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Los beneficios del mango deshidratado

Si te has preguntado alguna vez cuáles son las propiedades y beneficios del mango deshidratado, despejamos tus dudas. Sigue leyendo y anímate a incluirlo en tu dieta.


La fruta cuenta con indudables beneficios para nuestra salud, sea cual sea la forma en la que la consumamos: fresca, en zumo, en batidos o deshidratada. Y es que la costumbre de consumir fruta deshidratada viene de lejos y resulta un aperitivo o algo que picar mucho más sano que cualquier tipo de snack.

Entre todas ellas, resalta el mango para ser consumido de este modo. Si te has preguntado alguna vez cuáles son las propiedades y beneficios del mango deshidratado, despejamos tus dudas. Sigue leyendo y anímate a incluirlo en tu dieta.

El mango

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Imagen de Bishnu Sarangi en Pixabay

El mango es una sabrosa fruta que procede de la India, así como del norte de Birmania. Se cultiva desde hace milenios y, en la actualidad, ya se encuentra en gran parte de las zonas tropicales y subtropicales de nuestro planeta. De hecho, México es el principal país exportador en todo el mundo.


Ese sabor intenso y tan particular que tiene el mango es lo que provoca que muchos consideren que sea la más rica de las frutas tropicales. Se trata del fruto en forma de corazón de un árbol que puede llegar a alcanzar los 30 metros de altura, y cuya piel toma diversos colores: verde, amarillento, anaranjado e incluso rojo, aunque la pulpa de su interior tiene un color entre amarillo y naranja.

Una vez la fruta está madura puede comerse en torno a una semana o diez días, y para mantenerse en buen estado debe conservarse a una temperatura entre los 20º y los 25º. No se deben guardar en el frigorífico. Pero si no puedes consumirlo fresco tienes la opción de aprovechar todos sus beneficios tomando esta fruta deshidratada.

Contribuye a la salud cardíaca

El mango deshidratado concentra gran cantidad de vitaminas y minerales, entre las que se encuentran el calcio, el potasio, el fósforo y el magnesio, además de las vitaminas A , B y C. Ten en cuenta que la vitamina A contribuye a prevenir enfermedades infecciosas y que atacan al sistema inmunológico. Y componentes como la vitamina C y la fibra contribuyen a regular los niveles de colesterol, pero también a mantener una mejor salud del corazón.


Consumir mango en cantidades moderadas disminuirá algo las probabilidades de tener afecciones cardíacas. Pero esta misma vitamina también facilita la absorción del hierro y la formación del colágeno, huesos y dientes. Además, al contener magnesio y potasio también ayuda a regular la presión arterial.

Favorece la digestión

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Flickr/jasleen_kaur CC BY-SA 2.0

Al contar en su composición con enzimas digestivas, consumir mango seco contribuirá a que realices más fácilmente la digestión. Si no tienes problemas digestivos, tal vez no lo notes, pero si eres de esas personas que necesitan con frecuencia aliviar los ardores estomacales o disminuir la acidez de estómago sí que lo harás. Estas enzimas digestivas que proporciona el mango contribuyen a que los alimentos se descompongan más rápidamente, por lo que se acelera y facilita la digestión, al tiempo que disminuye la sensación de ardor en caso de tenerla.

Ten en cuenta asimismo que gracias a la fibra ofrece propiedades laxantes y ayuda a la prevención del estreñimiento y al control de la glucemia.

Contribuye al fortalecimiento de los huesos

La vitamina K, una de las más efectivas para la protección de los huesos frente a la osteoporosis, se encuentra presente en el mango deshidratado, así que su consumo también ayudará a que tengas unos huesos más fuertes. En consecuencia, resulta más saludable que piques un poco de esta fruta antes de que eches mano a otros snacks más grasientos y mucho menos saludables.


Previene el envejecimiento

Al ser rico en distintos antioxidantes, el mango deshidratado contribuye a eliminar los radicales libres, los cuales facilitan el retraso en el envejecimiento corporal. No obstante, ten en cuenta que, tal y como sucede con todo alimento, para aprovechar efectos como este o respecto a la salud cardíaca, resulta imprescindible que mantengas una dieta variada y equilibrada, además de hábitos de vida saludables, pues ningún alimento por si solo es la panacea.

Cómo deshidratar el mango

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Imagen de Mansour Obaidi en Pixabay

Si con estas cualidades te animas a introducir el mango o alguna otra fruta deshidratada que puedes picotear en cualquier momento del día, seguro que te interesa saber cómo puedes deshidratarla tú mismo en casa.

Elige bien aquellas piezas de fruta listas para comer, es decir, que estén maduras. En el caso del mango ha de tener su carne blanda. Para aprovechar la labor, puedes seleccionar tres mangos. Luego, corta cada mango en rebanadas y quítales la cáscara. A continuación, coloca estos trozos sobre un papel de cocina en la bandeja del horno y programa una temperatura baja, en torno a unos 50 o 60 grados. Deberás dejarlo unas 9 o 10 horas, y luego extraerlo y esperar a que enfríe para que lo puedas consumir. Pero no los introduzcas en la nevera. Cuando estén fríos, puedes meterlos en un táper o cualquier recipiente hermético para picar cuando desees.

Aunque para ahorrar energía, te resultará más práctico comprar ya el mango deshidratado que encontrarás a la venta en tiendas y grandes superficies.

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