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El mito del Ave Fénix: la leyenda que nos explica qué es la resiliencia

El mito del Ave Fénix ha seducido a diferentes civilizaciones de toda la historia con su simbolismo de esperanza y regeneración, un ave milagrosa que siente la muerte y la prepara con mimo y serenidad para después resurgir de sus cenizas incólume y vigorosa.

El mito del Ave Fénix ha seducido a diferentes civilizaciones de todo el planeta con su simbolismo de esperanza, aplomo, memoria y regeneración, un ave milagrosa que siente la muerte y la prepara con mimo y serenidad para después resurgir de sus cenizas incólume y vigorosa. El sueño imposible del ser humano.  

El mito del Ave Fénix a lo largo de la historia 

El mito del Ave Fénix
El mito del Ave Fénix. Fuente: Wikipedia

Del Bennu egipcio al Fenghuang chino, del Fénix romano al Anivia ruso, y del Fénix cristiano al Pájaro de Trueno de los indígenas norteamericanos. El Ave Fénix ha encontrado acomodo en buena parte de los rincones del mundo modelado con sutiles variaciones por las diferentes culturas convirtiendo esta historia en una de las más sugestivos de la mitología universal y demostrando, así mismo, que el ser humano, independientemente de su origen, tiene, en esencia, las mismas inquietudes y anhelos. 

El Bennu egipcio 

El mito del Ave Fénix
El mito del Ave Fénix. Fuente: Freepng.es

“Otra ave sagrada hay allí que solo he visto en pintura, cuyo nombre es fénix (…) parecido al águila, con plumas doradas y carmesí. Tales son los prodigios que de ella nos cuentan, que, aunque para mí poco dignos de fe, no omitiré el referirlos”.  


El gran Heródoto, padre de la historia en el mundo occidental, fue uno de los primeros escépticos que, no obstante, cayó bajo el embrujo de una historia demasiado bella para no ser contada.

La del Bennu del Antiguo Egipto, “el que se convirtió en ser por sí mismo”, aquella ave que, sintiendo cerca el aliento de la muerte, se inmolaba en una pira de canela silvestre y, mientras el fuego se llevaba su espíritu, un nuevo Bennu surgía de sus cenizas el cual recogía con sumo cuidado los restos de su padre para depositarlos en la ciudad de Heliópolis sobre el altar del Sol. 

Conocida es la fascinación de los antiguos egipcios por la inmortalidad, el Más Allá o Duat y la vida después de la muerte física. Mitos como el de Bennu reforzaban estas creencias fortaleciendo el espíritu para afrontar la inquietud de nuestra naturaleza finita. 


El Fénix grecorromano 

Diversos autores de la Roma Antigua como Plinio o Séneca retomaron los relatos de Heródoto sobre el Bennu egipcio y la propia tradición del Fénix griego para dar forma al Phoînix, tal y como señala el poeta tardorromano Claudio Claudiano: “El fénix es un ave igual a los dioses celestes, que compite con las estrellas en su forma de vida y en la duración de su existencia, y vence el curso del tiempo con el renacer de sus miembros”. 

El Fenghuang chino 

El Fénix chino es un trasunto de la síntesis del yin y el yang, siendo el yin —el huang— la hembra, y el yang —el feng— el macho. Según los mitólogos, el Fenghuang no tendría conexión con el Fénix occidental ya que las primeras imágenes de esta ave mitológica tendrían más de 7000 años de antigüedad, por lo tanto, quizás incluso anterior al Bennu egipcio.  

Se dice así mismo que el Fénix chino podría derivar de una gran ave prehistórica similar al avestruz. Su simbología también se distancia del Fénix occidental al representar la virtud y la gracia, siendo un ave que anunciaría tiempos de prosperidad y cuyas representaciones solían decorar las bodas reales. 

El pájaro de trueno de Norteamérica 

Las diferentes formas y denominaciones del pájaro de trueno de los pueblos indígenas de Norteamérica también han sido asociadas con el Fénix occidental por su capacidad para controlar la meteorología provocando lluvias y tormentas purificadoras y regeneradoras, siendo también vinculados con los pájaros de fuego al ser responsables celestes de los rayos. 


El Fénix cristiano 

El mito del Ave Fénix
El mito del Ave Fénix. Fuente: Wikipedia

“Moriré en mi nido, multiplicaré mis días como el ave fénix”. Esta es una de las pocas referencias al ave mitológica en la Biblia, pero el éxito de su simbología en el cristianismo lo demuestra su importante presencia en el arte de la Europa cristiana medieval, tanto en templos como en bestiarios.  

Clemente de Roma, Epifanio de Salamina o San Ambrosio fueron algunos de los teólogos que se refirieron a él. Este último sugiere que el Ave Fénix muere consumido por el sol de cuyas cenizas surge un gusano blanco que crece dentro de un huevo hasta transformarse en águila celeste.

Efectivamente, los teólogos cristianos adaptaron el viejo mito del Ave Fénix para expresar de forma fácilmente comprensible conceptos como la resurrección divina. Tal y como dijo Clemente de Roma en la Primera epístola de los corintios del Nuevo Testamento: “Acaso juzgaremos que es cosa grande y admirable el que el Creador de todas las cosas haga resucitar a aquellos que le sirvieron santamente y en la esperanza de su buena fe, cuando por un ave nos manifiesta la magnificencia de su promesa?”. 

El mito del Ave Fénix y su simbología 

El mito del Ave Fénix
El mito del Ave Fénix. Fuente: Pixabay

Transformación, regeneración, memoria, serenidad y resiliencia son algunos de los muchos conceptos que derivan del mito del Ave Fénix. Interpretado desde nuestro punto de vista contemporáneo, el mito del Ave Fénix es ante todo una reflexión sobre la muerte y la memoria.


Fénix siente que llega su hora y se prepara para su muerte con aplomo y serenidad, porque es ‘ley de vida’, pero el hijo recoge la memoria del padre de sus cenizas regenerándose en un ciclo sin fin integrándose también en el espíritu de la comunidad. 

Así mismo, el Ave Fénix también nos sugiere una muerte simbólica, no literal, en la que las personas nos enfrentamos a situaciones de extraordinaria intensidad que nos obligan a transformarnos, a adaptarnos a un nuevo escenario. Es ese ‘morir un poco’ que sigue a un hecho más o menos traumático que nos impele a hacernos más fuertes, algo que también enlaza con nuestro moderno concepto de resiliencia

En última instancia, tal y como señala Carl Gustav Jung en su obra Símbolos de transformación, el Fénix alude “al alma en su viaje del renacimiento, es la restitución duradera de las cosas, es la renovación”, el sol poniendo fin a la noche, día tras día.



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