiera una parte importante del Pazo de Meirás. Desde entonces, las pocas intervenciones de la familia acerca de su estado económico han ido en la misma línea dibujando un Francisco Franco y familia como un clan austero que, en ningún momento, se benefició de su posición de poder, privilegio e impunidad para aumentar su patrimonio personal.  

La frase de la hermana del dictador, sin embargo, contrasta, y mucho, con la realidad que describe el investigador y periodista Mariano Sánchez Soler, que acaba de publicar una actualización de su investigación La familia Franco S.A., una obra que relata la manera en la que Franco y los distintos miembros de su familia (natural y política) obtuvieron su fortuna, así como los negocios del patrimonio del dictador.

De hecho, el investigador y periodista defiende que es prácticamente imposible calcular la fortuna amasada por la familia Franco y sus cercanos durante las cuatro décadas de dictadura. "Algunos, vinculados durante algún tiempo al círculo familiar de los Franco pronosticaron más de 20.000 millones de pesetas [120 millones de euros]. Otras, tras una investigación aproximativa, multiplicaron esa cifra por cinco [600 millones]", escribe el autor. 

"Aunque se habla mucho de la fortuna de los Franco, no tenemos dónde caernos muertos", señaló Pilar Franco en 1978

Lo único cierto, a estas alturas de la historia, es que los Franco se beneficiaron de su posición de dominio y privilegio para asegurar su futuro económico. Aumentaron notablemente su patrimonio, con regalos como el Pazo de Meirás, el palacete de Cornide o la Casa del Pico, que consiguieron vender en 1988 por 320 millones de pesetas. También se mantuvieron durante décadas en los consejos de administración de las principales empresas del país y ya, durante la democracia, también se vieron beneficiados por recalificaciones millonarias en terrenos de su propiedad como fue el caso de Valdefuentes, donde se levantaron 3.000 viviendas y el centro comercial Xanadú

El enriquecimiento, de hecho, llegó desde el inicio. Historiadores de reconocido prestigio como Ángel Viñas han acreditado cómo el dictador amasó durante el conflicto una fortuna de 34 millones de pesetas, una cantidad que a día de hoy ascendería a 388 millones de euros según el método de conversión creado por el banquero e investigador Sánchez Asiaín. 

"Los descendientes directos de Franco han vivido un cómodo y rentable descenso social. La convivencia democrática los transformó en una familia disgregada tras la muerte de Carmen Polo; una familia arrinconada por unas amistades íntimas que antaño amasaron fortunas fabulosas con su relación. Esta investigación también muestra, con hechos objetivos y datos documentados, los negocios desconocidos del patrimonio del general, la venta de sus santuarios y sus recuerdos", avanza el investigador en el prólogo de la obra. 

Mucho más allá del testamento: propiedades y consejos

El Mundo publicaba este lunes el documento notarial de la herencia de Franco, según el cual, el dictador dejaba 28,5 millones de pesetas a su mujer e hija a su muerte. El testamento coincide con la versión de la historia que han querido reflejar los Franco, una familia con poco gusto por lo material y que no se benefició de su posición de poder, privilegio e impunidad durante 40 años de dictadura y unos cuantos de democracia. Así, el testamento de Franco asignaba a su viuda e hija la cantidad mencionada y las únicas propiedades inmobiliarias que estaban consignadas a su nombre: el Pazo de Meirás, el Canto del Pico y el palacete de Cornide

Sánchez Soler, sin embargo, alerta de que una cosa es el testamento de Franco, que es lo publicado por El Mundo, y otra cosa es su verdadera herencia y la fortuna que consiguieron acumular. "Me desconcierto mucho con estas cosas. Están lavando la cara de una época histórica pero de una manera poco seria, con muy poco rigor histórico", denuncia Sánchez Soler en conversación telefónica con Público

"Están lavando la cara de una época histórica pero de una manera poca seria, con muy poco rigor histórico", denuncia Sánchez Soler

Así, el investigador señala el valor de las fincas, palacios y edificios propiedad de Carmen Polo y del marqués de Villaverde, Cristóbal Martínez Bordiu (yerno de Franco) superaba con creces los 1.000 millones. La tarea de abordar esta cuestión no es sencilla. Uno, muchas fincas y propiedades estaban sumergidas y fuera del control legal del fisco, según denuncia Sánchez Soler. Dos, resulta difícil definir el justiprecio de propiedades en el extranjero. 

La familia Franco y los entonces príncipes de España con sus hijos en la puerta del pazo de Meirás EFE

A continuación, exponemos la lista de inmuebles que pertenecían a la viuda del dictador y a su hija y yerno el día en el que dictador falleció. 

1. Pazo y Torres de Meirás. 110.000 metros cuadrados. De ellos, 80.000 urbanizables. Con un valor catastral de 75 millones de pesetas en 1975 y un valor de mercado de alrededor de 150 millones de pesetas. 

2. Canto del Pico. Palacete Casa del Viento, la casa del guarda y 82.000 metros cuadrados. Valor catastral: 300 millones de pesetas. 

3. Palacete de Cornide. Tres plantas con 879 metros cuadrados. Valor catastral: 20 millones de pesetas. 

4. Edificio de la calle Hermanos Bécquer, nº 8. Tres pisos. Valor: 36 millones de pesetas. 

5. Valdefuentes. Finca de 9.845.088 metros cuadrados, con edificio y construcciones agropecuarias en Arroyomolinos (Madrid); tres millones de pesetas como capital escriturado, que podría llegar a un valor de 700 millones de pesetas. En parte de esta finca se construiría, años después, el centro comercial Xanadú. 

6. Casa natal de Franco. Calle Frutos Saavedra, nº 13 (Ferrol). Ocho millones de pesetas. 

7. Chalet en la reserva de Los Monteros, Marbella. 80 millones de pesetas. 

8. Palacio de Caza de Franco, en Castillo de las Navas (Córdoba). Fortaleza del siglo VIII vendida por Carmen Franco después de la muerte de su padre por 90 millones de pesetas; ofertado a Alemania por 120 millones de pesetas en 1982. 

9. Finca en Pareja (Guadalajara). 18.000 metros cuadras; diez millones de pesetas. 

10. Urbanización La Florida (Madrid). 20.443,48 metros cuadrados. 47 millones de pesetas. 

11. Finca en Cerca de Los Monteros (Pago de la Dehesa, Marbella). 25 millones de pesetas. 

12. Finca en Cerca de Los Monteros (Pago de la Dehesa, Marbella). 10 millones de euros. 

13. Finca rústica en Chillarón del Rey (Guadalajara). 14.299 metros cuadradas. 1.500.000 pesetas. 

14. Finca en la provincia de Guadalajara. 20.000 metros cuadrados. 500.000 pesetas. 

15. Chalet en el embalse de Entrepeñas (Guadalajara). Comprado por Cristóbal Martínez Bordiú a la familia Romanones. 20 millones de pesetas. 

16. La Piniella, en San Cucao de Llanera (Asturias). Finca de la familia Polo; 37.000 metros cuadrados en explotación. 

17. Finca y chalet en Torremolinos (Málaga). Vendido por el marqués de Villaverde en 1981 por 200 millones de pesetas. 

18. Chalet en Miami (Florida, EEUU)

19. Plantaciones en Filipinas. 23.000 hectáreas en plena producción, de las que solo se tiene constancia por informaciones periodísticas. 

20. Chalet en urbanización Puerta de Hierro (Madrid). Vendido por Carmen Martínez Bordiú a los embajadores de Venezuela tras vivir en él cinco años. Carmen Polo se lo había regalado a su nieta. 150 millones de pesetas. 

21. Finca de Bastiagueiro, en Oleiros (A Coruña). 

22. Chalet en la urbanización en La Moraleja de Madrid. Sería el domicilio futuro de Francis Franco y María Suelves. 

La declaración de Carmen Polo y el marqués ante Hacienda en 1977

En su declaración de Hacienda de 1977, Carmen Polo dijo poseer 89 millones de pesetas en patrimonio inmobiliario y unos ingresos en metálico de poco más de nueve millones de pesetas. Por su parte, el marqués de Villaverde, yerno del dictador, confesaba un patrimonio de 107.100.000 pesetas y unos ingresos de 9.051.579 pesetas. Estas declaraciones fueron publicadas junto a las de todos los ciudadanos en los listados que el Ministerio de Hacienda hizo públicos en marzo de 1979.

El holding Franco en el capitalismo español

Pero el negocio de los Franco no residía únicamente en acumular propiedades. Los Franco consiguieron crear un auténtico holding que llevó su poder intervencionista a todas las estancias del mundo financiero español. Así, dice el investigador Sánchez Soler, que a día de hoy "resulta imposible" conseguir un inventario total y absoluto de las empresas vinculadas íntima y personalmente al llamado clan de El Pardo, el triángulo compuesto por los Franco, los Polo y los Martínez Bordiú.

No obstante, sí nos podemos hacer una idea a través del siguiente dato: los Franco-Polo-Martínez Bordiú actuaron directamente o a través de testaferros totalmente identificables con la familia en alrededor de cincuenta grandes empresas a lo largo de la dictadura. "Este inventario del holding de la corte de El Pardo, fechado en 1975, comenzó a forjarse a finales de los 50, y atesora un capital social escriturado que superar los 100.000 millones de pesetas", escribe Sánchez Soler. 

El yerno de Franco: sentado en 17 empresas

Cristóbal Martínez-Bordiú / EFE

Sólo entre 1950 y 1979, el yernísimo fundó, presidió y/o formó parte de los consejos de administración de diecisiete empresas cuyos capitales sociales, según las escrituras, sumaban más de cuatro mil millones de pesetas. "Todas  las sociedades anónimas que contaron con la presencia del marqués vieron crecer sus capitales y sus ganancias. También muchas de ellas desaparecieron con la irrupción de la democracia, liquidadas entre el escándalo o el silencio", apuntala Sánchez Soler. 

Así, el marqués estuvo sentado en el Consejo de empresas familiares como Comercial Flores S.A., Chequeos por Computadora o Instituto Técnico de Seguros y Reaseguros S.A., un negocio presidido por el hermano mayor del dictador. No obstante, el principal motor de ingresos del yerno de Franco fueron las empresas dedicadas al sector médico.

"El marqués, durante sus 25 años de reinado en la sombra, cobró más de dos millones de pesetas mensuales en calidad de sueldos conseguidos en la medicina. Así, llegó a cobrar de hasta ocho empresas sanitarias", señala el autor de la obra. 

El milagro de Pilar Franco, el omnipresente Nicolás y el capitalismo franquista

No obstante, Martínez-Bordiú no fue el único de la familia que se paseó por los consejos de administración de las empresas más importantes del país. También Nicolás Franco. El hermano mayor del dictador estuvo en los consejos de Transmediterránea Unión Naval de Levante, Manifacturas Metálicas Madrileñas, Navieras Aznar, FASA-Renault, Reace, Alcan Aluminio Ibérico, Naviera Transportes y Pesca, etc. 

"Entre 1961 y 1974, de los 83 ministros vivos de los sucesivos gobiernos de Franco, 64 de ellos ocupaban algún cargo en consejos de administración"

Llama también la atención el milagro que consiguió la hermana del dictador Pilar Franco Bahamonde. "En los años que median entre la posguerra y el relanzamiento económico de los años 60, Pilar Franco consiguió comprar una residencia valorada en 12 millones de pesetas; un piso para cada uno de sus diez hijos; una finca en A Coruña y títulos en acciones bursátiles. Todo un milagro para una pensionista que cobraba 190 pesetas mensuales en concepto de viudedad", escribe el autor. 

Así, también cabe destacar que entre 1961 y 1974, de los 83 ministros vivos de los sucesivos gobiernos de Franco, 64 de ellos ocupaban algún cargo en consejos de administración de grandes empresas públicas y privadas; incluso durante su ministerio. "Es decir, el 77% del total. Todos los ministros sumaban 326 puestos en consejos de administración, de los que 277 lo eran en empresas privadas y 99 en públicas", apunta el investigador. 

Las cuatro grandes propiedades: Meirás, Cornide, el Canto del Pico y Valdefuentes

A pesar de las múltiples propiedades de los Franco, cabe destacar estas cuatro por encima del resto. 

- Pazo de Meirás: un regalo a la venta por 8 millones de euros

La fachada El Pazo de Meirás, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y residencia de verano del general Franco. EFE

En el Pazo de Meirás (A Coruña), la familia Franco disfrutó de 37 veranos. Se trata de una finca de más de 100.000 metros cuadrados, siete hectáreas de jardín y dos impresionantes torres que habían pertenecido a la famosa escritora Emilia Pardo Bazán y durante décadas fue el símbolo del poder del clan de los Franco. Actualmente el Pazo está en venta y el Gobierno español ha reclamado judicialmente su devolución al considerar que la venta del Pazo a los Franco se hizo a través de un "contrato simulado" para evitar que la propiedad pasara a manos públicas como bien de Patrimonio Nacional una vez falleciera el dictador. Para la Abogacía del Estado, de hecho, se trata de "un negocio simulado", una "falsedad en documento público".

La Abogacía del Estado considera que la venta del Pazo a Franco se hizo a través de "contrato simulado"

¿Pero cómo llegó esta propiedad a manos de los Franco? Recapitulemos. El edificio fue comprado por una comisión de notables y políticos de la provincia de A Coruña, que tomaron el nombre de Junta Provincial Pro Pazo del Caudillo, en 1938 por una suma de 450.000 pesetas, con dinero de los propios notables, pero también a costa de una suscripción obligatoria impuesta a funcionarios públicos, a quienes durante un año se les descontó un día de sueldo al mes de sus nóminas y también se obligó a los ayuntamientos coruñeses a entregar, como mínimo, el 5% del impuesto de la contribución recaudado ese año. Durante toda la dictadura, el Ayuntamiento abonó las tasas vinculadas a la propiedad como deferencia "al fundador del nuevo Imperio".

La entrega a Franco de esta propiedad se hizo en 1938, pero la firma del contrato de venta al dictador, presuntamente simulado, no se hizo hasta 1941. Actualmente, los Franco mantienen esta finca a la venta por ocho millones de euros y reciben una subvención pública por abrir sus puertas una vez al mes a los visitantes en unas visitas guiadas que imparte la propia Fundación Nacional Francisco Franco. Los Franco, de hecho, ya hicieron negocio con esta propiedad. El 20 de junio de 1991, Carmen Franco vendió 13.045 metros cuadrados de los terrenos a las mercantiles Maquinsae S.L. y Fincas Cedeira Galicia S.A.

- La finca Canto del Pico: otro regalo de la guerra por el que sacaron 320 millones de pesetas de 1988 

La familia Franco, un negocio de cientos de millones de euros

Aún no había finalizado la Guerra Civil cuando Francisco Franco ya había recibido su primer gran regalo inmobiliario. El conde de las Almenas, José María Palacio y Abarzuza, hizo testamento a favor de Franco y le dejó la finca conocida como el Canto del Pico, de 820.000 metros cuadrados, que estaba coronada por la conocida como Casa del Viento, que en 1930 había sido declarada monumento nacional. "Una propiedad que, por sí sola, convertía en millonarios a los descendientes del jefe del nuevo Estado", escribe Sánchez Soler.

La casa de Canto del Pico fue aprovechada por toda la familia Franco. Por ejemplo, su hija Carmen Franco vivió aquí su noche de bodas con el doctor Martínez Bordiú y su nieta Merry tendría en la casa del guarda, reformada por ellos, su domicilio conyugal Jimmy Giménez-Arnau.

La Casa del Viento y 8.000 metros cuadrados de finca fueron vendidos por 320 millones de pesetas a un hostelero

Es especialmente relevante señalar que la Casa del Viento disfrutaba de exenciones fiscales desde el 15 de junio 1955, en plena dictadura, cuando el Supremo sentenció que "Canto del Pico es de hecho un museo del Estado", aunque jamás estuvo abierto como tal. De hecho, a partir de 1979, los descendientes del dictador intentaron reiteradamente vender la propiedad.

Los deseos de los herederos se cumplieron, por fin, el 27 de abril de 1988, apenas dos meses después de la muerte de Carmen Polo. La Casa del Viento y 8.000 metros cuadrados de finca fueron vendidos por 320 millones de pesetas a un hostelero español. "Se trata de un regalo de guerra por reconquistar España que reportó a la familia 320 millones de pesetas limpios, contantes y sonantes. La Casa del Viento fue la primera mansión privada del general Franco y también la primera en enriquecer a sus descendientes".

La casa de Cornide en A Coruña, un regalo millonario que sigue a nombre de los Franco

El dictador Francisco Franco también fue propietario, y hoy lo es su familia, de una edificio histórico del siglo XVIII situado en el centro de A Coruña. El edificio fue comprado por el conde de Fenosa por 305.000 pesetas tra suna subasta pública a la que solo acudieron el propio conde (Pedro Barrié de la Maza) y subjefe provincial del Movimiento en A Coruña. Era el año 1962. La propiedad, sin embargo, terminó en manos del jefe del Estado. El conde decidió regalárselo al dictador y, además, el ayuntamiento correría con todos los gastos necesarios para acondicionarlo. 

El palacio de Cornide, en el casco antiguo de A Coruña.

Dice el investigador que actualmente es muy difícil valorar cuánto puede valer este edificio ya que se trata de un edificio histórico de gran calidad artística, "aunque lo realmente interesante está en el misterio de las piezas y obras de arte que decoran o decoraron en su interior". 

Valdefuentes, la sociedad anónima de su excelencia y el gran pelotazo del siglo XXI

La finca de Valdefuentes, de casi diez millones de metros cuadrados, es una de las grandes propiedades de los Franco aunque nunca estuvo a nombre del dictador. Durante la dictadura, su titular era José María Sanchiz Sancho, familiar del marqués de Villaverde y, después, pasaría a manos Carmen Polo. No obstante, no cabe dudas de que el dictador fue el propietario de este espacio que fue conocido como el 'coto de Franco'.

Tras la muerte de Franco y la desaparición de Sanchiz, Carmen Franco pasó a ser dueña legítima y presidenta del consejo de administración de Valdefuentes, apoyada en su hijo Francisco como nuevo vocal de la junta general de accionistas y como gestor de la misma en la práctica. De esta manera, uno de los espacios favoritos del dictador se convirtió en un "sorprendente plató de películas españolas más o menos sensuales".

El objetivo de esa recalificación fue la construcción de miles de viviendas, un centro comercial (Xanadú) y un polígono industrial

Tal y como desgrana Sánchez Soler, la superficie de Valdefuentes, al tener una calificación rural, poseía un valor que rondaba los 1.000 millones de pesetas. El valor, en caso de ser edificable se multiplicaría. Y así sucedió. El Ayuntamiento de Arroyomolinos y la consejería de Urbanismo y Obras Públicas de la Comunidad de Madrid, ambos gobiernos por el PP, aprobaron en 2001 el nuevo Plan General de la Comunidad de Madrid para recalificar 3,3 millones de metros cuadrados. El objetivo de esa recalificación fue la construcción de miles de viviendas, el centro comercial Xanadú y un polígono industrial.

Tras la recalificación, Carmen Franco creó la empresa inmobiliaria Fiolasa S.L.U., con domicilio social en su propia casa de la calle Hermanos Bécquer, con un capital desembolsado de 10 millones de euros en metálico. 

Las estatuas del Pórtico de Gloria

Los Franco también se quedaron, y ahora con la razón de la Justicia, con dos estatuas románicas realizadas por el Maestro Mateo y que proceden del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago. Representan a Abraham e Isaac y datan del siglo XII. Durante la anterior legislatura, el Ayuntamiento de Santiago intentó recuperar, sin éxito, las figuras. En febrero de 2019, el juzgado de Primera Instancia nº 41 de Madrid dio la razón a los Franco en cuanto a la propiedad de las estatuas por "prescripción adquisitiva", es decir, ha accedido a la titularidad de la misma por su posesión continuada de manera pública, pacífica e ininterrumpida. 

Imágenes de Abraham e Isaac que atesora la familia del exdictador Francisco Franco.

La pensión de Carmen Polo: mayor que el sueldo de Felipe González

La democracia también fue bastante generosa con la viuda del dictador. Desde 1975, hasta el día de su muerte, en febrero de 1988, ya con el Gobierno socialista en el poder desde hacía seis años, la viuda del dictador recibió una pensión excepcional, tal y como aprobaron las cortes franquistas. La suma, tal y como señala Sánchez Soler, asciende a 894.960 pesetas mensuales. Es decir, al año, Carmen Polo cobraba 12.529.440 pesetas en catorce pagas. La cifra es aún más sorprendente en perspectiva. En el momento de su fallecimiento, la viuda de Franco cobraba anualmente cuatro millones de pesetas más que el presidente del Gobierno, cuyo sueldo estaba en 8.263.476 pesetas en 1988.

El desglose de la pensión de Carmen Polo sería el siguiente:

- 179.999 pesetas por ser viuda de jefe de Estado.

- 47.969 pesetas de pensión por ley especial del 8/76

-75.930 pesetas de pensión por viuda de capitán general.

- 66.640 pesetas por la Cruz Laureda de San Fernando

-53.312 pesetas por dos medallas militares individuales.

- 40.110 pesetas de gratificación militar en concepto de cierre de escalas

La muerte de Carmen Franco y el imperio que continúa 

El 29 de diciembre de 2017 fallecía la hija del dictador Carmen Franco Polo a los 91 años. Dejaba a su nombre cuatro propiedades en Madrid (apartamentos y plazas de garaje), una en Jimena de la Frontera (Cádiz), un olivar heredado en Guadalajara, una vivienda comprada en La Granja de San Ildefonso (Segovia), una veintena de propiedades en los alrededores de Oviedo logradas por donación. Además, también disponía de la finca de La Piniella, en Llanera (Asturias), heredada de la familia Polo, que pusieron a la venta en cinco millones de euros, y las grandes posesiones de la familia: es decir Valdefuentes, el edificio familiar en la calle Hermanos Bécquer, el pazo de Meirás y el palacete de Cornide

Asimismo, cabe destacar que hasta su fallecimiento Carmen Franco ocupó veintiún puestos en consejos de administración, mientras Francis estaba en veinte y el resto de hijos se dispersaban en más de una veintena de compañías. 

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