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5 consejos para aumentar la productividad en el trabajo

La productividad es una de las claves en el trabajo. Aprovechar las horas al máximo no implica solo rendir más, sino también terminar antes las tareas y vivir con menos estrés. Por fortuna, hay una serie de pautas que podemos seguir para sacar provecho a nuestro tiempo de una forma que pronto notarás en los resultados si llevas a cabo.

Desde la importancia de las sillas de oficina y todo nuestro entorno hasta la forma de organizar la jornada, hoy te damos cinco consejos para aumentar la productividad en el trabajo que contribuirá a reducir tu estrés y a motivarte más de lo que te imaginas.

Lleva una agenda

agenda
Agenda/Foto: Unsplash

Algo tan tradicional como llevar una agenda resulta fundamental para incrementar nuestra productividad. Organizar el trabajo de cada día, controlar plazos, que no se nos olvide ninguno de los quehaceres diarios y listar las tareas a realizar por prioridades son hábitos que nunca fallan.

Efectuar estos listados, ordenando las tareas por importancia, e ir tachando cada una de ellas cada vez que esté terminada, motivará tu mente y tu ánimo al comprobar cómo le vas dando salida al trabajo y cada vez te queda menos por hacer. No importa el sistema que utilices: agenda electrónica, agenda física o una aplicación móvil o de escritorio. Lo importante es que la consultes y actualices cada día, convirtiéndola en tu rutina diaria, a primera hora de la mañana y al finalizar la jornada.

Organiza el entorno de trabajo

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Oficina/Foto: Unsplash

Un entorno de trabajo organizado y ordenado contribuirá a tu productividad mucho más de lo que crees. Para el supuesto de que trabajes en oficina o pases mucho tiempo sentado, poco podrás rendir si se te clava el respaldo de la silla, sientes las piernas cansadas o te duelen las cervicales. Un asiento ergonómico adecuado, un reposapiés y todos los útiles de trabajo a mano, bien localizados, evitarán esas molestias, te facilitarán la tarea y te permitirán trabajar con comodidad.

De igual modo, para no perder la concentración y que se incremente tu ansiedad, procura tener los papeles organizados y bien clasificados, o cuando necesites algo perderás mucho tiempo buscándolo, sentirás frustración y tu productividad se resentirá notablemente.

Realiza primero las peores tareas

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Mujer trabajando en el portátil/Foto: Unsplash

Tan pronto como comience el día, ocúpate primero de esas tareas que consideras peores o más desagradecidas. A cada persona le resulta más tediosa o difícil determinada labor, así que esa será la primera que deberás realizar para quitarte un peso de encima y no estar posponiendo algo que, irremediablemente, tendrás que hacer.

Ten en cuenta que al principio de la jornada estarás más despejado y será más difícil cometer errores. Efectuarla antes de nada te permitirá aprovechar al máximo el resto de la jornada trabajando más tranquilo y a gusto.

Elimina los ladrones de tiempo

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Móvil con notificaciones de redes sociales/Foto: Unsplash

Si hay un enemigo de la productividad son los denominados ladrones de tiempo. Estos hacen referencia a todas aquellas situaciones que demandan nuestra atención y nos alejan de nuestra labor. De hecho, la mayoría de ellas pueden esperar y no son urgentes. Nos referimos a las notificaciones de redes sociales, las llamadas de teléfono, las visitas inesperadas y los correos electrónicos. Y, para el caso de que trabajes en casa, puede que sientas la tentación de parar para poner la lavadora, preparar la comida y demás tareas del hogar.

La forma de evitar todo esto es una buena organización y aprender a priorizar, de ahí la importancia de la agenda que te recomendábamos usar. Respecto a los correos y similares, acostúmbrate a consultarlos cada hora o cada par de horas, silencia todas las notificaciones de Whatsapp y resto de redes sociales y avisa de que no recibes llamadas en horas de trabajo, a menos que sea por causa de fuerza mayor. Céntrate en lo importante.

Duerme bien

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Mujer durmiendo/Foto: Unsplash

Hay un factor que no siempre se tiene en cuenta pero que influye directamente en la productividad de forma notable: el sueño. Si quieres ser productivo tienes que dormir bien. Trasnochar o estar viendo series hasta las tantas de la noche, no solo te restará horas de dormir, sino que a la mañana siguiente tu cerebro no habrá descansado lo suficiente. A todos los efectos, de productividad, memoria y salud, lo adecuado es dormir entre siete y ocho horas diarias.

Adopta una rutina y saca partido a tu tiempo. Te despertarás con la mente más despejada, estarás activo desde primera hora y, cuando llegue el mediodía, ya habrás efectuado gran parte de tus tareas, dispuesto a afrontar todo tipo de imprevistos que puedan surgir. Ganarás energía y tranquilidad, además de incrementar tu productividad.


*Contenido elaborado en colaboración con una marca



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