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Cinco consejos para estudiar en verano

Estudiar un verano puede convertirse en un suplicio si no afrontas la tarea con ánimo, energía y unos hábitos adecuados para sacar el máximo partido a tu tiempo y que no te suponga ningún tipo de problema.

Sé positivo. Piensa que el día tiene muchas horas para estudiar y disfrutar del tiempo de ocio si sabes cómo sacarle partido y toma nota de estos cinco consejos para estudiar en verano, que seguro que te ayudan a afrontar este nuevo reto y alcanzar tus objetivos. ¡No desistas y suerte!

Programar un horario

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Taza de café y calendario – Unsplash

Una buena programación horaria resulta fundamental si quieres aprovechar al máximo el tiempo del verano. No solo conseguirás ser más productivo, sino que también te quedará tiempo para disfrutar de la piscina, la playa o el reencuentro con los amigos. Para ello tienes que organizar las materias a estudiar a lo largo de la semana, estableciendo el horario más adecuado para ello. Puedes utilizar unas hojas de cálculo de Excel, la agenda del móvil o usar el método tradicional con bolígrafo y papel. Lo importante es que establezcas las horas de estudio, distribuyas en ellas las materias y no abandones el plan.

Te aconsejamos que cubras las mañanas con esas horas para estudiar, al igual que a última hora de la tarde si el tiempo no te resulta suficiente. Nuestra mente rinde mejor si no hace demasiado calor y durante las primeras horas del día está más despierta y fresca para el aprendizaje, siempre y cuando no trasnoches. Si te ciñes a este horario de seis u ocho horas diarias, podrás dejar libres los fines de semana y festivos.

El descanso también te ayudará a refrescar la mente para ser más productivo en el tiempo que te sientes delante de los libros y del ordenador, pero no te dejes entretener por redes sociales y plataformas de mensajería instantánea. Huye de los ladrones de tiempo. Desconecta todas las notificaciones mientras estés estudiando y evitarás tentaciones.

Planifica el tiempo de ocio

estudiar
Mujer mirando al móvil mientras trabaja – Unsplash

En relación con lo anterior, también deberás planificar tu tiempo de ocio. Si has estudiado toda la mañana lo que te habías propuesto para el día, disfruta de la tarde libre y recobra energías para el día siguiente.

De igual modo, si hay alguna actividad de ocio que vayas a hacer con tu familia o amigos, procura que no coincida con tus horas diarias de estudios y, en caso de ser así, desplaza ese tiempo para la tarde o recupéralo el fin de semana. Lo más importante es la responsabilidad y constancia para respetar tu plan de estudios, repasar con frecuencia y no posponer nada de lo que tengas que estudiar o terminarás el verano sin haber alcanzado tus objetivos.

Elige el lugar adecuado

libretas de estudio
Ordenador y bloc de notas – Unsplash

Para estudiar no vale cualquier sitio y, en verano, que podemos entretenernos viendo el ir y venir de la gente hacia las terrazas, por la playa o en el entorno, todavía es más importante escogerlo bien para no distraernos. Lo más idóneo es buscar un lugar tranquilo y sin distracciones, así como con una buena temperatura y una iluminación adecuada. Si sientes que te achicharras, tu cerebro poco va a rendir. En casa, aprovecha las primeras horas de la mañana en que los demás están durmiendo. Enciérrate en tu habitación a estudiar y avisa que nadie te moleste o, si en tu hogar hay mucho ajetreo, acude a la biblioteca.

Otra opción es estudiar al aire libre, bien en la terraza o en el campo, pero si haces esto recuerda que todo debe estar tranquilo: nada de música a tope ni de aglomeraciones. Lo que debes cuidar es tu concentración y no distraerte.

Cuida la alimentación

alimentación
Mujer comiendo un sándwich – Unsplash

De poco servirá todo tu esfuerzo si no cuidas tu alimentación y te preocupas de estar lo suficientemente hidratado. En verano hemos de ingerir muchos líquidos y comer una buena cantidad de fruta y verduras, que nos aportarán una dosis de energía e hidratación, estando en forma para todo ejercicio físico y mental.

Estira las piernas cada hora o cada par de horas mientras estés estudiando y, cuando hayas terminado la jornada de estudios, no olvides realizar alguna actividad física. Andar, nadar, practicar algún deporte… Elige lo que más te guste, puesto que te permitirá desconectar y podrás mantenerte con energía para seguir adelante en tu reto de estudios veraniego.

Descansa

Por último, algo muy importante. Es necesario descansar. De poco servirá todo lo anterior si estás despierto hasta la madrugada y cuando te suena el despertador te vas quedando dormido por las esquinas. El cerebro necesita las horas de sueño para recuperarse y para potenciar sus procesos de memoria. Solo deberás adquirir el hábito los primeros días con tu nuevo horario. Después de la primera semana, estarás tan acostumbrado que no te costará nada quedarte dormido y despertar a la misma hora cada mañana.



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