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Bella Hadid y el conflicto de las cirugías estéticas en menores: dónde están los límites

La entrevista concedida por la supermodelo Bella Hadid a Vogue en la que lamenta haberse operado la nariz con 14 años ha puesto en el foco mediático el conflicto de las cirugías estéticas en menores: ¿Dónde deben estar los límites?

La entrevista concedida por la supermodelo Bella Hadid a Vogue en la que lamenta haberse operado la nariz con 14 años ha puesto en el foco mediático el conflicto de las cirugías en menores: ¿Dónde deben estar los límites? ¿Puede un menor someterse a una operación estética sin la autorización de sus padres? ¿Cuándo una persona está preparada a nivel físico y psíquico para una intervención de este tipo? 

Bella Hadid: “Ojalá no me hubiera operado” 

El conflicto de las cirugías estéticas en menores
La modelo Bella Hadid posa en un evento – Fuente: Depositphotos

“¿Cómo una chica con inseguridades increíbles, ansiedad, depresión, problemas de imagen corporal, problemas para comer, que odia que la toquen y que tiene una intensa ansiedad social, termina en el negocio de la moda?”. Declaraciones como esta convirtieron en viral la entrevista concedida por Bella Hadid a Vogue el pasado mes de marzo. 

Hija de una famosa modelo y un millonario del sector inmobiliario, Bella siempre ha vivido de cerca el mundo de la moda, a menudo comparada con su hermana Gigi: “Yo era la hermana más fea. No era tan genial como Gigi, ni tan extrovertida. Cuando te dicen esas cosas tantas veces, al final de lo crees”. 

Bella admite en la entrevista que pasó por diversos problemas y trastornos a lo largo de su vida, incluyendo trastorno dismórfico corporal, anorexia y TDAH: “Mi almuerzo eran tres frambuesas y una rama de apio (…) Apenas puedo mirarme en el espejo hoy en día debido a ese periodo de mi vida”. 

Acusada de acudir al cirujano plástico con fotos de Carla Bruni con el objetivo de que su rostro se pareciese a la famosa modelo y cantante francesa, Hadid admitió también arrepentirse de su rinoplastia, practicada con solo 14 años, lo que ha llevado al foco mediático la problemática de las operaciones estéticas en menores. 

Un 2% de las cirugías en menores de 18 años 

El conflicto de las cirugías estéticas en menores
Patrón de marcas sobre rostro de mujer – Fuente: Unsplash

Según las estadísticas que refleja la última encuesta de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) sobre la realidad de la cirugía estética en España, un 1,9% de las cirugías plásticas se realizan en menores de 18 años, y la inmensa mayoría de ellas se deben a motivos clínicos —cirugías reparadoras y reconstructivas— y no estéticos. 

Dentro del primer grupo se incluyen menores afectados por malformaciones genéticas y problemas físicos que condicionan de forma indiscutible su conducta hasta transformar dicho problema en un complejo. Dentro de estos complejos son comunes las orejas desplegadas o en asa o la nariz con forma de gancho. 

En este sentido, las cirugías más demandas son la otoplastia que corrige la forma de las orejas, la rinoplastia que modifica la nariz, así como las reconstrucciones del labio leporino y del paladar hendido. 

El conflicto de las cirugías estéticas en menores
Patrón físico en cuerpo de mujer- Fuente: Pexels

En cuanto al aumento de pecho, se trata de una cirugía que, contrariamente a lo que cabría esperar, se ha reducido en los últimos años a nivel mundial, al menos según los datos que publica ISAPS (Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética). Pese a que aumentaron los procedimientos estéticos en un 7%, la reducción en el número de aumentos de pecho podría estar relacionando, según ISAPS, con problemas vinculados al BIA-ALCL, el linfoma anaplásico de células grandes asociados a implantes mamarios. 

En este sentido, un estudio publicado por Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery en 2015 niega que las cirugías entre adolescentes hayan aumentado, acudiendo a los datos de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos: según esta estadística, el número de cirugías plásticas en menores habría ido disminuyendo progresivamente en las últimas dos décadas. 

Cirugía estética en menores: ¿dónde están los límites? 

El conflicto de las cirugías estéticas en menores
Intervención en los labios de una mujer – Fuente: Unsplash

A pesar de que los datos parecen negar un aumento del número de cirugías en menores, no es menos cierto que se trata de un dilema con cada vez mayor resonancia especialmente por la implicación de las redes sociales que amplifican los conflictos con los patrones de belleza y la presión que ejercen estos en los usuarios más vulnerables, como son los adolescentes.  

Llegados a este punto cabe preguntarse dónde están los límites para abordar la cirugía estética en menores. En este sentido cabría exponer un límite legal y un límite médico. 


El límite legal en la cirugía estética en menores 

Pese a que no existe una normativa específica que regule las intervenciones de cirugía estética en menores, se aplica el artículo 9 de la “Ley de la autonomía del paciente” de 2002 que obliga a pedir el consentimiento de los padres o tutores legales a toda persona menor de 16 años que deba o quiera someterse a una intervención quirúrgica. 

El límite médico en la cirugía estética en menores 

El cirujano es el máximo responsable ante una operación estética, también en el caso de los menores. A este respecto, se exige el cumplimiento de una serie de condicionantes muy estrictos para proceder a una intervención de este tipo, asumiendo que tanto el paciente como sus padres o tutores legales están informados de todos los pormenores de la intervención, labor de la que se debe encargar el profesional médico. 

  • Madurez física. La intervención con fines exclusivamente estéticos en un determinado órgano presupone que este ha alcanzado su madurez. Por ejemplo, la reducción mamaria puede realizarse a los 15 o 16 años, y la rinoplastia en torno a los 13 o los 14 años, como fue el caso de Bella Hadid. Así mismo, en hombres, la ginecomastia —desarrollo anormal de las glándulas mamarias en los hombres— puede abordarse a partir de los 14 o 15 años. Por su parte, el aumento mamario en mujeres debe hacerse, como mínimo, a partir de los 19-20 años, cuando se considera que este órgano alcanza su madurez. 
  • Madurez psicológica. El menor debe mostrar una suficiente madurez psicológica para comprender los pormenores de la intervención, así como sus consecuencias, especialmente relativas al postoperatorio, la fase más crítica del proceso. Generalmente, un psicólogo realiza un informe sobre el menor poniendo especial énfasis en el descarte de trastornos psicológicos como el propio trastorno dismórfico corporal. 

Si el paciente no cumple estos dos condicionantes, el equipo médico debe rechazar el procedimiento y tanto los padres como el menor deben tomar nota. Ante la duda, nunca se aconseja una operación estética. Porque, tal y como señala la cirujana Elvira Muguerza Longa, “no merece la pena correr riesgos por un capricho y la cirugía estética no debe ser un regalo navideño, o la recompensa para una buena estudiante”. 

El conflicto de las cirugías estéticas en menores
Dos cirujanos operando – Fuente: Pexels

En la misma línea se manifiesta Gabrielle Caswell, presidenta de The Cosmetic Physicians Society of Australasia en declaraciones recogidas por el estudio previamente mencionado: “Los niños no deben someterse a procedimientos estéticos o quirúrgicos de ningún tipo a menos que existan razones médicas o psicológicas convincentes para hacerlo”. 

Así mismo, los expertos también señalan una peligrosa consecuencia a largo plazo que pueden tener las operaciones estéticas en menores, que el paciente “se enganche” —tal y como vemos en no pocos adultos— y continúe sometiéndose a intervenciones quirúrgicas estéticas de forma recurrente en el futuro.



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