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Un estudio revela que China está emitiendo miles de toneladas de un gas prohibido

El país sería una fuente de CFC que daña gravemente la capa de ozono.  

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Imagen de archivo de emisiones de una planta térmica de carbón. REUTERS

Las emisiones de CFC han aumentado desde 2013 unos 7.000 de toneladas en el este de China. Así lo certifica un estudio publicado por la revista Nature. Las sospechas de que alguien en algún punto del planeta estaba emitiendo miles de toneladas de CFC-11, un gas muy nocivo para la capa de Ozono, se remontan al año pasado. Este producto químico se usó principalmente para aislamiento de edificios, refrigeradores y otros productos de consumo.

El Dr. Matt Rigby, autor principal del estudio explicó que a través de redes de monitoreo globales los científicos han estado haciendo mediciones de clorofluorocarbonos (CFC) en la atmósfera durante más de 40 años.

"En las últimas décadas, hemos visto una disminución de las emisiones de CFC reflejadas en estas mediciones, debido al Protocolo de Montreal. Por lo tanto, fue inesperado cuando se informó el año pasado de que, a partir de 2013, las emisiones globales de uno de los CFC más importantes de repente comenzaron a crecer", puntualizó el lector de Química Atmosférica en la Facultad de Química de la Universidad de Bristol.

Estas nuevas emisiones estaban localizadas en el este de Asia. Para confirmarlo, se instalaron estaciones de monitoreo en lugares remotos, lejos de fuentes potenciales", dijo Ron Prinn, coautor del nuevo estudio. Para localizar mejor las fuentes de emisiones, se han instalado estaciones de medición más cerca de las regiones industrializadas.   

"A partir de los datos coreanos y japoneses, utilizamos nuestros modelos para mostrar que las emisiones de CFC-11 desde el este de China aumentaron en alrededor de 7.000 toneladas por año después de 2012, particularmente en o alrededor de las provincias de Shandong y Hebei", ha explicado el Dr. Luke. Western, investigador post-doctoral en la Universidad de Bristol.

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