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EMERGENCIA DEL CORONAVIRUS El sector pesquero considera "incumplibles" las medidas contra el coronavirus en la flota

Todavía sin EPIs, los barcos pesqueros en Galicia salen a faenar diariamente para garantizar el suministro de pescado. Los trabajadores continúan con problemas para movilizarse debido a las restricciones en las carreteras y sin garantías de volver a casa compensados económicamente ante la caída de los precios.

puerto gallego
Imagen de archivo de un puerto gallego. PIXABAY

El Covid-19 ha arrasado con el sector pesquero en Galicia. Las mariscadoras ya han dejado de salir a faenar y piden todavía el cese de su actividad. Los pescadores, por el contrario, siguen con problemas para movilizarse conjuntamente de camino al mar por las restricciones en las carreteras, embarcan en los puertos sin garantías de seguridad por la falta de EPIs, y retornan a tierra sin una garantía de ser compensados económicamente lo suficiente como para obtener rentabilidad.

El pasado lunes, el Ministerio de Agricultura y Pesca compartió una nota informativa para los buques pesqueros con "recomendaciones para una correcta actuación en la lucha contra el coronavirus" que la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores y la Confederación Española de Pesca (Cepesca) consideran "incumplibles" principalmente por el pequeño tamaño de los barcos de todo el país, en los que suben varios pescadores.

Una de las actuaciones de este protocolo que parte del Gobierno estatal radica en que, en el caso de que sea necesario el aislamiento de algún tripulante por sufrir síntomas, "se le confinará en un camarote específico de acceso restringido".

El presidente de la Confederación Nacional de Cofradías, Basilio Otero, explica que el 50% de la flota española es menor de 15 metros, de manera que puede darse que sólo exista un camarote. "Somos 4 o 5 personas a bordo, ¿qué haríamos en ese caso?", se pregunta.

El secretario general de Cepesca, Javier Garat, añade que a pesar de las "buenas intenciones" del Ministerio de Agricultura y aunque se consideren unas "medidas normales" para estos casos, "es imposible guardar la distancia de seguridad" a día de hoy en la flota de cualquier lugar del país. La realidad, continúa, ha llevado a que "la mayoría de los barcos en el Mediterráneo estén parando, como en el Golfo de Cádiz, y tiene pinta que en el Cantábrico y en el noroeste va a ocurrir lo mismo".

Además, insiste en que la nota informativa y las medidas de seguridad serían efectivas para los barcos congeladores, que son más grandes y que están semanas o meses pescando en alta mar o en aguas de terceros países, una tónica muy distinta en la comunidad gallega. Los pescadores están diariamente en contacto con el puerto, con el personal de la lonja y, sobre todo, con su familia. Muchos viven con personas mayores en sus casas, con un riesgo de contagio muy elevado.

"Hay que tener en cuenta que tenemos que velar por la salud de los trabajadores y que, si esas medidas en la flota de bajura no se pueden cumplir, vamos a tener que parar todo", prosigue Garat. En Galicia pueden salir entre 2.000 y 3.000 embarcaciones diarias, y  alrededor del "90%" de las que trabajan en el Mediterráneo, cuenta Otero, ya han parado el pasado lunes. "Esperemos que esto cambie o acabará en paro general" también en la comunidad, afirmó.

Entre las peticiones de los trabajadores del mar al Gobierno central se encuentra una correcta protección con los EPIs. De momento tienen guantes que ya usan de manera habitual y mascarillas que no llegan para "toda la proporcionalidad de la población", dice Otero.

Algunas mariscadoras discrepan de la eficacia en el mar de las mascarillas

Además, algunas mariscadoras discrepan de la eficacia en el mar de las mascarillas. El presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores insta también al Ministerio a que aclaren si su actividad pertenece al sector primario y, en caso de no ser así, solicitan un ERTE y un cese completo.

Lo corriente, según el secretario general de Cepesca, es que la suspensión la decrete el Gobierno estatal. "Hemos pedido el viernes pasado que consideren los ERTE motivados por causas de fuerza mayor" y ante la "dificultad" del cumplimiento con las normas y recomendaciones sanitarias en la flota española, espera una respuesta que sea "común" para todo el país. "No debe producirse lo que en Cataluña y en Valencia, que aceptan los ERTE y que en otras comunidades se lo estén pensando como Andalucía o Galicia", señaló.

Asimismo, instan a una solvencia económica de las empresas. "No hay compradores, baja el precio y menos gente va al mar, es una espiral lógica", cuenta Otero. Las peores consecuencias se han visto en el marisqueo. En Galicia, "las compañeras fueron parando poco a poco, porque no ganan ni para pagarse la suela de la bota que van a gastar ese día", añade.

La facturación del marisqueo en Galicia ha caído un 77% por el estado de alarma

Hubo días que las trabajadoras tuvieron que tirar el producto al mar, y la Xunta ya ha publicado los datos: la facturación del marisqueo en Galicia ha caído un 77% por el estado de alarma, por encima del 75% que fija el Gobierno central para recibir compensaciones económicas. Sin embargo, aunque el marisqueo de almeja haya finalizado porque sus cofradías así lo han decidido para proteger su salud, las extractoras de mejillón todavía continúan saliendo a las bateas por la alta demanda de las conserveras.

"En estos meses la producción normalmente sería baja, pero dada la situación está en auge porque están continuamente pidiendo mejillón enlatado, es lo que más se consume", postula una trabajadora de Arousa. "Todos los días hay cinco o siete camiones delante de las conserveras y sus trabajadoras están doblando turnos", subraya.

 Además, en estos momentos en las bateas están en época de "poner la cría" y si lo dejan, supondría que dentro de seis meses no tengan producción para vender. Ante las medidas de seguridad por el Covid-19 declaran que "en el mar es un poco complicado" cumplirlas, al igual que las conserveras, "aquí trabajamos todas codo con codo".