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Posiblemente sufres phubbing todos los días ¿sabes lo qué es?

Términos como nomofobia comenzaron a popularizarse y otros comienzan a tener cada vez más mayor eco. Hoy te hablamos de uno de ellos al contarte que´es el phubbing.


Desde que los dispositivos móviles se convirtieron en una constante en nuestras vidas y casi todo el mundo lleva en su bolsillo o en su bolso un smartphone, son muchos los cambios sociales que se han ido sucediendo.

Con motivo de las denominadas nuevas tecnologías, nuestras relaciones laborales han cambiado en parte y también se han visto afectadas de una u otra forma las relaciones personales. Términos como nomofobia comenzaron a popularizarse y otros comienzan a tener cada vez mayor eco. Hoy te hablamos de uno de ellos al contarte que´es el phubbing.

Tecnología y phubbing

teléfono
Pxhere

El phubbing, que en español se ha dado en denominarse como ningufoneo, constituye un neologismo que todavía no ha sido recogido por el Diccionario de la Real Academia Española, aunque el concepto comenzó a utilizarse allá por el año 2009.


La palabra está compuesta por la fusión de dos conceptos: phone ( teléfono) y snubbing (realizar un desprecio). De tal forma phubbing se utiliza para referirse al comportamiento de una persona que ignora a las demás y a su entorno al concentrarse por completo en su dispositivo móvil.

Comportamiento adictivo

El problema que enmascara un acto como el phubbing es un comportamiento adictivo en relación con los dispositivos móviles. Y es que refleja la incapacidad de separar la atención ni un segundo de la pantalla del móvil o de la tableta para mantener una conversación cara a cara con la persona que tenemos al lado y concentrar toda esa atención en nuestro entorno en vez de en el universo digital.

Las personas que se comportan de este modo tienen dificultades para controlar sus actos. Además, consideran que si no están constantemente pegados a su teléfono se perderán algo, por lo cual el phubbing también se encuentra íntimamente ligado al FOMO.


Consecuencias del phubbing

phubbing
Pixabay

Sin embargo, pocos son aquellos que detectan estos comportamientos como un problema, cuando es evidente que interfiere en nuestras relaciones interpersonales y que puede afectar negativamente en nuestro trabajo y familias. Al fin y al cabo, a nadie le gusta tener esa sensación de estar hablando solo porque la persona junto a la que estamos está mirando las redes sociales, consultando el Whatsapp o haciéndose fotos para publicar en Instagram.

Y eso es lo que suele provocar en los demás una persona que muestra cierta adicción a las nuevas tecnologías y su forma de actuar se ve modificada por ellas. Los de a su alrededor sienten con frecuencia que no les está haciendo ni caso porque es más importante el teléfono móvil, por más frívolo que sea lo que mantiene al otro inmerso en él. Por ese motivo, el phubbing es especialmente pernicioso en la pareja o en las amistades íntimas, en que se establecen las relaciones de apego y es necesario un trato tan especial como único con la otra persona.

Las relaciones personales se deterioran, el sujeto adicto al teléfono se vuelve irascible si no se lo deja en paz y el trabajo se puede ver interferido con menor productividad, al perder el tiempo en el aparato en vez de en aquellas cosas que se tienen que hacer.

Reciprocidad

movil
Pixabay

El mayor problema que nos encontramos a nivel global ante esta situación que no deja de ir en aumento es que, de manera general, socialmente no se asume este comportamiento como una falta de educación, una falta de respeto hacia nuestro interlocutor o un problema de adicción. De tal modo, mucha gente se dedica a normalizarlo hasta niveles que llegan a ser preocupantes sin cuestionarse su idoneidad. Pero incluso esto tiene una explicación psicológica: la reciprocidad.


Cuando alguien se comporta de esa manera provoca que los demás también lo hagan. Ese es el motivo por el que resulta tan frecuente ver a grupos de amigos juntos pero sin hacerse caso, cada uno ensimismado en su móvil o a los miembros de una familia en el salón sin intercambiar ni una palabra y atendiendo únicamente a sus teléfonos. Por eso, se acata como si fuera una situación asumible como normal: todo el mundo lo hace, es lo natural… Y al final se termina alimentando el mismo círculo vicioso.

Cómo evitar el phubbing

Evitar el phubbing es más sencillo de lo que pueda parecer, puesto que la mayoría de los humanos actúan muchas veces por imitación. Si estás en familia o en una reunión de confianza, llega a un acuerdo con el resto de asistentes y dejar claro que los teléfonos no pueden estar a la vista. Es la mejor manera de evitar la tentación. Prohíbe los teléfonos en la mesa y, si el sonido de las notificaciones va a ser un incordio, solicita que todos los pongan en silencio. Recuerda que de nada sirve que un padre prohíba a sus hijos que cojan el móvil en la mesa si él es el primero que lo tiene al lado del plato.

Por otro lado, con terceras personas, si has quedado para tomar un café o vas de visita, no quites el teléfono del móvil del bolsillo en señal de respeto. Te sorprenderá comprobar este efecto. La mayoría de las veces si tu interlocutor ve que tú no tienes el teléfono al lado ni lo estás consultando, tampoco lo hará, a menos que tenga un problema de adicción grave. Puedes usar ese comportamiento de reciprocidad precisamente para que los demás no se ensimismen en sus pantallas.

Pero si alguien rompe la norma o si tú mismo coges el móvil, te darás cuenta de algo muy curioso. En el momento en el que uno solo de una mesa de amigos coja su smartphone para consultarlo, todos o casi todos repetirán el gesto y aprovecharán para mirar los suyos y el phubbing se irá apoderando del ambiente como si cayeran las fichas en fila de un dominó.

Mira a los ojos a la persona con la que estás y menos a la pantalla de tu móvil. La calidad de tus relaciones personales te lo agradecerá.


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