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Bullying Teatro de Conciencia para prevenir el acoso escolar y mejorar la convivencia

Más de 5.000 niños de 24 centros públicos de la Comunidad de Madrid participarán en el programa 'En sus zapatos: un espacio de empatía activa'. 

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Ensayo de una representación del programa teatral "En sus zapatos."

“Cualquier niño o niña potencialmente puede agredir o ser objeto de una agresión. Por eso es importante dotarles de habilidades socioemocionales que prevengan o ayuden a afrontar este tipo de situaciones, no solo de forma puntual sino como parte de su educación”. Son reflexiones de Pax Dattoni, dramaturga y experta en educación emocional que se sirve del Teatro de Conciencia como metodología para combatir el acoso escolar.

Dettoni, licenciada en Antropología Social y Ciencias Políticas, es la creadora de En sus zapatos: un espacio de empatía activa, un programa que ha arrancado a mediados de este mes de noviembre y que llegará a más de 5.000 niños de primaria y ESO de un total de 24 centros públicos de la Comunidad de Madrid.
Los 24 centros corresponden a las cinco áreas territoriales de Educación: norte, sur, este, oeste y centro (capital). Del sur hay colegios e institutos de Leganés, Getafe, Fuenlabrada, Valdemoro, Brunete y Alcorcón; del este, de Alcalá de Henares, Arganda, Torrejón y Estremera. El resto se encuentran en Vallecas, San Blas y Valdeacederas, en la capital, Collado Villalba (oeste), Colmenar Viejo y Algete.

En la selección se ha dado prioridad a los Centros de Difícil Desempeño.
Los seminarios de En Sus Zapatos, que toman como ejes de actuación la gestión emocional, la empatía activa y las propuestas de resolución de conflictos, serán impartidos por 26 docentes que ofrecerán herramientas de alfabetización emocional a través de la metodología propia de Teatro de Conciencia, una propuesta que escenifica las emociones, dotándolas de un fuerte contenido pedagógico y didáctico.

Cada grupo de niños de los diferentes colegios se encarga de diseñar una representación teatral, ayudados de elementos muy básicos como capas y máscaras, para plantear problemas a los que tienen que enfrentarse, como los conflictos en las aulas o en el patio de recreo, que en ocasiones pueden derivar en episodios de acoso.

Dettoni creó el Teatro de Conciencia en 2010 y desde entonces ha desarrollado distintas herramientas didácticas que han facilitado su aplicación. También estuvo en Guatemala probando este recurso con niños de la calle y hoy en día considera que ha logrado una metodología que funciona bien.

Respuesta al acoso

“La experiencia en los centros escolares”, subraya, “está resultando muy satisfactoria y hasta sorprendente. Éramos conscientes de que había una necesidad y de que con el programa En sus zapatos dábamos respuesta a un problema real como el acoso. La acogida que ha tenido el programa y la demanda enorme que tenemos así lo refleja”.

La opinión de Dettoni es corroborada por Eduardo Calderón, director del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Pedro Duque, en Leganés, quien explica que el programa seguido en su centro ha conseguido reducir los partes muy graves un 90% y los graves un 70%. “Los chicos absorben todo lo que les enseñamos, pero sobre todo aprenden lo que vez”, recalca.

Para afinar los criterios de medición del programa En sus zapatos, un equipo de expertos vinculados a las universidades de Utrecht y Carlos III de Madrid, en colaboración con el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), realizará a los participantes un test antes y después de la formación para evaluar los resultados y tabular aspectos tan novedosos como la capacidad de perdonar y pedir perdón, la de expresar emociones, la confianza y la gratitud.

“El Teatro de Conciencia”, añade Dettoni, “permite ver lo invisible, aquello que ocurre dentro de los personajes, sus emociones, sus pensamientos o cómo sienten, y luego esos procesos se hacen externos, lo que hace que el aprendizaje sea mucho más rápido. No solo te cuentan cómo es la teoría emocional, sino que te la muestran de forma tangible, y eso hace que el aprendizaje se dé muy rápidamente tanto en niños como en adultos. Todo eso se ve y se experimenta”.

Tras hacer hincapié en que las familias están compuestas por personas con sus propias biografías y educaciones, Dettoni advierte de que no todas han desarrollado habilidades socioemocionales: "No tienen en su seno un buen convivir. Es importante darles también la oportunidad de aprender para educarse y para educar a sus hijos e hijas”, concluye.

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