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Turquía entregará a España nuevos restos de posibles víctimas del Yak-42 sin identificar

El cónsul asiste a la exhumación de un fémur, que se suma a 23 tarros con más restos óseos guardados en Estambul.

Homenaje a las víctimas del Yak 42 en Zaragoza. - EUROPA PRESS - Archivo

AGENCIAS

Las autoridades turcas entregarán a las españolas parte de un fémur y 23 frascos con restos humanos que podrían corresponder a víctimas del accidente del Yak-42 ocurrido en 2003 en Turquía. Los restos, que permanecían sin identificar 16 años después del accidente que costó la vida a 62 militares españoles, serán trasladados a España por valija custodiada para ser puestos a disposición de la Audiencia Nacional.

Turquía comunicó en mayo de 2018 el hallazgo de una pierna de una de las víctimas que había sido enterrada en el cementerio turco de la ciudad de Macka tan solo dos meses después del accidente al no haber sido identificada. El Ministerio de Defensa español pidió entonces a la Audiencia Nacional que abriera un proceso de cooperación judicial con Turquía para verificar la existencia de ese resto y tratar de identificarlo.

Este proceso, en manos de la magistrada del Juzgado Central de Instrucción nº 3 de la Audiencia Nacional, María Tardón, ha propiciado la aparición de otros 23 frascos que presuntamente contienen también restos óseos de víctimas del Yak-42 sin identificar. 

El fémur fue enterrado en julio de 2003 y desenterrado años después

Este miércoles, el encargado del Gobierno español de Asuntos Administrativos y Consulares en Estambul, Fernando López de Castro, ha viajado a la ciudad de Trebisonda (Trabzon en turco) para asistir a la exhumación del fémur de un cementerio donde fueron trasladados los restos desde otro localizado en la localidad de Maçka. Fue en este último camposanto en el que, según confirmó Turquía, fueron enterrados en julio de 2003 y desenterrados años después.

Ahora está previsto que estos restos sean remitidos al Instituto Anatómico Forense de Estambul, donde permanecen también los 23 tarros con restos humanos que fueron extraídos en su día con fines de identificación de ADN de las víctimas del accidente aéreo y que también serán entregados a España.

El Gobierno español ha acordado con las autoridades turcas que en el más breve plazo posible se proceda a la entrega oficial de todos estos restos a las autoridades consulares españolas, con el fin de su repatriación a España. Una vez el cónsul reciba tanto ese hueso como los frascos, será el agregado de Defensa en la embajada quien los trasladará a España en una valija custodiada, con el fin de que no se rompa la cadena de custodia para cuando lleguen al Juzgado Central de Instrucción 3 de la Audiencia Nacional de la magistrada María Tardón.

La del Yak-42 es la mayor tragedia aérea del Ejército español y derivó en un cúmulo de errores en las identificaciones de las víctimas

Cuando lleguen a España, será esta juez la que decidirá qué tipo de análisis forense se practicará a los restos para identificarlos, para lo que se cuenta con muestras de los fallecidos guardadas en el Instituto Anatómico Forense de Madrid. Este instituto recibirá el apoyo del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses para tratar de identificarlos y, por orden judicial, poder entregarlos a sus familiares para su entierro o cremación.

Los militares accidentados, la mayoría de los cuales pertenecían a la Base Aérea de Zaragoza, regresaban de una misión de paz en Afganistán a España cuando el avión se estrelló. El suceso costó la vida de todos ellos junto con la tripulación ucraniana. 

La del Yak-42 es la mayor tragedia aérea del Ejército español y derivó en un cúmulo de errores en las identificaciones de las víctimas. En enero de 2017 el informe del Consejo de Estado, asumido por el Gobierno, dio la razón a las familias que defendían que la tragedia era evitable y que el avión nunca debió volar y advirtió de la existencia de irregularidades en las contrataciones de vuelos para el transporte de tropas a misiones internacionales.