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Crisis climática La crisis climática acelera la subida de temperaturas y baja la disponibilidad del agua en España

El año 2019 fue el sexto más cálido de la serie 1965 con unas temperaturas 0,8 º C por encima de la media. Además, ocho de los diez años con temperaturas más altas se registran en este siglo.

Unas personas fotografían un termómetro de calle en Córdoba que indica 44 grados. EFE/Archivo
Unas personas fotografían un termómetro de calle en Córdoba que indica 44 grados. EFE/Archivo

alejandro tena

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha publicado por primera vez el informe anual sobre el estado del clima en España y los resultados confirman los efectos negativos de la crisis climática. El calentamiento no sólo no cesa, sino que se ha acelerado, en tanto que se constata un incremento de las temperaturas de 0,3 º C por década desde los años 60 del siglo pasado. Concretamente, el año 2019 fue el sexto más cálido desde 1965 y tuvo unas temperaturas 0,8 º C por encima de la media. A ello, se suma que el territorio experimenta en torno a un 18% menos de lluvias respecto a la década de los sesenta.

Ocho de los diez años más cálidos desde que hay registros se han documentado durante el siglo XXI

Ocho de los diez años más cálidos desde que hay registros se han registrado en este siglo XXI. A su vez, los datos de la Aemet revelan que cinco de los seis más calurosos han acontecido en la última década, lo cual viene a confirmar la tendencia del incremento de temperaturas provocado por la crisis climática. 

En relación al último año, se registraron tres olas de calor. Una de ellas, la que se desarrolló entre el 26 de junio y el 1 de julio, destacó por su intensidad, ya que se superaron los 43 º C en algunos puntos del nordeste peninsular y se superaron récords absolutos de temperaturas máxima. Se trata, según explican desde la Aemet, de un hecho con pocos precedentes, ya que la mayoría de olas de calor tienden a concentrarse en los meses de julio y agosto

Beatriz Hervella, portavoz de Aemet, señala que, aunque el año pasado fue "normal" en cuanto a precipitaciones, es importante señalar que estuvieron marcadas por una "irregularidad espacial y temporal". Tanto es así, que se registraron notables diferencias geográficas con el extremo norte y el sureste peninsular marcados por la humedad, frente a un archipiélago canario y las áreas del nordeste y el suroeste peninsular que tuvieron un año "extremadamente seco".

Además, esas precipitaciones se concentraron en un breve espacio temporal y lo hicieron de una forma muy abrupta, destacando el episodio de gota fría que aconteció a mediados de septiembre en el que se llegó a superar los 200 litros de agua por metro cuadrado. "La irregularidad espacial y temporal de las precipitaciones se tradujo en un período de sequía meteorológica con posibles efectos sobre la actividad agrícola desde mayo hasta noviembre, y sobre la disponibilidad de agua en embalses y aguas subterráneas desde junio hasta final del año".

Calificación climática de los últimos años en España/Aemet

Menos disponibilidad del agua

Todo ello –la combinación de una España más cálida y seca con unas precipitaciones marcadas por la irregularidad espacial y temporal– tiene unas consecuencias directas sobre la disponibilidad del agua en la península ibérica. De esta forma, el informe muestra un descenso de las precipitaciones anuales durante los últimos 50 años, así como una mayor demanda evaporativa como consecuencia de la subida de temperaturas.

Esto se traduce en valores negativos en el Indice Normalizado de Precipitaciones (SPI) y en la disponibilidad del agua de la mayoría de los embalses y cuencas del Estado español. Duero, Tajo, Guadiana, Jucar, Guadalquivir, Sur y Pirineo Oriental cerraron el año, según el informe, con un balance negativo. En otras palabras, dos tercios de la superficie del país muestra riesgos de desertificación. Esto, según la Vicepresidenta 4 ª y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, puede tener "consecuencias prácticas", ya que España es un país con unos recursos hídricos limitados.

Estado global del clima

"Aunque logremos limitar el calentamiento a 1,5 grados, nos enfrentaremos a  grandes riesgos la vida y la naturaleza"

Si las cifras hablan de 2019 fue el sexto año más cálido de la serie en España, los datos globales son aún más alarmante. La Organización Meteorológica Mundial alerta de que se trata del segundo año con temperaturas más altas a nivel global y el más cálido de Europa desde que hay registros. Pero no se trata de algo aislado, sino que el último quinquenio de 2015-2019 y la última década de 2010-2019 han sido los más cálidos de toda la serie histórica. 

Por otra parte, el informe del estado del clima realizado por la Aemet, señala que el último año tuvo una temperatura media global del aire en superficie 1,1 º C por encima del periodo 1850-1900, serie representativa de las condiciones climáticas previas a la era industrial. "La ciencia nos dice que, aunque logremos limitar el calentamiento a 1,5 º C, en cumplimiento con la recomendación del Acuerdo de París, nos enfrentaremos a riesgos notablemente mayores para los sistemas naturales y humanos", destaca el extenso documento científico, que señala, a nivel global, como las consecuencias de la crisis climática son "cada vez más evidentes". 

En cuanto a la situación de los océanos, el nivel del mar ha acelerado su subida y ha pasado de 1,7 mm al año durante el periodo 1901-2010 a incrementar 2,9 mm al año entre 1993 y 2019. El último año, el deshielo continuó y la masa total del Ártico se situó por debajo de la media, llegando a registrar el segundo mínimo anual más reducido de la serie.

En cuanto a la contaminación atmosférica de gases de efecto invernadero, principal causa de la subida de temperatura global, se registró una concentración de CO2 media diaria de 415 partículas por millón, un valor "sin precedentes desde que el ser humano habita la Tierra".

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