Estás leyendo: La gasolina era agua

Público
Público

La gasolina era agua

Los policías que desalojaron a los inquilinos de Ofelia Nieto afirman que fueron rociados con gasolina, pero activistas y vecinos lo niegan. Las imágenes grabadas muestran cómo una mujer echa agua a los agentes con una manguera.

Mujeres con una manguera en el edificio de Ofelia Nieto. TWITTER

PÚBLICO

MADRID.- En las fotografías y vídeos registrados por testigos del desalojo de Ofelia Nieto se observa cómo una vecina, subida a lo alto del edificio, echa agua con una manguera a los policías que tratan de entrar por la fuerza. Sin embargo, fuentes municipales han manifestado que las primeras detenciones se produjeron cuando algunas personas "rociaron con gasolina la ropa" de los agentes. Los vecinos y activistas lo niegan tajantemente.

Las redes sociales se han hecho eco del rechazo a la versión policial, desmentida por testigos de los hechos. En el minuto 1.10 de este vídeo grabado pro Alicia Armesto (@alitwittt) puede verse cómo una vecina echa agua a los agentes con una manguera (ver captura inferior). Otros usuarios de Twitter critican a los medios que han difundido la versión policial sin contrastarla con la de los vecinos.

Captura del vídeo grabado por Alicia Armesto (@alitwittt) durante el desalojo.

El edificio de Ofelia Nieto 29, situado en el madrileño barrio de Tetuán, se había convertido en símbolo de la lucha antidesahucios. El Ayuntamiento de Madrid envió esta mañana una excavadora para tirar abajo la vivienda y desalojar, de esta manera, a una familia con tres menores. El edificio, finalmente, fue derribado.

Umberto, víctima de un desahucio tras ser estafado por un prestamista, explica la contundencia con la que se emplearon los agentes. "A las siete de la mañana, la policía tiró la puerta con una excavadora y hemos salido a palos". Ya entonces, según él, en el edificio "olía a gasolina porque había un bidón al lado de la puerta".

"Cuando la tiraron abajo, cayeron cascotes y salimos a la calle con la niña, mientras pegaban a una persona. Tal vez pudo caer el bidón y derramarse por el suelo, pero yo estaba allí y no he visto a nadie rociar a los policías con gasolina. Simplemente, una compañera sacó una manguera de regar las plantas y les mojó, aunque a lo mejor los policías son tan sensibles que el agua les sienta mal", asegura a Público.