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¿Qué es el adenovirus 41? Claves del principal sospechoso del brote de hepatitis infantil

La Organización Mundial de la Salud ha mostrado su inquietud por el hecho de que un adenovirus, normalmente asociado a dolencias respiratorias leves, pueda estar causando inflamaciones hepáticas agudas.

En esta foto tomada el 5 de junio de 2020, un empleado manipula una vacuna en un laboratorio de Hong Kong.
En esta foto tomada el 5 de junio de 2020, un empleado manipula una vacuna en un laboratorio de Hong Kong. Anthony Wallace / AFP

Los casos de hepatitis infantil aguda de origen desconocido, surgida en Reino Unido y confirmada ya en una docena de países, ascienden a 190, informó este martes el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).

"Hay investigaciones en marcha en todos los países que han confirmado casos, pero por el momento la causa de esta hepatitis todavía es desconocida", dijo en rueda de prensa la directora de este organismo de referencia para infecciones de la Unión Europea (UE), Andrea Ammon.

En Reino Unido, donde se dio la alerta el pasado día 5, se han detectado más de un centenar de casos y cuarenta corresponden a diez países de la Unión Europea (UE) y del Espacio Económico Europeo (EEE), entre ellos España, a los que hay que sumar los registrados en Estados Unidos e Israel.

Las pesquisas de estos casos, que han provocado una muerte y cerca de una veintena de trasplantes de hígado, apuntan a un "vínculo" con una infección causada por un adenovirus, mientras se han excluido hepatitis viral de los tipos A, B, C, D y E.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) había mostrado hace tres días su inquietud por el hecho de que un adenovirus, normalmente asociado a dolencias respiratorias leves, pueda estar causando inflamaciones hepáticas agudas.

En concreto, de 48 niños analizados, ha habido 37 –lo que equivale a un 77%– que han dado positivo por adenovirus, una tipología de virus causante de síntomas  gastrointestinales y respiratorios que fue aislado por primera vez en 1953. Desde entonces, se han descrito más de un centenar de tipos de los que una cincuentena son capaces de infectar al ser humano.

Se trata de un virus cuyo material genético está compuesto por un ADN de doble cadena. Tienen forma de poliedro de 20 caras triangulares –icosaedro– y no dispone de la envoltura lipídica que rodea a otros virus de la que se sirven para infectar a las células.

Su modus operandi consiste en introducirse en las células por medio de una treta. Como lo oyen, su superficie contiene proteínas que las células interpretan como posibles nutrientes, lo que lleva a engaño a la receptora. 

¿Cómo se transmiten?

Su transmisión se produce por medio del contacto por estornudos o toses. También a través de las heces (podría darse el caso al cambiar un pañal) o tocando superficies que contengan este tipo de virus y llevando más tarde esa mano a la boca, la nariz o los ojos.

Son resistentes a los desinfectantes más comunes y capaces de resistir en las superficies durante periodos prolongados, de tal forma que es recomendable lavarse las manos con frecuencia y al menos durante unos 20 segundos para así detener la posibilidad de infección.

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