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Víctimas acusan a Alcaraz de buscarse una "salida política"

Dirigentes de cinco asociaciones y miembros de la AVT lo critican por "politizar" el colectivo

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“Las víctimas no estamos para hacer política”. Quien pronuncia estas palabras es Joaquín Vidal, presidente de la Asociación Andaluza de Víctimas del Terrorismo, precisamente donde comenzó su carrera Francisco José Alcaraz a finales de los noventa. Por ello, asegura conocer “bien” al presidente de la AVT. Ahora que éste ha anunciado su marcha tras cuatro años al frente de esta asociación, Vidal insiste en unas críticas que no son nuevas en su boca, pero que ahora suenan más rotundas. Habla de “politización” y de que Alcaraz ha utilizado el colectivo para “trepar”. “Se está buscando una salida política, como lo consiguió con su compañera, que ahora es concejal del PP en el Ayuntamiento de Jaén”.

Esa misma impresión la tiene Santiago Moriche, que preside la asociación extremeña: “Me da la sensación de que va buscando un sillón político”, asegura, a la vez que recalca que él “no es víctima directa”, sino hermano y tío de tres de ellas. “Fui a dos manifestaciones y dejé de hacerlo cuando vi que aquello no servía de nada a las víctimas, sino únicamente a un partido concreto”:

Roberto Manrique, herido en el atentado de Hipercor, fue expulsado de la AVT precisamente por criticar su politización. Él habla con dureza de estos años “que sólo han servido para que la sociedad nos vea como un ariete político”.

Otro expulsado

Segundo Morales también fue expulsado de la AVT por Alcaraz y ahora preside la asociación de la Región de Murcia. Sus críticas al aún presidente del colectivo son similares que las de los demás, pero añade una nueva: “Ha presionado a las autoridades de nuestra comunidad para que nos faciliten ayuda y ya ni nos reciben”. No descarta en el futuro tomar medidas judiciales contra él.

También duras son las palabras de Santos Santamaría, presidente de la Asociación Catalana de Víctimas del Terrorismo, y de Juan Domínguez, de la Valenciana. El primero acusa a Alcaraz de “haber asumido la representatividad de la totalidad de las víctimas, cuando la AVT sólo acoge a una minoría” a pesar de que ésta, afirma, infla “de un modo frívolo” sus cifras de asociados “apuntando a primos, amigos y vecinos”. Por su parte, Domínguez insiste en que el colectivo de Alcaraz “se ha ocupado de todo menos de las víctimas”.

La próxima salida de Alcaraz es vista con esperanza por Lucía Jiménez, presidenta del colectivo canario, que ve en ello “una oportunidad para reconciliar a las víctimas” y para que la AVT deje de ser “la sucursal de un partido político”.

Tampoco faltan las críticas en el seno de la propia AVT. Daniel Portero, precisamente la persona que aupó a Alcaraz en junio de 2004 a la presidencia, reconoce estar “arrepentido”. “Ha dedicado más tiempo y dinero a hacer política que a asistir a las víctimas”. Portero asegura que sus críticas no se quedarán en los periódicos y que las defenderá en la Asamblea de abril en la que se eligirá al nuevo presidente.

 

‘Público’ intentó en la tarde de ayer conocer la opinión del presidente de la AVT a las críticas vertidas contra él por otros colectivos de víctimas. Sin embargo, ni él ni el responsable de prensa de la asociación respondieron a las llamadas a sus móviles de este diario. No obstante, en el último Congreso de Víctimas, celebrado en Boadilla del Monte (Madrid) el pasado enero, Alcaráz aseguró a un periodista de ‘Público’ que eran “totalmente falsas” las informaciones que ya entonces circulaban sobre su supuesto deseo de ser incluido en las listas del PP al Senado por Jaen, algo que el partido conservador había rechazado de plano. “No tengo aspiraciones políticas”, insistía entonces.