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Trapero ordena cerrar todos los colegios antes de las seis de la mañana del domingo para evitar las votaciones

Una patrulla uniformada acudirá a cada uno de los puntos de votación que estén ubicados en edificios y locales públicos y requisarán urnas y papeletas antes de esa hora.

El mayor de Mossos J.L.Trapero llega a Fiscalía Superior de Catalunya / EUROPA PRESS

AGENCIAS

El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha dado instrucciones a todas las unidades del cuerpo de que el 1 de octubre, en cumplimiento del mandato judicial, requisen urnas y material en los colegios electorales y los cierren para evitar el referéndum antes de las 6 horas del domingo.

Según el documento, al que ha tenido acceso Europa Press, una patrulla uniformada acudirá a cada uno de los puntos de votación que estén ubicados en edificios y locales públicos y requisarán urnas y papeletas antes de esa hora.

Se identificará y comunicará a las personas en el interior que lo tienen que desalojar antes de las 6 horas del día 1 y se procederá a su cierre, aunque en el caso de que no sea posible por las actividades que se prestaran en su interior, se advertirá a las personas identificadas que tienen que avanzar la actividad.

De hecho, agentes uniformados de los Mossos d'Esquadra han empezado a acudir desde las 14.00 horas a edificios públicos o de uso público designados como colegio electoral con la orden de identificar a las personas que preparen el referéndum del 1-O y cerrar los locales para que no puedan acoger la votación. Según han informado a Efe fuentes policiales, los agentes se han dirigido ya a varias escuelas e institutos de Catalunya, una vez finalizadas las clases, para cumplir la orden del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), que les obliga a impedir que abran para acoger la votación del 1-O, suspendida por el Constitucional.

En el caso de que haya personas concentradas en el interior o el exterior del edificio que impidan el acceso de la dotación policial o no permitan que ésta pueda llevar a cabo acciones de identificación y comprobación, lo comunicarán a la sala de mando y lo harán constar en acta, puntualizando si hay personas vulnerables.

En cualquier caso, será la sala de coordinación regional la que decidirá si se activan más recursos de seguridad ciudadana, mediación y si es necesario pedirá colaboración a la policía local. Si los recursos no son suficientes, se comunicará al centro de coordinación central para que valore si hay que enviar efectivos de orden público, reza el documento policial.

Una vez se abran los colegios electorales, una dotación uniformada se colocará en el acceso del local para impedir su apertura, y si cuando llegue la patrulla hay gente dentro, se comprobará que están preparando el referéndum, se identificará a las personas presentes, se requisará el material y se las desalojará. En la misma línea que la actuación prevista para antes de las 6 horas, se procederá a cerrar los locales una vez vacíos y sin material para el referéndum y si el tipo de espacio no permite su cierre porque contiene otros servicios públicos, se avisará a las personas de que no pueden seguir preparando la votación.

En el caso de que haya personas concentradas que impidan que la policía entre o que pueda cerrar el punto de votación, se elevará a las salas de mando que serán las que decidirán si envían efectivos antidisturbios. Este criterio se mantendrá si, a lo largo del día, en un colegio vigilado por la policía, la presencia masiva de personas puede desbordar a los agentes que custodian la puerta y abrir el colegio.

Limitar el uso de la fuerza

Según el documento, llegado el caso de que se desplieguen efectivos de orden público en un determinado centro de votación, y ante la imposibilidad de sacar a las personas de un local, se hará una línea de entrada para impedir que acceda nadie más, dejando salir a las personas que estén en el interior cuando lo deseen.

El mayor ha ordenado limitar el uso de la fuerza durante la jornada del domingo ante las personas que puedan ejercer resistencia pasiva y que, ante estas conductas, no se use la porra policial. Trapero pide que todas las actuaciones se rijan por los principios básicos de congruencia, proporcionalidad y oportunidad, y deberá imperar "la contención y la mediación de cara a contribuir a facilitar el mantenimiento de la paz social y la convivencia".

El máximo responsable operativo de Mossos ordena que en situaciones de resistencia pasiva no se podrá ir más allá de acompañar a las personas hasta el exterior del centro o para permitir abrir un pasillo que deje acceder a la policía para hacer las comprobaciones y acciones ordenadas por el auto judicial.

"En ningún caso se usará la defensa policial, extensible, u otros elementos de naturaleza similar para llevar a cabo estas acciones", prosigue. No obstante, en caso de agresiones a terceros o a la propia policial se podrá actuar para evitarlas, pero limitando la acción a los protagonistas de estas agresiones "y nunca de manera generalizada".