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Desarrollo sostenible Más proximidad con el mundo agrario, la otra cara de la covid

Durante el confinamiento se multiplicó la venta directa de los payeses a los consumidores. Casi un año después, el interés se mantiene parcialmente y surgen nuevas iniciativas para tratar de consolidar esta tendencia.

Ruralizar Collserola: más payeses y menos bicis
Imagen de dos personas organizando productos agrículas en Collserola. - ARCHIVO

Con la llegada de la pandemia y el confinamiento, hace casi un año, hubo una reconexión con el territorio y el producto de proximidad. Los campesinos catalanes notaron un aumento del interés por sus productos y hubo un auge de la venta directa por internet, sin intermediarios. En el mismo momento en el que vieron cómo se cerraban la mayoría de sus canales de comercialización (restaurantes, escuelas y mercados semanales), esta alternativa se abrió paso con fuerza.

Ha pasado casi un año y los campesinos reconocen que, a pesar de que se ha deshinchado el boom del confinamiento, siguen haciendo más venta sin intermediarios que antes de la pandemia. "El interés continúa estando ahí, y creo que creciente", dice Josep Carles Vicente, secretari d’Organització d’Unió de Pagesos. Durante el confinamiento, el sindicato mayoritario del campo catalán impulsó una plataforma web, Pagesia a Casa, que sirvió para poner en contacto a productores y consumidores. Pese al éxito, Vicente apunta que hay que canalizar este interés y trabajar en nuevas propuestas para hacerlo "más fácil y posible".

Este es uno de los objetivos de Mercat Arrels, un nuevo proyecto que quiere ser un mercado semanal, como los de toda la vida, pero en línea. "Queremos oficializar la relación entre productor y consumidor", afirma Vicente. Mercat Arrels, impulsado por Unió de Pagesos y la cooperativa Som, quiere avanzar hacia una mayor sostenibilidad ambiental y eficiencia logística a partir de unificar el transporte de los productos.

Aunque hay productores que ya trabajan con el comercio electrónico, Vicente explica que Arrels se diferencia porque facilita la venta de una "amalgama de productos a precio razonable". "Lo que haremos será reforzar redes que ya existen", dice. El proyecto tiene una doble vertiente: por un lado, reforzar la distribución del producto de proximidad, y del otro, poner en valor y reconectar al campo con la ciudad. Por eso también tendrá, además de la plataforma en línea, una revista trimestral y una serie de podcasts.

Descubrir a los campesinos

Ester Gomis es campesina y fundadora de Ca Rosset, productores especializados en la venta de avellana cruda, tostada y con cáscara y ubicados en Vilallonga del Camp (Tarragonès). Ca Rosset es uno de los 50 productores iniciales de Mercat Arrels, que tiene la previsión de ponerse en marcha este invierno. Gomis constata que la venta en línea les ha subido. "La gente se ha dado cuenta de que tiene a campesinos cerca con buen producto", afirma. La venta de proximidad ""se tiene que mantener y potenciar más", dice, y asegura que ha habido "una desconexión de la ciudad en el campo" que están luchando para que desaparezca.

"Uno de los errores es que hemos dejado que la ciudad se desconectara de la agricultura", lamenta. En este sentido, la revista Arrels cree que es una forma de "dar a conocer al mundo rural, pero no el bucólico, sino el real, con sus problemas reales". El director de Arrels, Josep Sucarrats, afirma que a partir de la emergencia sanitaria "hemos tomado conciencia de que es importante tener gente cerca que nos dé de comer; es pura y simple sostenibilidad".

Desde los años 90 a la actualidad, la población activa en el sector agrario ha pasado del 3% al 1,6% en Catalunya. "Se ha reducido básicamente porque el mundo de la alimentación está controlado por muy pocas manos y ha entrado en juego una especulación que hace muy difícil vivir de ello", lamenta.

El Mercat Arrels es un mercado semanal de toda la vida, sin intermediarios, pero en línea

Ana Correro, de la cooperativa Arran de Terra, que trabaja para la agroecología y la soberanía alimentaria, explica que, aunque hemos vuelto a buena parte de las dinámicas de consumo de antes de la pandemia, otras como la venta directa se han mantenido hasta cierto punto. "El reto es consolidarla y conseguir que más gente se sume". Correro subraya que, más allá de modas, se trata de una "necesidad": "Por la emergencia climática y social necesitamos aumentar estos canales y evitar la distribución de las grandes cadenas alimentarias", afirma.

En 50 años, los productos de proximidad consumidos en los hogares catalanes han pasado del 80% al 15%, y solo seis empresas controlan el 50% de la distribución alimentaria en todo el Estado. Arrels es, en este escenario, un "grano de arena" que quiere ser "útil" a aquellos que quieren vivir de la tierra, explica Sucarrats.

Apuesta por lo ecológico

Otra novedad que ha visto la luz en los últimos meses es el Biomarket, el mercado mayorista de alimentos ecológicos de Mercabarna. Se puso en marcha a finales de noviembre, y se espera que esté a pleno rendimiento a lo largo de este año. El Biomarket es el primer mercado de este tipo en el Estado y también en Europa en cuanto a número de empresas hortofrutícolas que ahí venden. La puesta en marcha de esta área, que tiene 21 paradas de mayoristas y cooperativas y un espacio para productores de proximidad, quiere acercar el producto ecológico al consumidor y "democratizar" su precio.

“Uno de los errores es que hemos dejado que la ciudad se desconectara de la agricultura”

"Un mercado mayorista comporta una mejor relación calidad-precio, y será un punto a favor para que el consumidor no deje de lado al producto ecológico por su coste", afirma Íngrid Buera, directora de negocio de Mercabarna. Concentrar toda la oferta en un solo espacio fomenta la competencia y, consecuentemente, la regulación de los precios, explica. La puesta en marcha del Biomarket se ha hecho coincidiendo con la capitalidad mundial de la alimentación sostenible, ostentada por Barcelona este año 2021.

Núria Cantí es la gerente de la Cooperativa agraria Hortec, que ocupa uno de los stands del Biomarket, y cree que la puesta en marcha del mercado "normalizará el producto ecológico" en la cesta de la compra. Señala como "cada vez hay una exigencia más grande" por parte del consumidor en la calidad y proximidad del producto, y ve satisfecha como hay una revalorización de la payesía: "La sociedad necesita a muchos payeses en el territorio, y que estén bien tratados".

Además, Cantí, que forma parte de la cooperativa desde su inicio, en 1991, recuerda que "las crisis siempre han favorecido al producto eco", porque "sacuden" y plantean un "cambio de paradigma", y pone como ejemplo la llamada crisis de las vacas locas, cuando aumentaron en un 50% sus ventas.

El Biomarket es el primer mercado mayorista ecológico del Estado

La concentración de mayoristas en el Biomarket encendió algunas alarmas a los productores de proximidad, temerosos de la entrada masiva de producto eco importado. Finalmente, tras la reivindicación de Unió de Pagesos, se ubicará una marquesina para hasta 10 productores, sin necesidad de pagar un alquiler mensual. De manera desligada del Biomarket, además, tendrán un espacio específico para el intercambio de productos de proximidad, con un centro que facilitará la logística de los campesinos y el acceso al producto tanto al consumidor como a las tiendas de barrio.

Correro es crítica con la puesta en marcha del Biomarket y recuerda que "no deja de ser una tendencia de mercado, de la agroindustria, que se ha dado cuenta que el producto ecológico es un nicho". Aunque no tiene dudas de que hará más accesible el producto ecológico, apunta a que "no lo hará con lo local y ecológico, no con los valores de la producción agroecológica". Reclama a las administraciones "que se pongan junto al campesinado local y generen herramientas específicas para sus necesidades". "Hace falta un cambio de mirada, queda mucho camino por recorrer", concluye.

Perspectivas de crecimiento

El Biomarket espera fomentar el consumo de producto ecológico, que actualmente es de 46 euros por hogar al año en España, ante los más de 300 de países como Dinamarca. Este nivel tan bajo, sin embargo, hace que la cuota de crecimiento sea de hasta el 13% anual. A 15 años vista, prevén que la cuota de mercado del Biomarket pase del 20% al 50% del producto eco comercializado.



Despiece

Perspectivas de crecimiento

El Biomarket espera fomentar el consumo de producto ecológico, que actualmente es de 46 euros por hogar al año en España, ante los más de 300 de países como Dinamarca. Este nivel tan bajo, sin embargo, hace que la cuota de crecimiento sea de hasta el 13% anual. A 15 años vista, prevén que la cuota de mercado del Biomarket pase del 20% al 50% del producto eco comercializado.


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