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Abandono escolar Cultivar referentes y arrancar estereotipos: el pueblo gitano se abre paso en el sistema educativo

Si bien el elevado abandono escolar en secundaria y la infrapresencia en estudios superiores se mantienen entre la población gitana, cada vez son más las personas de la comunidad que consiguen ampliar horizontes, tanto para sí mismas como para los chicos, chicas y niños del su entorno.

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Alumnos del Instituto Escuela del Prat. MERITXELL RIGOL

Si no hubiera visto como otras gitanas se han sacado la ESO, Mari no se plantearía hacerlo. "No me creería capaz", dice. Por suerte, algún que otro ejemplo cercano le ayuda a verlo como un hito, no sólo posible, sino deseable. La Mari tiene 12 años y el próximo curso prevé empezar la secundaria. Su madre tiene 29 y es una de las que asiste a las clases que su cole ofrece a las familias para aprender a leer. Su padre tiene la ESO y en ocasiones la ayuda con los deberes. Le insiste en que no falte demasiado a la escuela, asegura la Mari.

A Tere no es necesario que se lo digan. Es de las alumnos que asiste a clase cada día. Quiere ser profe de educación infantil, explica. Nerea dice que viene a la escuela cuando puede. Cuando no puede, explica, es porque pasan "cosas familiares". Comenta que su padre tiene la ESO Y que su madre no. Y que si se salta clases, la castigan sin móvil Y sin salir. "Las niñas damos más importancia que los niños a los estudios", considera Nerea. "¡Hoy éramos todo niñas en la clase!", añade de inmediato la Mari. Seis, dicen a la vez. Faltaba menos la mitad de la clase. 

"Las escuelas segregadas son una expresión máxima de antigitanismo, son producto de la expulsión masiva de población gitana de los centros de las ciudades hacia los barrios periféricos"

Son alumnos de sexto de la Escuela Instituto del Prat de Llobregat, en el barrio de Sant Cosme. De parvulario a cuarto de ESO, suman unos 200 alumnos. Todos son de etnia gitana. "Las escuelas segregadas son una expresión máxima de antigitanismo, son producto de la expulsión masiva de población gitana de los centros de las ciudades hacia los barrios periféricos; un proceso en el que se crean las bolsas de pobreza que al sistema le interesan", plantea Sandra Heredia, miembro de Fakali, la Federación de Asociaciones de Mujeres Gitanas.

En Catalunya, como en España y en el conjunto de Europa, un alto porcentaje de personas gitanas reside en zonas socialmente desfavorecidas. El barrio de Sant Cosme, es una, junto a otros como La Mina (Sant Adrià de Besòs), Sant Roc (Badalona) o el Gornal (L'Hospitalet de Llobregat). 

Dejar de ser una escuela guetificada y "ver a todas las familias que hay en el barrio", explica su director, Jaume Bosch, es un reto principal para este centro educativo del Prat, convertido en Instituto Escuela hace nueve años. Una estrategia exitosa para evitar que, en el paso a la secundaria, caigan chicas y chicos por el camino. 

Reducir el absentismo es todavía una lucha diaria para el profesorado del centro. Ahora bien, el vínculo que ha logrado crear con las familias, apostando por el trabajo comunitario y haciéndolas partícipes de la actividad educativa, ha posibilitado que, hoy, la preocupación sea el absentismo de una parte del alumnado, no de la mayoría, y que se trate de un absentismo "puntual". "La escuela está llena cada mañana.

La mayoría de alumnado viene cada día. Perdemos muy pocos alumnos por el camino y lo que nos gustaría ahora es no tener el remolque de los chicos y chicas que ahora vienen, ahora no'. Queremos que vengan todos los días, no sólo tres días a la semana. Debemos insistir, en los alumnos más grandes y, sobre todo, en las familias ", explica Bosch. 

El triple de abandono escolar

Pese a detectar que la juventud gitana está consiguiendo "niveles de formación superiores a la generación anterior", la Fundación Secretariado Gitano advierte que la "brecha de desigualdad" respecto a la sociedad mayoritaria (la población no gitana) comienza a abrirse antes de terminar la educación secundaria obligatoria. También habla de "enorme brecha" la Estrategia Nacional de Prevención y Lucha contra la Pobreza y la Exclusión 2019-2023, aprobada a finales de marzo por el Consejo de Ministros. Más de seis de cada diez alumnos de secundaria abandonan los estudios (61,1% de chicos gitanos y 64,3% de chicas gitanas entre 12 y 24 años), recoge el documento. Las cifras triplican el abandono escolar del conjunto de la población (20%).

No llega al 9% la población gitana entre 20 y 24 años que cuenta con bachillerato o formación profesional

Como consecuencia hay una infrapresencia del pueblo gitano en estudios postobligatorios. No llega al 9% la población gitana entre 20 y 24 años que cuenta con bachillerato o formación profesional y sólo un 1% está matriculado en estudios universitarios, siguiendo cifras de la Fundación Secretariado Gitano. Sin embargo, el número de personas de la comunidad con éxito educativo crece con constancia. 

"Hacia tercero y cuarto de ESO, se empieza a notar la bajada. Hay alguna chica y algún chico que se ha casado, algunos que se van buscarse la vida, algunos que dicen que total no encontrarán trabajo... Hasta segundo, la quincena de alumnos que tenemos se mantiene con regularidad", explica Bosch. De la promoción de cuarto de ESO del curso pasado, la mitad de la clase se graduó. Fueron tres chicos y tres chicas. Las perspectivas de este año son similares, explica el director del centro.

El alto absentismo es a menudo un preludio de del abandono escolar. Pero no es irreversible. Ivan Cortés trabaja para que así sea. Cada mañana hace un montón de llamadas para incentivar que chicos y chicas del Instituto Escuela de La Mina vayan a clase. Les recuerda el acuerdo de hacerlo y, sobre todo, el valor de tener estudios. Hace tres años que es promotor escolar de la Fundación Pere Closa y hace seguimiento de más de un centenar de alumnos de primaria y secundaria del centro, donde la gran mayoría del alumnado es gitano. 

Cuando Cortés empezó a trabajar, el absentismo era del 75% en el grupo de clase que, este año, termina la ESO. "La línea de segundo estaba colgando de un hilo. Parecía que no habría tercero. Sólo venían cuatro o cinco en clase ", recuerda. Y sonríe: "Ahora están en cuarto, con un 93% de asistencia, se graduará casi toda la clase y todos piensan en que estudiarán el próximo año". ¿La fórmula? Constancia con el alumnado y las familias, hacer pactos que los chicos y chicas pueden alcanzar y, la clave: "romper los techos que les ponen y que se ponen a sí mismos". 

"Muchas veces dicen 'es que yo no puedo', y les digo que pueden hacer lo que quieran hacer y lo que les guste hacer. Trabajo mucho la motivación; el para qué sirve ir al cole, y yo me pongo de ejemplo. ¡Soy el ejemplo perfecto! Mis capacidades no son nada fuera de lo normal y hace cuatro años casi no sabía leer ", explica. Considera que ser gitano y del barrio refuerza el mensaje que da permanentemente a los chicos y chicas. "Yo mismo dejé los estudios, me casé muy joven y tengo tres hijos", comparte. Después de años de trabajos duros que no le llenaban, se lanzó a sacarse la espina de no tener la ESO, a los 25. Con su inquietud y la confianza que le dio el ejemplo de otros gitanos del barrio, se decidió a estudiar integración social y ahora cursa primero de psicología. "Nunca habría dicho que estaría en la UB", sonríe. 

II Congreso Internacional de Mujer Gitana, celebrado en marzo de 2018. DROM KOTAR MESTIPEN

Además de en Sant Adrià de Besòs, la figura promotora o promotor escolar se ha implantado en varios barrios de Barcelona, Badalona, Girona, Figueres, Lleida, L'Hospitalet y el Prat. Es una de las respuestas ante la incidencia del absentismo y el fracaso escolar entre los chicos y chicas de la comunidad gitana. Una realidad que, lamenta Cortés, a menudo se critica al mirar su superficie, en lugar de abordarse "como una consecuencia de situaciones complejas que viven los chicos y chicas". "Con el absentismo pasa como cuando hay alguien con fiebre, todo el mundo se centra en que hay que sacarle la fiebre y olvidamos que esa persona tiene una herida en el pie. Hay que hacer esfuerzos en atender la herida", plantea, y añade: "Aquí, el día a día es duro, y hace que no se priorice la educación. No es que las familias gitanas no deseen tener hijos abogados o médicos". 

Siglos de persecución, exclusión del todo vigente

La población gitana está sobrerrepresentada en la exclusión social y la pobreza. Según cifra la Fundación Secretariado Gitano, más de la mitad de la población gitana vive en pobreza extrema. El escenario no es excepcional en España. Se repite a escala europea. Un informe de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, con datos recogidos en 2011 sobre las condiciones de vida en áreas de Bulgaria, la República Checa, Eslovaquia, Francia, Grecia, Italia, Hungría, Polonia, Rumanía, Portugal y el Estado español donde "la identidad gitana es más visible", concluye que hay una gran mayoría de hogares de familias gitanas con ingresos por debajo del umbral de riesgo de pobreza (un 87%). La cifra se reduce a casi la mitad (46%) en los hogares de familias no gitanas que viven en las mismas áreas. 

Más de la mitad de la población gitana vive en la pobreza extrema.  El escenario no es excepcional en el Estado español

El subempleo, la precariedad y la escasez de gente asalariada y calificada, son los rasgos más relevantes de la posición que ocupa la población gitana en el mercado de trabajo, según apunta el informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en España del año 2014. El documento indica que el porcentaje de personas gitanas que viven en hogares en los que el sostenimiento principal proviene de puestos de trabajo sin cobertura de la Seguridad Social es seis veces superior al de los hogares no gitanos (más de un 17%, frente a poco más del 2,5%). 

"Las de aquí son familias grandes, de media con tres o cuatro hijos, sin recursos, sin estudios y, con mucha suerte, alguien trabaja o tiene una parada fija en el mercado para tener unos ingresos más o menos estables. Muchas se encuentran con cortes de luz para gestionar. Muchas deben preocuparse de buscar qué se come ese día. Hay que hacer entender esto a las escuelas y mirar qué pasa familia por familia para resolver el absentismo", plantea Nieves Heredia, vecina de La Mina y técnica educativa de la Fundación Pere Closa. Es una mirada más allá del aula que, lamenta Heredia, no predomina entre el profesorado. 

Las bajas expectativas hacia el alumnado gitano, condicionadas por prejuicios racistas, son otra pieza del tablero explicativo ante el elevado porcentaje de población gitana que cae del sistema educativo. "Se atribuyen a la identidad gitana el analfabetismo y el absentismo, como si fueran propios de la nuestra identidad, cuando esto es resultado de un contexto prolongado de pobreza, de discriminación, de exclusión, de racismo institucional, que, al final, conduce a unos resultados, no sólo en la educación. En salud, encontramos que la esperanza de vida es inferior a la de la población mayoritaria; en vivienda, la población gitana tiene barreras para acceder y en el mercado de trabajo, también. Es una mochila que carga el pueblo gitano, en general, Y la mujer gitana en concreto", expone Jelen Amador, investigadora postdoctoral del grupo de investigación CREA de la UB.  

Es una de las miembros de Drom Kotar Mestipen, la primera asociación gitana de mujeres de Catalunya. La organización centra esfuerzos en ampliar referentes, sobre todo, a las mujeres gitanas más jóvenes y, desde sus inicios, en 1999, organiza encuentros dirigidos a buscar estrategias para superar las barreras dentro del sistema educativo, así como hacer visible que hay gitanas con trayectorias académicas que las llevan a posiciones laborales tradicionalmente no identificadas con la comunidad gitana.

Secretariado Gitano apunta a "la falta de atención a la diversidad en los centros educativos , reflejada en la ausencia de la historia y la cultura del pueblo gitano en el currículum" 

"Conocemos muchos casos en que se produce una vulneración del derecho a la educación de calidad por ser gitanos", asegura Amador. "Se aplican prácticas segregadoras y una adaptación del currículo, por ejemplo, no dando determinados materiales académicos y poniendo contenidos del youtube o sacando del aula del alumnado gitano para darle otro contenido ... esto se traduce en desencanto por la educación, porque el mensaje que enviamos es de rebaja de las expectativas de su futuro, de su posible trayectoria, lo que se suma a una historia colectiva de discriminación, pobreza Y infrarepresentación los estudios superiores. Lo que estamos haciendo así es reproducir Y reforzar la exclusión ", denuncia Amador. 

Junto a "la altísima tasa de fracaso escolar y la segregación escolar en centros educativos y aulas de alumnado gitano en prácticamente todas las grandes ciudades", la Fundación Secretariado Gitano apunta a "la falta de atención a la diversidad en los centros educativos , reflejada en la ausencia de la historia y la cultura del pueblo gitano en el currículum escolar" como "elemento clave" que juega contra el éxito escolar del alumnado gitano.

Hacer gitana la escuela 

Profesionales y activistas consultadas coinciden en denunciar que el profesorado no suele estar preparado para recibir la diversidad y etnificar el fracaso escolar. "Todavía encontramos mucho profesorado que, sin la sensibilidad y los recursos necesarios, limita al alumnado gitano, lo que se junta en muchas ocasiones con dificultades sociales en el entorno familiar, que dificultan el ascenso educativo, por lo que hace falta formación, que el profesorado no se mueva por prejuicios y que evite más agresiones, no sólo al pueblo gitano, sino a las personas migradas, racializadas o con dificultades sociales", remarca Sandra Heredia, para quien, además de remediar la segregación escolar e incorporar la historia y cultura gitanas al currículo educativo, es central "poner el antigitanismo en la agenda política como una cuestión de derechos humanos y justicia social". 

"Tú sabes lo que es el genocidio gitano? Del genocidio de los judíos, seguro que sabes. Y si los libros no recogen esto, aún menos recogerán que yo hablo el caló. No hablan de lo que nos pasó, ni de nuestra cultura. Esto es racismo y si no cambia, siempre tendremos la espina de inferioridad", expone Nieves Heredia, para quien, entre las causas del abandono escolar de hombres y mujeres de etnia gitana, hay a menudo una" herida en la autoestima". "Los hay que querrían seguir estudiando pero que no se sienten parte del sistema", afirma. Percibir que la identidad gitana está representada en la escuela, al tiempo que combatir el peso limitante del estigma y el autoestigma, pasa, en gran medida, por encontrar referentes gitanos y gitanas dentro del sistema educativo.

"Los códigos culturales compartidos facilitan, por un lado, no juzgar, y, por otro, reconocernos en la educación", apunta Heredia. Tras dejar los estudios en pedirse, los retomó más adelante, cuando ya trabajaba en la Fundación Pere Closa y preparaba su boda. Con una hija, completó el ciclo formativo en educación infantil. Ahora, Lola tiene seis años. La Nieves, 29. Y no detiene su trayectoria. Por ella y por todas las que vienen detrás. "Es una época dorada en cuanto a estudiantes gitanos y tener personal gitano en el sistema educativo será la revolución", pone sobre la mesa Heredia. "La escuela se hará automáticamente gitana, veremos que ir al cole es una realidad que nos toca, y las personas no gitanas verán una gitana que les enseña cosas", plantea. Hacia allá apunta y apuesta. Este curso, ha empezado a estudiar magisterio.

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