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Trillo culpa a los militares de contratar el Yakovlev 42

El ex ministro de Defensa señala al Estado Mayor en su declaración.

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Federico Trillo-Figueroa, a pesar de haber sido el número uno del Ministerio de Defensa cuando el Yakovlev 42 se estrelló en Trabzon (Turquía) y se llevó la vida de 62 militares españoles hace casi cinco años, ni se enteró ni es responsable de nada. Quienes saben, según él, son los militares, concretamente, los del Estado Mayor Conjunto (EMACON) en su etapa ministerial.

El pasado viernes, el ex titular de Defensa devolvió contestadas por escrito -a lo que tiene derecho por su condición de ex ministro- las 23 páginas de preguntas que le había remitido el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska sobre el accidente del Yak 42.

En su declaración, que la Audiencia puso ayer a disposición de los familiares de las víctimas que ejercen como acusaciones particulares, Trillo asegura que la responsabilidad de la contratación del Yak 42 era del EMACON, que encabezaba entonces el teniente general Juan Luis Ibarreta. Por tanto, según el hoy diputado del PP por Alicante, él no tuvo ninguna competencia en el alquiler del avión accidentado.

Testimonios clave

Los siguientes en declarar como testigos de una causa que se ciñe exclusivamente al proceso de contratación del avión son el ex ministro de Defensa, José Bono, citado por el juez para el próximo 3 de abril, y Carol Norma, representante legal de Chapman Freeborn, la compañía británica contratada por la agencia NAMSA de la OTAN, contratista de los aviones y que ha solicitado declarar en Londres, su ciudad de residencia. El juzgado, sin embargo, aún no se ha pronunciado sobre esta petición.

El juez ya ha tomado declaración a cuatro mandos militares, al entonces secretario general de Política de Defensa, Javier Jiménez Ugarte; al perito aeronáutico designado a petición de las familias, Cecilio Yustas, y al ex presidente de la Asociación de Familiares de las víctimas, Alfonso Agulló.

Este último, que es además hermano de uno de los militares fallecidos, aseguró ante Grande-Marlaska el pasado 13 de febrero que las quejas de los militares sobre la seguridad del Yak eran conocidas por el Ministerio de Defensa antes del accidente, porque incluso se había hecho una pregunta en el Congreso. 'Decir que no se conocían las quejas, cuando habían llegado al Congreso, me parece un insulto a los difuntos', señaló entonces Agulló al término de su declaración.

También contó al juez cómo Federico Trillo 'nunca explicó las contradicciones en las que incurrió' en relación con el accidente. Se refería, por ejemplo, a la garantía que le dio Defensa de que a su hermano se le había identificado por su placa y dos meses después, otro familiar encontró dicha placa en el lugar del siniestro.

Marlaska investiga el accidente del Yak-42 después de que la Sala de lo Penal le obligara a reabrir la causa que él mismo había archivado el pasado junio, al igual que hizo con las diligencias relativas al reconocimiento de los cadáveres. La Fiscalía también ha recurrido esta decisión ante la Sala porque considera que el equipo militar forense que realizó las identificaciones falseó la identidad de 30 de los 62 militares fallecidos.