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Emergencia por el coronavirus La mafia aumenta sus préstamos a los italianos en la crisis por el coronavirus

Ahora ya se tienen los primeros datos de este año relativos al aumento de los préstamos ilegales y abusivos de los usureros vinculados al crimen organizado en Italia. Según las autoridades transalpinas, la usura es el único delito que ha crecido durante la actual pandemia.

19/05 / 2020.- Los miembros del personal organizan de un establecimiento en el paseo marítimo de Caracciolo en Nápoles, Italia. / EFE - CIRO FUSCO
Vista de la Fontana di Trevi (Roma) el pasado lunes. / EFE - MASSIMO PERCOSSI

Las consecuencias económicas del coronavirus están complicando la supervivencia a muchos en el país con forma de bota. Un largo e inédito confinamiento ha favorecido que muchas empresas quebraran o aceleraran su situación de crisis de solvencia. En un clima de este tipo es cuando las mafias transalpinas empiezan a actuar, prestando su "ayuda" a cambio de expandir su negocio ilícito. Una de las formas que tiene el crimen organizado para ampliar sus intereses es mostrarse como financiador de aquellos que peor lo están pasando; con el objetivo último de inyectar la liquidez necesaria no sólo para blanquear el dinero, sino de paso también para multiplicar su capital ilegal.

La usura de la mafia está doblando sus negocios en Italia. Se trata de un fenómeno del que se empezó a sospechar desde el principio de la crisis sanitaria por el coronavirus, dadas la consecuencias en términos de cierres productivos y limitaciones de movimientos individuales. Pero ahora se tienen ya los primeros datos relativos al aumento de los préstamos ilegales y abusivos de los usureros vinculados a las mafias transalpinas. Mucha de esta información ha sido publicada por medios del país, quienes confirman que las concesiones de préstamos ilegales a través de la usura "han aumentado del 100%": "Es el único delito que ha crecido durante la pandemia", aseguró ayer en su portada el conocido diario La Repubblica.

Lo cierto es que el Gobierno italiano del primer ministro Giuseppe Conte, en las últimas semanas, ha aprobado diferentes planes de estímulo para ayudar a la economía italiana a reflotar tras la crisis pandémica de la covid-19. ¿Por qué entonces particulares y empresas en dificultad acuden como nunca a la usura de la mafia? Por la simple razón que el dinero del crimen organizado es rápido, pero lleva a los "ayudados" una total sumisión. De la que es difícil salir.

¿Cuál es el perfil de las personas que recurren a la usura, en plena epidemia por coronavirus? Autónomos, pymes, dueños de pequeñas tiendas, personas y familias que no llegan a fin de mes. No hay diferencias geográficas, desde el Norte hasta el Sur de Italia; aunque bien es cierto que los territorios meridionales de Apulia (Bari) y Campania (Nápoles) son las que han registrado el mayor aumento de delitos ligados a la usura. Tal como señala por ejemplo La Repubblica, en las últimas semanas están incrementando los casos en los que delincuentes vinculados al crimen organizado ofrecen sus préstamos usurarios a empresarios y pymes en situación de quiebra o gran dificultad financiera. En algunas regiones transalpinas el aumento de los delitos de usura ha sido incluso del 15%.

La actual situación está preocupando al Ejecutivo italiano. La ministra del Interior, Luciana Lamorgese, en una entrevista a La Repubblica, afirmó estos días que el foco de la atención está en "la crisis de las pequeñas y medianas empresas", a la vez que hace un llamamiento a los empresarios en dificultad: "Hablad con las instituciones, porque no está en juego sólo la supervivencia de vuestras actividades, sino también la salvaguardia de la economía legal". Y añadió: "Señalad a las fuerzas policiales las propuestas de ayuda procedentes de personas desconocidas o con modalidades opacas. El Estado está presente y los empresarios víctimas de la criminalidad disponen de un fondo antiusura gestionado directamente por el Ministerio del Interior".

Hace diez días, las fuerzas del orden italianas han llevado a cabo la mayor maxidetención antimafia de los últimos meses. La operación Manos en la pasta ha concluido con el arresto de 91 criminales, repartidos en diferentes redadas por varias regiones italianas, de Norte a Sur: Lombardía, Piamonte, Liguria, Véneto, Emilia-Romaña, Toscana, Las Marcas, Campania y Sicilia. Las investigaciones fueron coordinadas por las Fiscalía Antimafia de Palermo (Sicilia) y ha involucrado a más de 500 efectivos de la policía fiscal transalpina. Entre los delitos contemplados por la Justicia del país, destacan la asociación mafiosa, la extorsión, la falsificación de propiedad, la receptación, el blanqueo de capitales, el tráfico de drogas y el fraude. De los casi cien mafiosos detenidos destacan capos, gregarios, extorsionistas y testaferros de los clanes de dos de las mayores familias mafiosas de cosa nostra.

"Los usureros, dirigidos por la mafia, están prestando dinero sin intereses para luego disponer de personas, votos, favores", explicó hace unas semanas el periodista y escritor experto en mafias Roberto Saviano, autor de Gomorra. A priori, los usureros y los mafiosos no tienen necesariamente que estar conectados: "Son mundos paralelos y no están directamente conectados, pero el crimen organizado sí que puede gobernar el mundo de la usura". Lo cual puede ocurrir no sólo en las ciudades del Sur de Italia, como muchos podrían pensar: "Esto puede pasar en Bari, en Milán, en Palermo, en Turín". Las organizaciones criminales actúan pidiendo favores, ni siquiera de forma manifiesta. En el momento en el que alguien acepta este tipo de ayuda por necesidad, entra directamente en este sistema".

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