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Aragón diseña una realidad virtual para sumergirse en el sufrimiento de las víctimas de violencia machista: "Sientes cómo le entra el miedo y cómo se inquieta"

El Instituto Aragonés de la Juventud diseña un paquete de experiencias de realidad virtual y de tecnología interactiva para sumergir a los jóvenes en el sufrimiento de las víctimas de violencia machista y para concienciarles sobre esa lacra

La muestra incluye un paquete de experiencias de realidad en las que los jóvenes viven la experiencia de una mujer acosada.
La muestra incluye un paquete de experiencias de realidad en las que los jóvenes viven la experiencia de una mujer acosada. EDUARDO BAYONA

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"La sensación es la misma que tiene ella, te metes en la piel de una mujer a la que están acorralando tres chicos. Sientes cómo se le acelera el pulso y cómo se pone nerviosa cuando le insisten en que los acompañe y cuando le insultan porque se niega", explica Alejandro Z., un muchacho que este jueves participa en la sede del Instituto Aragonés de la Juventud (IAJ) en una prueba de "la desigualdad real", un paquete de actividades educativas en el que se mezcla la realidad virtual y la tecnología interactiva y que tiene como objetivo concienciar a los jóvenes sobre la violencia machista.

El contenido central lo componen una serie de vídeos de 360 grados que muestran episodios de control relativamente habituales y tóxicas que se dan en las parejas de jóvenes, como la vigilancia del móvil o las actitudes controladoras sobre los amigos y el ocio, y una experiencia con gafas de realidad virtual y sonido directo en la que el usuario comparte la experiencia de una mujer acosada por tres hombres en una zona sin trasiego de gente.

"Tú eres ella, te metes en una realidad en la que eres ella y sientes cómo le entra el miedo y cómo se inquieta. Está pensado para que tú conozcas las sensaciones que tiene ella, para ponerse en la piel de una chica que sufre una situación de acoso", explica Alejandro, impactado por la experiencia, que reproduce el ritmo cardiaco de la mujer y el ritmo de su respiración, y quien, al mover la cabeza, se encontraba con las mismas vistas de un paraje desierto, sin nadie a quien pedir ayuda, que intensifican la ansiedad de la muchacha.

Hay dos versiones más que reproducen situaciones de acoso. Una en la que una mujer va a recoger su coche a un parking subterráneo oscuro y otra en la que se siente seguida y vigilada cuando regresa de noche a su casa.

El otro video, el que repasa las actitudes de control, incluye un cuestionario que permite valorar la reacción del usuario ante cada uno de esos episodios: "¿Te pide la contraseña del móvil?", "¿te pregunta con quién hablas?", "¿te impone normas?", "¿te dice cómo debes vestir?", "¿te hace sentir inferior?" se plantea, ante escenas en las que el chico le dice a la chica "¿así vas a salir vestida? ¿No te da vergüenza?".

Educar para erradicar la violencia machista

"Pensamos que en nuestra actuaciones teníamos que meter el ocio educativo, trabajar con estas metodologías la erradicación de la violencia de género en la juventud aragonesa", explica Adrián Gimeno, director del IAJ, que anota que los vídeos de realidad virtual pretenden hacer "vivir unas experiencias, meternos en la piel de lo que puede vivir una mujer para intentar concienciar sobre situaciones que parece que son normales cuando en realidad no lo son".

"Intentamos meter al joven en acciones o actuaciones que les pasan constantemente a las mujeres y, una vez que se introducen, de ver cómo se sienten ellos, para que sean capaces de juzgar hechos a los que a veces no dan importancia", apunta Héctor Modrego, del departamento de Acción Social de Océano Atlántico, la empresa que ha diseñado la muestra.

"La realidad aumentada les hace reflexionar de una manera más activa. Intentamos que los jóvenes se pongan en el papel de las mujeres, y ya habíamos aprendido que el mejor medio era la tecnología", añade.

La muestra está financiada con cargo a las aportaciones del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que promueve acciones específicas en la España vacía, y debería haber comenzado a girar por centros de juventud, institutos y otros espacios vinculados a las 42 antenas de la Red de Información Joven, permanece en Zaragoza tras su estreno en Altorricón (Huesca) a la espera de que las restricciones motivadas por la pandemia se relajen, con seis capitales de comarca en lista de espera.

La invisibilización en el deporte

Aunque eso no obsta para que el IAJ esté dispuesto a compartirlo con otras comunidades, explica Gimeno, tal y como ocurrió con el concurso de microrrelatos sobre violencia machista, que alcanza su sexta edición y que han replicado en Navarra y la Comunitat Valenciana.

La muestra incluye una serie de carteles, desde los que con una Tablet se accede a vídeos interactivos sobre cada tema, que ofrecen información sobre la discriminación de la mujer en otros ámbitos de las violencias de género y la desigualdad como los micromachismos, la música, la literatura infantil y la publicidad con sus papeles como fijadores de roles o la invisibilización en el deporte.

Y se completa con una "zona de inventoras" en la que se explican descubrimientos destacados de mujeres y con un escape room en el que las pistas llevan a identificar cuáles son los síntomas de una relación de pareja tóxica.

"Se trata de que los jóvenes puedan detectar en primera persona las señales del maltrato y de identificar las actitudes que debemos eliminar de nuestra vida diaria", dice Gimeno, que insiste en la importancia de la labor educativa en este ámbito: "Los micromachismos pueden derivar en acciones mucho más duras, y creemos que hay que erradicar desde la base cualquier actitud y desde edades muy tempranas. La educación es la mejor forma de erradicarlo, y si dejamos de incidir en esta materia lo que vamos a hacer es permitir que aumenten este tipo de actitudes".

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