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El calor y la polución del automóvil causan más de 50 muertes al año en Zaragoza

El ayuntamiento plantea que el bus y el tranvía sean gratuitos en caso de alertas por contaminación intensa, mientras baraja aplicar peajes y restringir el acceso al centro de la ciudad a los vehículos que más emisiones generan.

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El ayuntamiento plantea la gratuidad del transporte público en episodios de contaminación para reducir las emisiones de gases tóxicos.

La combinación de las temperaturas extremas de hasta 36º y -3º centígrados que se registran en Zaragoza con los gases contaminantes que emiten los vehículos de motor provocan cada año en la ciudad la muerte de más de 50 personas con patologías pulmonares previas.

El dato figura en un informe del Instituto de Salud Carlos III que cifra en 530 las muertes prematuras registradas por esa combinación de factores en la capital aragonesa en el periodo 2000-2009 y que forma parte de la Estrategia de Calidad del Aire y Cambio Climático de Zaragoza.

El estudio, pionero entre las ciudades españolas, destaca cómo esas temperaturas extremas intensifican los efectos del óxido de nitrógeno, el principal contaminante que emiten los automóviles, especialmente los diésel, y del ozono troposférico. El primero de ellos es, junto con las partículas sólidas de más de 10 micrómetros (PM10), uno de los principales aceleradores de las enfermedades pulmonares y cardiacas. Paralelamente, el tráfico rodado comparte las emisiones de CO2 prácticamente al 50% con la actividad industrial.

Exposiciones prolongadas a bajas concentraciones

“Los efectos del cambio climático parecen lejanos pero ya estamos sintiendo sus efectos, y hay que estar preparados ante la acumulación de fenómenos meteorológicos extremos”, explica la concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza, Teresa Artigas, que recuerda cómo el pasado noviembre la ciudad superó en dos ocasiones los límites de alerta.

Nunca antes se había dado esa situación, básicamente por los frecuentes barridos del cierzo. De hecho, la calidad del aire en la ciudad supera holgadamente los mínimos que marca la OMS (Organización Mundial de la Saud). “En Zaragoza causan más problemas de salud las exposiciones prolongadas a concentraciones bajas que los picos de niveles elevados”, señala.

La Estrategia de Calidad del Aire y Cambio Climático de Zaragoza, de la que forma parte el Plan de Movilidad, prevé reducir en los próximos doce años un 60% el lanzamiento de óxido de nitrógeno y un 50% las de CO2, lo que supondría un recorte de hasta 751.452 toneladas equivalentes a este último residuo químico, uno de los principales causantes del calentamiento global.

Medidas para situaciones extremas

Paralelamente, y a la vista de las situaciones registradas el pasado otoño, la concejalía de Medio Ambiente está trabajando en una serie de protocolos de actuación ante eventuales picos de contaminación. Entre otras medidas en estudio se encuentran la posibilidad de que el transporte público (tranvía y autobús urbano) pueda ser de acceso gratuito durante los episodios de contaminación intensa, como medida para reducir el uso de vehículos de motor en fechas concretas.

Otras líneas de trabajo relacionadas con la movilidad incluyen aplicar peajes a los vehículos que mayor carga contaminante emiten, como medida disuasoria para su uso, o restringir su acceso al centro de la ciudad.

No obstante, todavía no han sido definidas. “Se trata de establecer un plan de actuación con cuatro niveles de riesgo y con la idea de no llegar nunca al cuarto”, señala Artigas, que destaca cómo el sistema PRECOZ (Predicción de la Contaminación Atmosférica de Zaragoza) permite prever los picos con 48 horas de antelación.

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