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Consejos para que tu currículum entre en el proceso de selección

Entrar en el proceso de selección es el primer objetivo que nos marcamos cuando enviamos un currículum para acceder a un puesto de trabajo. Para superar esa primera criba en la que cientos de candidatos se quedan fuera del resto del proceso selección, tu currículum no solo ha de persuadir al recruiter en pocos segundos, sino también, en ocasiones, pasar el filtro automático del ATS, el software que se encarga de hacer la primera criba.  

A continuación, te ofrecemos las claves para elaborar un currículum eficaz para superar las primeras fases en un proceso de selección, así como los detalles más relevantes que sirven a los reclutadores para valorar y descartar rápidamente perfiles laborales no aptos para el puesto de trabajo. 

¿Qué aspectos de un currículum son más relevantes para los reclutadores? 

Currículum
Una mujer toma notas ante un ordenador – Fuente: Pexels

Teniendo en cuenta el tiempo que disponen los recruiters para hacer las primeras cribas en un proceso de selección no debe extrañar que la primera valoración —y, con ello, los primeros descartes— se haga en pocos segundos: a menudo entre 15 y 30 segundos… a veces, menos.  

En este sentido, no debemos ver al reclutador como una suerte de ser mezquino que disfruta rechazando perfiles laborales: no está en tu contra, tan solo intenta hacer su trabajo lo mejor que puede dadas las circunstancias, las cuales, a menudo, tampoco son muy ventajosas para él: generalmente, disponen de muy poco tiempo para cribar cientos de currículums, así que es lógico que usen “trucos” para acelerar el proceso. 

Así pues, el reclutador encargado de la primera criba de currículums rechaza la mayor parte de ellos fijándose en los siguientes aspectos: 

  • Diseño y presentación. Demasiado recargado, demasiado minimalista, muy largo, muy corto… Dependiendo del sector del puesto al que se opte, el propio diseño del currículum puede ser aún más decisivo. 
  • Fotografía. No se trata de ser más guapo o salir más sonriente, sino de la calidad de la fotografía. Incluso inconscientemente, la foto es fundamental para persuadir al reclutador.  
  • Información relevante. Si el recruiter tiene dificultad para encontrar la información clave, como la formación más importante o la experiencia relacionada con el puesto al que se opte, rechazará el currículum, por lo que el orden, la síntesis y la adaptación deben ser aspectos a cuidar en tu currículum. 
  • Capacidades y habilidades ponderables. Un buen reclutador percibe con un golpe de vista cuando se está “adornando” un currículum. Vete al grano y no cometas el error de reivindicarte con información dudosa, esto no es tu perfil en redes sociales: el reclutador debe valorar tu perfil laboral en base a información veraz, contrastada y sintética. 

¿Cómo ha de ser tu currículum para entrar en el proceso de selección? 

Currículum
Un currículum – Fuente: Pexels

Ahora que ya sabes los cuatro factores más importantes que analizan los reclutadores en ese puñado de segundos que tienen tu currículum frente a sí, pasamos a elaborarlo fijándonos bien en cinco aspectos clave. Pero, antes, una aclaración para no evitar los errores más típicos. 

Tendemos a complicarnos la vida a la hora de hacer nuestro currículum por una razón muy sencilla: nosotros sabemos más de nosotros mismos que nadie y nos cuesta sintetizar cuando se trata de algo tan complejo como la formación, las habilidades y la experiencia laboral. Pero para hacer un buen currículum debemos pensar como piensan y trabajan los reclutadores.  

Para ellos no somos más que un candidato. No hay que rasgarse las vestiduras por ello. El sistema funciona así y pese a que el currículum no deje de ser una fría acumulación de datos que nunca nos representará por completo, debemos entender y aceptar las reglas del proceso de selección… o no entrar en él y buscar otra fórmula laboral si no estamos conformes con el sistema. 

Legible 

Así pues, lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de elaborar un currículum es que sea legible: que se pueda leer, tal cual. Parece obvio, pero te sorprendería comprobar cómo muchos currículums quedan fuera de un proceso por la mala elección de la fuente, la falta de espacios y/o de la estructura de la información. 

Volvemos a lo mismo: la dificultad para poder leer (rápido) un currículum y encontrar la información relevante se debe, generalmente, al exceso de acumulación de datos. El currículum debe “respirar”, que no esté plagado de letras por todas partes para que el reclutador no se sature sin ni siquiera comprobar tu experiencia. 

Ordenado 

Currículum
Un currículum y un ordenador – Fuente: Unsplash

Los currículums ordenaditos de cuatro o cinco páginas han pasado a la historia. No hace mucho tiempo, todos los candidatos hacían el mismo tipo de currículum con diseños muy sencillos y siguiendo la misma estructura: información personal, formación, experiencia, etc.  

Las cosas han cambiado de un tiempo a esta parte innovando la estructura del currículum para hacerlo más persuasivo apoyándose también en las innumerables aplicaciones y plantillas para diseñar esta clase de documentos.  


Pero si bien antes nos pasábamos de rancios, ahora tal vez no pasamos de festivos. Ordena bien tu currículum y no experimentes más de la cuenta con el diseño: recuerda, lo importante es causar buena impresión a través de un papel… pero informando de tus condiciones para el puesto. Que no se te olvide esto último entre tanta plantilla superchula.  

Sintético 

Ya lo sabes, las biografías por fascículos para el currículum han pasado a la historia. Antaño poníamos hasta el premio que nos habían dado en el concurso de nuestro pueblo elaborando tortillas de patata. Pero salvo que optemos a un puesto de cocinero, esa información es irrelevante.  

Lo adecuado es sintetizar nuestra formación, habilidades y experiencia para que el reclutador encuentre en pocos segundos lo que busca: este perfil cumple con los criterios básicos, sigue adelante en el proceso. 

No olvides que saber sintetizar la información en un currículum es, tal vez, el aspecto más importante. Tómate tu tiempo y revisa concienzudamente todo el papel hasta lograr la solución más eficaz que pasa por informar de lo más relevante sin saturar y sin olvidar datos (y palabras) claves

Destacando palabras clave 

Cada vez es más habitual que las empresas, especialmente las que reciben muchos currículums, utilicen filtros automáticos Applicant Tracking Systems (ATS). Ocupan el lugar de los reclutadores en primera instancia de forma que hacen una criba inicial descartando los candidatos que no cumplan los requisitos básicos. 

¿Y cómo es que un software puede rechazar candidatos? Actualmente, esta clase de filtros aún no están suficientemente optimizados para hacer un trabajo altamente eficaz por lo que dejan fuera a candidatos válidos e incluyen en el proceso a otros que tal vez no lo son tanto. Pero es lo que tiene analizar currículums basándose esencialmente en las palabras clave, tal y como trabaja también el posicionamiento SEO en internet. 

Las palabras clave son aquellas más relevantes para el puesto de trabajo al que optas que deberán aparecen bien destacadas en el currículum. No utilices acrónimos de las instituciones o de las empresas porque podrían no ser detectados por el ATS. Usa fuentes clásicas y evita las tablas y las columnas porque podrían dar error al software.  


Por otro lado, no te olvides de poner adecuadamente las fechas de tu experiencia y formación y mucho cuidado con los espacios porque también podrían dar error. Y revisa bien el tipo de archivo que se solicita en el proceso de selección, ya sea un .docx o un PDF.  

Mientras mejoran el software de los ATS, no nos queda otra que revisar estos detalles a menudo latosos y frustrantes a la hora de hacer un currículum. Porque es ridículo quedar fuera de un proceso de selección por poner un espacio de más, pero así es el sistema. 

Adaptado al puesto al que se opta

Currículum
Una persona entrega un documento a otra – Fuente: Pexels

Por último, pero no menos importante, tu currículum ha de adaptarse al puesto al que optas. Es un aspecto fundamental que es muy importante para el reclutador. Sabemos que diseñar un currículum diferente para cada proceso también puede ser una lata, pero, en este caso, tiene su sentido.

Si realmente queremos ese puesto laboral, debemos demostrar que somos el candidato ideal para ello. Y no hay mejor manera de empezar a demostrarlo que elaborar un currículum específico para él que destaque los puntos que nos convierten en el candidato ideal para ese puesto y no para otro. 

Esta estrategia de elaborar un bonito currículum y enviarlo a diestro y a siniestro también ha pasado a la historia. Suele ser más eficaz dedicarle más tiempo a cada proceso de selección y aplicar a menos ofertas, que probar con todo. Si el reclutador percibe una referencia directa a la empresa en la que quieres trabajar, tendrás mucho ganado, incluso en la propia entrevista de trabajo.  

Y si llegas a la entrevista, no te olvides de preguntar sin pudor por aquello que se pueda mejorar del currículum en cuanto a su elaboración: no hay mejor información directa que la de un reclutador profesional para ir optimizando el currículum.



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