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Entrevista a Shari Frilot Shari Frilot: "Me gusta estar tres pasos por delante del diablo"

La cineasta y programadora del Festival de Sundance está en España como invitada de la Segunda Edición del Festival de Cine por Mujeres, que se celebra estos días en Madrid.

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Shari Frilot en una foto del Instituto Sundance.

La cineasta norteamericana forma parte del Festival de Sundance, donde se encarga, entre otras cosas, de buscar lo más experimental del cine, al límite incluso de los estándares del séptimo arte. En su trabajo, Shari Frilot lleva dos sombreros: uno, como programadora (para lo que ve al año más de 500 películas) y dos, como fundadora de la sección New Frontier (Nuevas Fronteras), donde el cine es experimentación y va de la mano de realidades virtuales, performances, nuevas narrativas y formas de contar mezcladas con inteligencia artificial, si procede.

Durante la entrevista, para explicar su trabajo, la cineasta a veces tiene que levantarse y escenificar cómo se ve y vive el cine que plantea, a veces con casco y gafas, otras conectándose con terceros, otras… por imaginar todavía. Porque Frilot no habla de cine, un código que manejamos todos. Ella fomenta y apuesta por relatos creados por múltiples actores más allá de los guionistas convencionales; espacios donde el público interactúa y la historia puede variar por medio del tacto. Su campo son las experiencias transmedia (donde la historia llega al espectador desde distintos puntos) o experiencias donde dos personas –inmersas en realidad virtual, es decir, dentro del film– colaboran para cambiar su entorno.

Y si Sundance, el festival por antonomasia del cine independiente, programa sin pensar en la taquilla, New Frontier, todavía más. Porque, a pesar de que cada vez más empresas miran a este "MIT" del séptimo arte, sus propuestas siguen siendo arriesgadas y de futuro y asustan a la industria. "Me gusta decir a los posibles patrocinadores que yo voy tres pasos por delante del diablo", bromea la cineasta. En esta última edición, por ejemplo, una gran marca de ropa interesada en participar, terminó echándose para atrás. La norteamericana no da más detalles; aunque sí habla de tecnología, arte, creación y artistas, los tres términos que más repite en la charla con Público. De los últimos, parece beber.

"Una parte de la sociedad todavía se resiste o tiene miedo a la igualdad, sea salarial o en el terreno de la cultura y el de las relaciones sociales"

De alguna forma, su forma de ver el cine ha sido siempre buscar otros ángulos. Seguramente por eso fundó hace ya más de 20 años, el Mix, un festival de cine también experimental de gays y lesbianas, que tiene sus versiones en México y Brasil. De ese mundo le interesa dar voz a quienes no la tuvieron y hablar de sexo, gays, lesbianas, racismo y clasismo. Diversidad sería la idea, diversidad de género, arte y tecnología.

En contar y hacer visible el trabajo y punto de vista de las mujeres en la creación audiovisual, coincide con ella Carlota Álvarez, codirectora del certamen madrileño: "Creemos que una parte de la sociedad todavía se resiste o tiene miedo a la igualdad, sea salarial o en el terreno de la cultura y el de las relaciones sociales. El argumento, obvio de por sí, es que además de ser un derecho reconocido por la legislación, nos enriquece la pluralidad y diversidad de las miradas que el cine puede aportar sobre nuestras vidas y nuestra sociedad".

Durante 7 días, del 25 al 31 de marzo, el público madrileño ha tenido la oportunidad de ver 52 largometrajes realizados por mujeres. Además se han celebrado multitud de conferencias y mesas redondas con directoras, productoras, guionistas, compositoras y profesionales del séptimo arte. La igualdad a la hora de crear, ser tratadas, conseguir financiación o ser escuchadas en los comités de selección de las televisiones y distribuidoras ha sido uno de los temas clave. Respecto a cómo avanzar en ese aspecto, Carlota Álvarez lo tiene claro y afirma que la gran lección de los países nórdicos es implementar incentivos y no cuotas. "Y al establecer igualdad, se consigue mayor igualdad", concluye.

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