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Educación Cómo ayudar a nuestros hijos a tener una buena vuelta al cole

Varios especialistas del grupo hospitalario Quirónsalud han elaborado un decálogo para ayudar a nuestros hijos en ese proceso de adaptación

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Uno de los gastos más complejos de afrontar para estas familias es el gasto extra en educación que supone la vuelta al cole.- EFE

Se termina el verano, las playas se van vaciando paulatinamente y llega septiembre, el mes fatídico. Los adultos no son los únicos que se ven envueltos en una sensación de crisis postvacacional, ya que los más pequeños de la familia deben enfrentarse a la vuelta al cole después de varios meses de juegos continuos. 

Se trata de una etapa breve de poco más de una semana en la que, cómo los padres, los niños se sumergen en una pequeña sensación de estrés, apatía, tristeza y falta de atención. Es por ello que los padres tienen la difícil tarea de hacer llevadero ese duro retorno a las aulas.

Lo más importante y lo que más puede costar a nuestros hijos es adaptar el cuerpo a la rutina de los madrugones, por lo que lo primero que se debe hacer es habituar a los pequeños a los horarios rutinarios de manera progresiva, para que puedan llevar mejor el duro retorno a las aulas.

La vuelta al cole./Archivo

Pensando en todo ello, varios especialistas del grupo hospitalario Quirónsalud han elaborado un decálogo para ayudar a nuestros hijos en ese proceso de adaptación:

•Adaptarse de forma progresiva al horario escolar una o dos semanas antes del inicio del curso; establecer la hora de irse a dormir y de levantarse, porque de esta forma evitaremos que vayan cansados el primer día de clase.

•Cumplir los horarios incluso los fines de semana.

•Aprovechar las vacaciones para instaurar un hábito tan saludable como es el desayuno en familia, con tiempo suficiente, fomentando el diálogo y compuesto por lácteos, cereales y fruta.

•Un desayuno adecuado contribuye a mejorar el rendimiento físico y mental. Preparar con ellos el material escolar, comprar los libros, forrarlos, preparar el uniforme o la ropa escolar, la mochila…

•Ayudarles con el repaso de los deberes, siempre reforzándoles y elogiándoles en sus logros.

•Hablarles de las cosas positivas que implica el inicio del nuevo curso, como encontrarse con sus amigos, conocer niños amigos, aprender cosas, excursiones…

•Escucharles, responder a sus preguntas, inquietudes y miedos.

•Darles confianza y apoyo. Para ellos es un reto y una nueva situación a la que tienen que enfrentarse.

•Podemos realizar por las tardes actividades físicas, en vez de que estén viendo la televisión o jugando en el ordenador, como ir al parque, montar en bici, patinar… De esta forma liberan el estrés y eliminan de sus mentes las preocupaciones y miedos.

•Acompañarles el primer día de colegio, siempre haciendo el momento de la separación nada traumático y corto en el tiempo. Es importante también el recogerles, siendo puntuales y mostrándonos alegres, interesándonos por todo lo que nos cuentan.

Nunca trasmitirles nuestra ansiedad, miedos y pereza a la hora de tener que volver a nuestros respectivos trabajos.

Y en todo este proceso, no nos olvidemos de que padres tranquilos implica niños felices.