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Alzhéimer Denuncian la falta de pañales y una plaga de hormigas en una residencia pública para el alzhéimer

Las auxiliares de la Residencia de la Fundación Reina Sofía Alzheimer han denunciado la escasez de personal, recursos y medios para atender a los residentes del centro público, gestionado por la empresa Clece.

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Imagen de una mujer enferma de alzheimer en la sala de estar de un centro de día | EFE/Archivo

Las gerocultoras de la Residencia de la Fundación Reina Sofía Alzheimer han denunciado en más de una ocasión la escasez de personal, recursos y medios para atender a los residentes del centro público, gestionado por la empresa Clece.

Según informa este miércoles la Cadena Ser, las trabajadoras del centro llevan más de un año denunciado ante los juzgados de Plaza de Castilla, la Inspección de Trabajo e incluso ante Salud Laboral, la falta de material básico para atender a los residentes. Pañales, esponjas, jabón, guantes o toallas son algunos de los elementos básicos que reclaman las gerocultoras de la residencia para poder atender a los 156 ancianos que viven en el centro.

El desempeño del trabajo de las auxiliares se ha tornado una ardua tarea al carecer de los medios necesarios para poder llevar a cabo su labor. Al igual que la falta de personal, la falta de material es recurrente y los residentes no disponen de la cantidad de pañales que necesitan.

Según las condiciones del centro, la Comunidad de Madrid aporta tres pañales por persona, con receta médica, y el resto se debe aportar por parte de la empresa que gestiona el centro público. Sin embargo, denuncian las trabajadoras, esto no ocurre. Tampoco tienen sábanas para cambiarlas cuando un residente las moja y lo mismo sucede con las toallas para secar a los ancianos después del baño.

Otro de los problemas denunciados por las cuidadoras es la plaga de hormigas que puebla en centro desde hace años, y con la que la Dirección no ha podido terminar. A su vez, las puertas emergencia del edificio están cerradas de forma rudimentaria con trozos de sábana, lo que supone una ilegalidad según el Real Decreto 186 de seguridad en el trabajo.

Pese a todo ello, las gerocultoras de la Residencia de la Fundación Reina Sofía Alzheimer no han obtenido ninguna respuesta de los órganos ante los que han denunciado la situación. Tampoco han percibido mejora por parte de la Dirección del centro que, hasta el momento, no ha dotado a las cuidadoras de los materiales necesarios para el correcto desempeño de su trabajo y para garantizar un trato digno a los ancianos. 

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