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covid-19 Un hombre pide quitar a su exmujer la custodia de su hija por ser enfermera durante el coronavirus

Demanda a su exesposa tras más de un mes de estado de alarma argumentando que su trabajo de enfermera en un hospital de Huesca en el que hay una treintena de ingresados con coronavirus entraña peligro de contagio para la menor.

Foto de enfermera en un centro de salud en plena pandemia. / ARCHIVO
El exmarido pide revocar las medidas provisionales de la separación que dan la custodia de la niña a su madre. / ARCHIVO

No todo el mundo dedica aplausos a los sanitarios por su trabajo en primera línea contra la pandemia. O, cuando menos, no solo. También hay quien los demanda para quitarles la guarda y custodia de hijos comunes alegando que se trata de un grupo de riesgo por su cercanía al coronavirus y que eso, a su vez, entraña para los niños el peligro de contraer la covid-19.

Es lo que le ha ocurrido a una enfermera que trabaja en el Hospital Comarcal de Barbastro, en la zona oriental de Huesca, que este miércoles está citada en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de esa ciudad junto con su exmarido, el cual ha presentado una demanda para modificar por la vía de urgencia las medidas provisionales de su separación con el objetivo de hacerse con la custodia del menor.

El asunto de fondo sobre el que tendrá que dictaminar la jueza consiste en decidir si una enfermera puede ejercer como madre con normalidad durante la pandemia o si, por el contrario, su cercanía laboral al virus es un motivo de suficiente entidad como para condicionar la relación con su hija.

"¿Este va a ser el premio por la entrega?"

El asunto incluye algunas peculiaridades, como el hecho de que la demanda de modificación de medidas de carácter urgente presentada por el padre, fontanero de profesión, llegara al juzgado a finales de abril, cuando el país llevaba más de un mes en estado de alarma y el Gobierno central y los autonómicos comenzaban a trabajar en la desescalada, o que la vista vaya a celebrarse solo unas semanas antes de la que, este mismo mes de mayo, debía determinar las condiciones definitivas de la separación, formalizada el 31 de julio, y de la guardia y custodia de la menor, de tres años y que desde entonces vive con su madre.

La madre, cuya reducción de jornada por cuidado se ha visto alterada por la emergencia sanitaria, es sometida con frecuencia a test de control 

Otra es que no hay antecedentes. Lo más parecido a un asunto de este tipo es la decisión de un juez madrileño de suspender provisionalmente las visitas de un urólogo a la hija común que vive con su expareja, aunque en este caso se daba un matiz fundamental: la menor padecía una infección de las vías respiratorias que le produce broncoespasmos, mientras que la oscense presenta un perfecto estado de salud.

En el caso de Barbastro, la madre, cuya reducción de jornada por cuidado se ha visto alterada por la emergencia sanitaria, es sometida con frecuencia a test de control para comprobar sin padece o no la covid-19, además de observar las medidas higiénicas recomendadas ante la pandemia.

"No veo razones de urgencia para tramitar la modificación de medidas con el juicio definitivo tan cerca y con las actuaciones judiciales suspendidas en todo el país", sostiene Xenia Cabello, abogada la madre, que llama la atención sobre el sinsentido que supondría el hecho de que los trabajadores de servicios esenciales, como sanitarios, policías, bomberos o empleados de la cadena alimentaria, se vieran ahora expuestos a demandas de este tipo por su labor en primera línea contra la pandemia. "¿Este va a ser el premio por su entrega ?", plantea.

Una sala con cuatro personas

Los miembros de la antigua pareja serán las únicas personas presentes en la sala de vistas, junto con la magistrada, el secretario y algún funcionario del tribunal. Tanto los abogados y los procuradores de cada uno de ellos como el fiscal, que debe intervenir al tratarse de un asunto que afecta a los derechos fundamentales, intervendrán desde sus despachos por vía telemática mediante un sistema informático habilitado por el Gobierno de Aragón.

Será uno de los primeros juicios virtuales que se celebren en España dentro de las medidas especiales del Ministerio de Justicia por la pandemia, una innovación que se debe, precisamente, a la iniciativa de la letrada.

Será uno de los primeros juicios virtuales que se celebren en España dentro de las medidas especiales del Ministerio de Justicia por la pandemia

Cabello planteó la posibilidad de utilizar un formato telemático tras poner sobre la mesa el hecho de que celebrarla iba a obligar a varios de los intervinientes a recorrer los más de 120 kilómetros que separan Zaragoza de Barbastro, con las restricciones a la movilidad vigentes y con los riesgos de vectorización del coronavirus que eso entrañaba.

El decreto de medidas especiales por la pandemia en el ámbito de la justicia suspende todas las actuaciones judiciales salvo las que afecten a derechos de los menores y a derechos fundamentales, lo que obligaba al juzgado a ponderar esos preceptos procesales con la situación de emergencia sanitaria, algo que acabó con la aplicación de un sistema de videoconferencia articulado por la Dirección General de Justicia del Gobierno de Aragón.

Según los datos del la Consejería de Sanidad, en el Hospital Comarcal de Barbastro, que atiende a más de 100.000 vecinos de 113 municipios repartidos a lo largo de más de 300 kilómetros cuadrados en la mitad oriental de la provincia de Huesca, había este martes ingresados 28 pacientes con coronavirus, siete de los cuales se encontraban en la UCI. La prevalencia de la enfermedad en esa zona, de 971 casos por cada 100.000 habitantes desde el inicio de la pandemia, se encuentra por debajo de la media de la comunidad autónoma

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