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Acoso callejero Ocho de cada diez jóvenes madrileñas afirman sufrir acoso callejero de forma habitual

Un informe de la ONG Plan Internacional afirma que la forma de acoso más normalizada, la verbal, afecta a más de tres de cada cuatro jóvenes y que pone obstáculos a la libre convivencia de niñas y jóvenes y afecta a su sensación de seguridad.

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imagen de una movilizaciones contra la violencia machista | Reuters

A pesar de que Madrid está considerada como una de las ciudades más seguras, más de ocho de cada diez mujeres jóvenes de entre 16 y 30 años (un 84%) afirman sufrir diversas formas de acoso callejero, del que el más habitual es el acoso verbal sin tocamiento. Más de tres de cada cuatro jóvenes (el 72%) manifiesta sufrirlo de forma habitual. Estas son algunas de las conclusiones del estudio (In)seguras en Madrid elaborado por Plan International. El informe es el resultado del análisis de los 951 testimonios dejados por las jóvenes en la iniciativa "Free to be", una plataforma web que durante dos meses ha permitido a niñas y mujeres jóvenes de Madrid señalar en un mapa online los lugares donde se sienten más o menos seguras y explicar de forma anónima los motivos.  

Si bien en la capital de nuestro país, el número de acoso físico es más reducido que en otras ciudades, el hecho de que más de siete de cada diez reporten acoso callejero verbal de forma habitual (piropos no deseados, miradas insistentes, silbidos , acercamientos...) supone la "principal causa de preocupación, puesto que crea sensación de inseguridad y vulnerabilidad y conlleva el constante miedo de escalada a formas más evidentes de violencia", afirman responsables de la ONG.

De hecho, resaltan, una de las principales y más preocupantes consecuencias es "la normalización" del este tipo de acoso por parte de la sociedad, que según las jóvenes que han participado en la muestra, no se considera como una agresión y se tiende a minimizar.

Sin embargo, las consecuencias de estas agresiones las obliga a adoptar mecanismos de defensa que "limitan su libertad e impide que puedan vivir la ciudad en condiciones de igualdad", afirma Emilia Sánchez, directora de incidencia política de Plan Internacional en España.

De hecho, casi la mitad de las jóvenes que participaron en la iniciativa (el 48%) afirma que el acoso verbal ocurre con tanta frecuencia que ya están acostumbradas  y que como medida de protección tras una situación de acoso evitan volver a pasar solas por el mismo lugar (un 39%), o nunca vuelven al mismo sitio (un 10%), e incluso algunas (un 1%) llegan a dejar los estudios o el trabajo a raíz de una experiencia de acoso.

​La sensación de desprotección se ve incrementada por la poca importancia que se da a este tipo de acoso verbal cuando llega a denunciarse. Apenas un 8% de las jóvenes afirmaron que se atrevieron a denunciar este tipo de acoso sin tocamientos ante las autoridades "y cuando esto ocurre la respuesta es mínima o nula: en el 73% de los casos afirmaron que las autoridades no actuaron como ellas esperaban. Plan International afirma que muchas de estas formas de acoso no están siguiera tipificadas como delitos, a pesar de que "tienen su origen en las relaciones desiguales de poder y afectan directamente a sus derechos".

Sol, Gran Vía, Atocha o Lavapies, las más inseguras

El estudio de los datos obtenidos concluye que "las experiencias más desagradables" se concentran en los espacios de la calle y el transporte público, lo que, según las participantes condiciona sus actividades cotidianas. En el caso de la calle, los puntos positivos fueron un 52% y los negativos el 67%. Entre estos últimos destacan aquellos donde se concentra una mayor aglomeración de gente, como la Puerta del Sol, la estación de tren de Atocha, las calles Gran vía y Hortaleza y las calles de Argumosa, Ave María y Tribulete en el barrio de Lavapiés. 

Lo que tienen muy claro las participantes de este estudio, es el componente de género de esta discriminación, puesto que el 78% de los testimonios identifican las experiencias negativas con el simple hecho de ser mujeres. 

El informe concluye con una serie de recomendaciones recabadas tanto de las jóvenes participantes en el proyecto, como de entrevistas a diversos expertos. Entre ellas, se destaca la necesidad de avanzar hacia una educación en igualdad, tanto en el ámbito institucional como en la familia y las escuelas, así como una mayor educación sexual, que permita disponer de información y herramientas para mantener relaciones sanas e iguales. En el plano público. los expertos señalan que "es necesaria una planificación urbana que apueste por la inclusión de las mujeres". También es imprescindible cambiar la narrativa de los medios de comunicación en relación al acoso callejero y que ésta ponga el foco en los acosadores y no en quienes reciben las agresiones. Por último, resaltan la necesidad de revisar el código penal para que incorpore como delito todas las formas de violencia, incluido el acoso en la vía pública.

Esta iniciativa de Plan International se enmarca dentro del programa Safer cities (ciudades seguras) que la ONG desarrolla en varias ciudades como Nueva Delhi (India), Hanoi (Vietnam), El Cairo (Egipto), Kampala (Uganda), Nairobi (kenia), Lima (Perú), San Fancisco (Paraguay) y Honiara (Islas Solomon), en asociación con ONU Habitat y Woman in Cities Inernaional. El objetivo es promover la construcción de ciudades seguras e inclusivas para chicas de entre 13 y 18 años. 

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