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Condenan a 15 años de prisión al joven que arrojó a un menor de lo alto de Tate Modern

La defensa aduce el estado mental del criminal. El niño de 6 años, con herida cerebral y confinado a una silla de ruedas, estaba con su familia, de Francia, haciendo turismo en Londres.

Edificio del museo Tate Modern de Londres, con el mirador en la torre de diez plantas. REUTERS/Peter Nicholls
Edificio del museo Tate Modern de Londres, con el mirador en la torre de diez plantas. REUTERS/Peter Nicholls

Conxa Rodríguez

La jueza Maura McGowan, de un tribunal de Londres, ha condenado a, al menos, 15 años de prisión a Jonty Bravery, un joven, ahora, de 18 años, por "intento de asesinato" de un menor de 6 años, al que arrojó al vacío desde el piso 10 del edificio del museo Tate Modern, junto al Támesis.

El niño estaba con su familia, de Francia, visitando la sala panorámica desde la que se ven vistas sobre Londres el pasado 4 de agosto. La víctima de la atroz acción cayó al piso 5 del edificio, a unos 30 de distancia desde el 10 donde fue arrojado.

El caso ha puesto la piel de gallina a quienes lo han seguido. La jueza que ha presidido el juicio a Jonty Bravery, de 17 años cuando cometió el crimen, dijo al sentenciarlo que "casi mata al menor, que ha sufrido heridas irreversibles que le cambiarán la vida".

Durante la vista, la acusación presentó imágenes registradas por las cámaras de Tate Modern en las que se veía a Jonty husmeando, inspeccionando y observando por la galería panorámica del museo, y al menor acercándose a él.

Jonty Bravery, el joven de 18 años sentenciado a 15 años de prisión tras lanzar al vacío a un niñodesde lo alto de la Tate Modern, en Londres. REUTERS
Jonty Bravery, el joven de 18 años sentenciado a 15 años de prisión tras lanzar al vacío a un niñodesde lo alto de la Tate Modern, en Londres. REUTERS

El menor sufre problemas de riego sanguíneo en el cerebro y su movilidad depende ahora de una silla de ruedas. En septiembre pasado fue trasladado a un hospital de Francia donde sigue los tratamientos curativos.

"El miedo que debió experimentar la inocente víctima y el horror que vivieron sus padres presenciando el crimen supera lo que nosotros podamos imaginar", manifestó la jueza este viernes al emitir la sentencia de, al menos, 15 de cárcel, pendientes en 2035 de informes médicos. Y añadió lo siguiente: "Sus acciones demuestran que es un peligro público; merece una sentencia de reclusión".

La defensa del Jonty Bravery, encabezada por la abogada Pippa McAtasney, se basó en el estado mental del condenado y el diagnóstico médico de "autismo" referido al acusado.

El pasado mes de agosto Jonty Bravery estaba supervisado por los Servicios de Salud Mental de Hammersmith y Fulham, suroeste de Londres, y autorizado a estar libre de supervisión durante, al menos, cuatro horas diarias, fracción de tiempo en el que cometió el crimen contra el niño francés.

La BBC obtuvo unas grabaciones (reproducidas en el juicio) de los Servicios de Salud Mental en los que Jonty Bravery expresaba en el otoño de 2018 sus deseos de notoriedad y de matar "para salir en la tele"; en otra de las grabaciones manifestaba sus ansias de darse a conocer "para denunciar las condiciones médicas en las que se encuentran enfermos mentales como yo".

Estas grabaciones, que han resultado premonitorias desde el 4 de agosto de 2019, eran desconocidas a los padres de Jonty Bravery que no acudieron a oír la sentencia, aunque han participado en el proceso aduciendo los numerosos intentos de ayuda a su "querido hijo" y la impotencia en la que se han visto ante una enfermedad mental que no sabían cómo tratar en la vida cotidiana de la familia. "Hemos intentando crear en numerosas ocasiones un medio favorable a la vida y la enfermedad de nuestro hijo, pero todos los intentos han fracasado", han dicho los padres de Jonty a través de la abogada defensora.

Los Servicios de Salud Mental de Hammersmith y Fulham dicen que ya está en marcha la investigación sobre el caso de su paciente Jonty Bravery. Concluya lo que concluya la investigación, no será ningún consuelo a los padres del niño que han dicho a través de comunicados lo "indescriptible" que les resulta lo sufrido por su hijo y por ellos. "No entiende por qué está tanto tiempo en el hospital o el origen de sus heridas", dice uno de sus comunicados. "Como familia, el mal que nos han hecho es indescriptible", constatan en otro comunicado.

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