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Las cloacas del Estado Villarejo involucra a Fernández Díaz, su secretario de Estado y al comisario Castaño en el caso de la doctora Pinto

El excomisario declara por videoconferencia desde la cárcel de Estremera (Madrid), donde permanece de manera preventiva desde noviembre de 2017 en el marco del caso Tándem.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, junto al director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino. - EFE
El excomisario José Villarejo, en una imagen de archivo. EFE

El comisario retirado José Manuel Villarejo ha involucrado al ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, su secretario de Estado Francisco Martínez y al entonces comisario Enrique García Castaño en el caso de la doctora Elisa Pinto.

En su declaración asegura que era conocedor del problema entre Javier López Madrid y la doctora, a través del presidente de Société Générale, Donato González, igual que ha contado este en diversas declaraciones judiciales y también a Público, a pesar de que en las grabaciones del sumario Púnica está registrado que es Francisco Granados quien convoca la reunión entre Villarejo y el yerno de Juan Miguel Villar Mir en el hotel Villamagna de Madrid. Según la versión de Villarejo, puso en conocimiento del secretario de Estado el problema del empresario denunciado por acoso y amenazas por la dermatóloga y este a su vez se lo comunicó al exministro.

La respuesta que recibió de Martínez, según ha declarado en la pieza 24 de la causa Tándem, fue que hablará con el comisario Enrique Castaño y que ambos se ocuparan del asunto que preocupaba al empresario. 

Denuncias preferentes, intentos de detención e informes antipericiales

Esta versión avala la información recopilada y publicada por este diario, tras el intento de detención de una de sus periodistas por publicar la imagen del comisario Villarejo que constaba en el sumario de la doctora y por la que Elisa Pinto le identificó como el hombre que la había apuñalado el 10 de abril de 2014 y que meses antes, en diciembre de 2013, había acudido a su despacho a amenazarla junto a Javier López Madrid. 

Según el exjefe de la Policía judicial de Madrid, José Luis Conde, fue Eugenio Pino quien le ordenó recibir a Castaño, Villarejo y López Madrid para que interpusieran la denuncia contra la doctora en el Grupo de Homicidios de la Policía judicial y no en una comisaría de barrio como había hecho la doctora Pinto hasta en 13 ocasiones hasta ese momento.

El comisario jubilado José Manuel Villarejo.

A partir de ese momento desde la Policía, y según Villarejo con el visto bueno de la cúpula del Ministerio del Interior, se pusieron a disposición del ex consejero delegado de OHL policías, informas fabricados al uso incluso se destituyó e intentó detener al comisario Jaime Barrado, quien estaba a cargo de la comisario de Príncipe Pío donde la doctora Elisa Pinto ponía sus denuncias. 

También fue Eugenio Pino quien ordenó a José Luis Conde intentar detener al comisario Jaime Barrado y a la periodista de Público, después de que la doctora Elisa Pinto reconociera en una rueda fotográfica al comisario Villarejo. 

Pero hay más nombres en esa lista de policías que participaron en acabar con la imagen y la credibilidad de la reputada dermatóloga: el ex jefe de gabinete de Pino, José Ángel Fuentes Gago; el hombre de Cospedal, Andrés Gómez Gordo; Jesús García García de la Comisaría de Chamartín, Alberto Cabra de Policía Judicial o Vidal, de la Unidad Adscrita de Policía Judicial que dirige el polémico y recién ascendido a comisario, Pedro Agudo. 

Según se ha demostrado en los diferentes procedimientos, la policía usó a testigos falsos que después se retractaron, informes que tuvieron que ser expurgados del sumario por invadir la intimidad de la dermatóloga más allá del procedimiento o periciales insostenibles como una psicológica elaborada sin ni siquiera hablar con ella. 

Villarejo, más que sano

Villarejo, que ha estado unos días hospitalizado por una afección en un ojo, ha dado así su versión sobre su contratación por parte del empresario Javier López Madrid, yerno del expresidente de OHL Juan Miguel Villar Mir, para hostigar a la doctora Elisa Pinto e impedir que denunciase al primero y, una vez que lo había hecho, intentar desacreditarla para que su denuncia no triunfase.

Lo ha hecho por videoconferencia desde la cárcel de Estremera (Madrid), donde permanece de manera preventiva desde noviembre de 2017 en el marco del caso Tándem, que acumula una treintena de líneas de investigación sobre sus supuestos encargos de espionaje.


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