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La Atención Primaria vuelve a estar al límite por los contagios, la burocracia y la falta de personal

Sanitarios de toda España se encuentran totalmente desbordados ante el incremento de trabajo por la pandemia y la gestión de trámites administrativos. Cerca de un centenar de trabajadores de la Comunidad de Madrid están preparando una renuncia colectiva: "Hay graves problemas de salud y no llegamos a atenderlos. No podemos ser cómplices".

Centro de Salud Pilarica-Circular de la ciudad de Valladolid. EFE/Nacho Gallego/Archivo
Centro de Salud Pilarica-Circular de la ciudad de Valladolid. EFE/Nacho Gallego/Archivo

Primera hora de la mañana. Tienes fiebre, una dolencia o eres paciente crónico. Llamas al centro de salud. Está comunicando. Pruebas otra vez. Suena, pero no contesta nadie. Lo intentas otra vez. Y otra. Y otra más. Con suerte, a última hora de la mañana puedes hablar el centro. Si no se ha contactado por un motivo urgente, hay una espera de una semana (o más) para tener una cita telefónica con el médico. Se genera inquietud y desesperación, pero hay una explicación: los centros de salud no están cerrados; algunos están colapsados, otros están bordeando el colapso.

Hay médicos que atienden 60 pacientes por día. Otros llegan a 90. Hay diferencias entre comunidades autónomas, pero el sentir general de los sanitarios es que no tienen capacidad para hacer su trabajo. Las PCR, el seguimiento de los casos de coronavirus y los trámites administrativo ocupan, como poco, la mitad del tiempo del trabajo de un sanitario de Atención Primaria. En muchos casos llegan a ocupar casi la totalidad del tiempo llegando a atender a cuatro o cinco pacientes por día. No pueden tratar todos los problemas de salud ni las dolencias de sus pacientes. Y, a veces, ni siquiera llegan a tiempo los resultados de las PCR a las personas con síntomas de coronavirus. Se han llegado a dar hasta diez días de espera.

Una de las situaciones más límites se vive en la Comunidad de Madrid. Cerca de un centenar de sanitarios han llegado a tal desborde que han decidido renunciar a sus puestos de trabajo de manera colectiva: "Esto no responde solo a la mala gestión, es que no se cree en la Atención Primaria. Hay centros que tienen una lista de 120 pacientes, hay graves problemas de salud y no podemos atenderlos. Ante este colapso, el ambiente es de tristeza absoluta porque han destruido nuestra especialidad. No podemos ser cómplices", explica Irene Zurita, médica de familia de la Comunidad de Madrid y portavoz de la plataforma Yo Renuncio.

Desde Catalunya también alertan sobre la sobrecarga de trabajo: "Atención Primaria está absolutamente desbordada. No se cierra porque estamos acostumbrados a trabajar al límite, pero no se llega a la población. No podemos atender a todos", sostiene Esperanza Martín. En su centro de atención primaria, en el centro de Barcelona, tienen una agenda de 485 pacientes para 7 u 8 profesionales. Como en la mayoría de centros, los trabajadores doblan turnos. Pero ni así se llega.

Hay que agilizar necesarias para que los pacientes no se sientan desentendidos. 

Los problemas son muchos y son comunes a los de otras regiones. El médico Rafael Sotoca defiende la necesidad de agilizar las consultas tanto telefónicas como presenciales y que se necesita más personal. Desde enfermeras hasta administrativos que atiendan las líneas de teléfono. "Se está trabajando mucho, cada día más, y las claves son: la gestión en la toma decisiones, los recursos tecnológicos, perfiles para la atención y no entorpecer con mas tareas burocráticas, al revés, reducirla.El manejo de las bajas, la incapacidad... son muchas situaciones que hacen que Primaria se sobrecargue y llegue a niveles extremos", comenta el facultativo de la Comunitat Valenciana. Allí la situación no está tan desbordada, pero con el inicio de curso y el trámite de las bajas hay un gran riesgo. "Si se desborda una zona básica, pierdes el control, y esa es la base para controlar los contagios y los brotes", indica a Público.

Menos burocracia, más líneas de teléfono

Las reclamaciones son claras: más personal, más líneas de teléfono y menos burocracia. "Las líneas son las mismas que teníamos antes de la pandemia, pero ahora hay que atender mucho más por teléfono. En las ciudades o en los pueblos grandes hay un gran problema de colapso de redes", señala Luis Tobajas, médico de Salorino, un pueblo de Cáceres.

"No llegamos a atender a la población, en parte, por la sobrecarga por los trámites administrativos"

Tobajas trabaja en un centro rural. Ha pasado de ver unos 25/28 pacientes a 50. Como ocurre con los colegios rurales, la situación allí parece mejor que en las zonas urbanas porque hay menos población y por la cercanía a los usuarios, pero el incremento de trabajo también es importante, sobre todo, por la atención. De hecho, atiende a pacientes en vacaciones o cuando termina su jornada de trabajo para intentar solventar esto: "Las acumulaciones de consultas de los compañeros del centro de salud o de los consultorios locales deben ser la excepción y no la norma. Es imposible atender varias consultas por un mismo médico de familia y esto repercute en la calidad asistencial y en la población".

Los médicos señalan que la sobrecarga se debe, en gran parte, a los trámites burocráticos. Es lo que Martín denomina como "desprofesionalización": "No se llega no a la población porque para llevar la atención de la pandemia hemos tenido que dejar el resto de nuestro trabajo. Gestionar las bajas y las vacaciones, sin suplir ningún profesional, nos ha llevado al desborde. La situación, sin apertura de colegios y sin los virus respiratorios, ya es de colapso", denuncia la médica. 

Sotoca indica lo mismo sobre los trámites burocráticos: "Hay que plantear que la ‘baja laboral’ que, es más una prestación que una baja, se desencadena porque hay una decisión clínica, pero a raíz de esto es un acto meramente burocrático. No aportamos nada de valor y conlleva mucho tiempo en el que no estás atendiendo, por ejemplo, a tus pacientes crónicos".

Madrid y Barcelona, a la cabeza del colapso

Las dos ciudades más grandes de España, Madrid y Barcelona, fueron las más afectadas en la primera ola de la pandemia y las que más sufrieron el colapso del sistema sanitario. Todo apunta a que vuelve a repetirse. "Ya estábamos al borde del colapso antes de la pandemia. Con la primera ola dimos todo lo que pudimos y ahora se ha cargado en Primaria todo el rastreo de contactos y toda la burocracia. Labores de salud publica que, como no existe, nos los han pasado a nosotros", explica Zurita.

El déficit en Atención Primaria es general en España, pero muchos señalan la situación de la que se partió como uno de los motivos para explicar el colapso ante el que se enfrentan algunas regiones. De hecho, tanto Sotoca como Tobajas destacan que las ratios en sus comunidades son, desde hace años, menores que en otras como Madrid. También, pese a que el presupuesto se ha visto mermado en toda España, forman parte de las que se ha reducido menos.

Pese a esto, otro problema al que se están enfrentando las regiones. "Falta de médicos de familia", señala Tobajas. Hay bolsas de trabajo que se han agotado ya en comunidades como Andalucía.


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