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Qué es el techo de cristal y cómo superarlo

El techo de cristal es un concepto de plena actualidad que metaforiza la dificultad que encuentran las mujeres para al ascenso laboral. A continuación, ofrecemos diversos datos que explican su presencia, así como estrategias colectivas e individuales para superarlo.

La brecha salarial, la desigualdad en el número de puestos de responsabilidad, el desequilibrio en el reparto del cuidado de los hijos y las tareas del hogar son solo algunos de los fundamentos del denominado techo de cristal, un concepto de plena actualidad que metaforiza la dificultad que encuentran las mujeres para al ascenso laboral. 

¿Qué es el techo de cristal? 

¿Qué es el techo de cristal y cómo superarlo?
¿Qué es el techo de cristal y cómo superarlo? Fuente: Unsplash

“Pronuncié por primera vez la expresión ‘techo de cristal’ (glass ceiling) durante una mesa redonda sobre las aspiraciones de las mujeres en 1978”. Así explica Marilyn Loden el origen de este término que, con el tiempo, se ha convertido en un concepto clave para el feminismo

Durante aquella mesa redonda, muchas mujeres hacían autocrítica y reflexionaban sobre sus supuestas deficiencias como trabajadoras lo que llevó a Loden a exponer que las barreras para el ascenso laboral de las mujeres eran culturales y no personales. Es decir, el problema no estaba en las mujeres, sino en el sistema.  

El hecho de que ese ‘techo’ sea de ‘cristal’ simboliza el hecho de que esos rasgos culturales, sociales y económicos son, en la mayor parte de los casos, velados, disimulados o subrepticios de forma que son difíciles de detectar, lo que complica la puesta en marcha de medidas y actitudes para romperlo. 

Con el tiempo, la expresión techo de cristal se ha aplicado también a minorías que, por motivos raciales, religiosos, sexuales, etc., ven obstruida su carrera laboral. 

El techo de cristal: los datos 

entrevista laboral
Photo by Tim Gouw on Unsplash

La mejor forma de empezar hacer visible ese techo de cristal que impide el avance laboral de muchas mujeres es acudiendo a los datos:

  • En el año 2020 casi un 90% de las mujeres solicitaron una excedencia para el cuidado de los hijos frente a un 12% de los hombres, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. 
  • Según el Observatorio de Igualdad y Empleo, la tasa de actividad de las mujeres en España en 2021 es del 53% por el 63% de los hombres. Por su parte, la tasa de paro de las mujeres es del 17% por el 13% de los hombres.
  • En España, hay más de 2 millones de mujeres trabajando a tiempo parcial, frente a algo más de 700.000 hombres cobrando por hora una media de 10,29 euros frente a los 12,05 de los hombres.  
  • Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el salario anual más frecuente en las mujeres es de 15.484 euros frente a los 18.470 de los hombres.  
  • El salario medio por hora de las mujeres en 2018 era de 11,9 euros la hora frente al 12,8 de los hombres. 
  • En la franja de edad entre 55 y 65 años, la brecha salarial supone un 18,2%
  • La pensión media para una mujer es de 805 euros frente a los 1.227 de los hombres, fruto de la desigualdad en el mercado laboral de las últimas décadas.
  • Según el estudio Women in Business 2021 el número de mujeres directoras generales en España está en el 23%. Según el INE solo solo un 6,1% de mujeres ocupa el cargo de presidente de una empresa del IBEX 35 (concretamente, tres mujeres: Ana Botín en el Santander, María Dolores Dancausa en Bankinter y Beatriz Corredor en Red Eléctrica). Por su parte, solo un 29,3% de mujeres forman parte del consejo de administración de esas empresas

¿Qué se puede hacer para superar el techo de cristal? 

¿Qué es el techo de cristal y cómo superarlo?
¿Qué es el techo de cristal y cómo superarlo? Fuente: Unsplash

La ruptura del techo de cristal debe venir acompañado de una nueva estrategia política y empresarial, un cambio cultural y un empoderamiento individual. 

Nueva estrategia política y empresarial 

Es evidente que los gobiernos deben establecer nuevas estrategias políticas para abordar los obstáculos que encuentran las mujeres para progresar en su carrera laboral. Por una parte, los gobiernos deben establecer férreas políticas de igualdad, además de planes que reviertan la brecha salarial y ayuden a la conciliación familiar

Por otra parte, las empresas deben concienciarse en materia de igualdad elaborando sus propios planes internos de igualdad de oportunidades. Porque apoyar el talento femenino es rentable, desperdiciar talento es perder dinero, dicho en lenguaje empresarial. 

Cambio cultural 

Una vez rota la brecha educacional que suponía, no hace tanto tiempo, una desigualdad en el acceso a la educación, el cambio cultural está más cerca. Solo hace falta echar un vistazo al comportamiento y las actitudes de los más jóvenes para inferir que algo está cambiando, pero todavía queda mucho por hacer. 

En este sentido, conviene recordar la desigualdad que se mantiene en relación al número de mujeres con estudios superiores y a su poca presencia en la representación de las empresas. Según datos del estudio Education at a glance, el 54% de las mujeres entre 25 y 34 años en España tenía estudios superiores en el año 2020 frente a un 41% de los hombres. ¿Por qué, entonces, sigue existiendo esa desigualdad en el mercado laboral? 

Empoderamiento individual 

¿Qué es el techo de cristal y cómo superarlo?
¿Qué es el techo de cristal y cómo superarlo? Fuente: Unsplash

Además del esfuerzo colectivo que ya viene haciendo buena parte de la sociedad para generar ese cambio cultural que nos lleve a una sociedad más igualitaria, ¿qué puede hacer una persona a nivel individual para romper su techo de cristal?  

  • Desarrollar todo el potencial. Se trata de evitar los tradicionales estigmas y tópicos asociados al trabajo femenino para desarrollar todas las capacidades individuales.  
  • Asumir liderazgo. En consonancia con lo anterior y, dentro de las diversas derivaciones del empoderamiento, el liderazgo en nuestro día a día laboral se manifiesta a través de una actitud proactiva, responsable y autoexigente.  
  • Ser positiva. Queda mucho por hacer, pero las cosas están cambiando. Hoy en día es menos complicado acceder a un puesto de responsabilidad que en el pasado. Por eso hay que evitar autocompadecerse y luchar por los objetivos que nos hayamos marcado, si es que nos hemos marcado objetivos. 
  • Equilibrar el reparto de tareas. En caso de tener pareja y, aunque cada familia es mundo, es necesario establecer un equilibrio en el reparto de tareas. Se trata de que el inevitable perjuicio que supone, al menos actualmente, la conciliación del trabajo, las tareas del hogar y el cuidado de niños y/o personas dependientes no recaiga solo en una de las dos partes.  
  • Evitar el estrés. Según diversos analistas, la conciliación familiar y el trabajo supone una carga extra de estrés para muchas mujeres a la que son ajenas muchos hombres y que podría ser uno de los principales refuerzos de ese techo de cristal. El cuidado de la salud, tanto física como mental, debe ser siempre una prioridad. Tener un espacio para uno mismo, una ‘habitación propia‘, es fundamental para asegurar un buen rendimiento laboral.  
  • Reflexionar sobre el propio concepto de ‘trabajo’. Por último, cabe señalar que cada mujer, cada persona, es diferente y su relación con el trabajo y con su carrera profesional, también. El progreso laboral entendido como objetivo per se puede convertirse en un arma de doble filo y, desde luego, no debe ser nunca impuesto desde fuera. Algunas mujeres, incluso algunos hombres también, no consideran el trabajo como algo esencial en sus vidas, aunque lo sea. Trabajar menos y vivir más también puede romper otros ‘techos de cristal’…

 



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