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Hazte Oír Berta Jeannique: "Hazte Oír me ha denunciado por ser una cara visible del activismo trans"

La activista estuvo presente en una de las protestas contra Hazte Oír en Asturias en la que encapuchados sin identificar apedrearon su autobús del odio. La manifestación acabó con seis denunciados, que se encuentra a la espera de la resolución judicial y para los que la organización ultracatólica pide penas de cárcel que van de los 33 meses a los 14 años.

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Defensores de los derechos LGTBI en otra de las protestas contra el autobús de Hazte Oír que tuvo lugar en Logroño. EFE/Archivo

"Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo", este fue el mensaje tránsfobo que la organización Hazte Oír, nombrada de utilidad pública, utilizó como eslogan para colarse en el debate público hace más de un año.

Esta agrupación ultraconservadora comenzó su recorrido en el callejero madrileño con el autobús naranja cuyo lema no dejó indiferente a nadie. Se enfrentó a declaraciones de rechazo por parte de partidos, sindicatos y organizaciones civiles y, pese a la denuncia del Ayuntamiento de Madrid, el vehículo continuó con su ruta de conquista por más rincones de España.

La llegada del autobús a las distintas ciudades españolas originaba manifestaciones y actos de repulsa. En su paso por Asturias sufrieron uno de los episodios más duros. Hazte oír convocó a la prensa en una gasolinera en Pola de Lena, donde varias decenas de personas se concentraron para protestar frente al autobús. Este hecho se saldó con seis denuncias por parte de la organización ultracatólica: "Hazte Oír me ha denunciado por ser una cara visible del activismo trans", reconoce una de las acusadas, Berta Jeannique, portavoz de la asociación Transire.

Jeannique asistió a la concentración a título individual porque "sentía la necesidad como persona trans". En ese momento, no militaba en ninguna asociación y esto explica, según Jeannique, que haya recibido la denuncia justo un año después de que pasaran los hechos. "He salido recientemente en la televisión regional asturiana (y otros medios), en calidad de portavoz de mi asociación. Me he vuelto una persona más visible, que antes no lo era, y eso ha hecho que ahora se me impute". Ahora, la activista se encuentra a la espera de la resolución judicial después de declarar en calidad de investigada.

"Me he vuelto una persona más visible, que antes no lo era, y eso ha hecho que ahora se me impute"

Entre los seis denunciados también se encuentra el líder de Podemos en Asturias y diputado autonómico, Daniel Ripa, para los que Hazte Oír pide penas de cárcel que van de los 33 meses a los 14 años por delitos de coacciones, acoso, discriminación, daños contra la integridad moral, desórdenes públicos y daños a la propiedad.

"Éramos gente pacífica que solo quería mostrar su rechazo". Sin embargo, Jannique cuenta que después de la protesta "se personaron varios individuos encapuchados que apedrearon el bus y rompieron una de las lunas del autobús". La activista, que se mostraba con la cara descubierta, admite que en el momento de rabia arrojó varias piezas de fruta al vehículo, pero apunta: "Por lanzar un kiwi maduro no pueden decirme que daño la propiedad, como mucho la ensucias".

Las personas trans, discriminadas dentro del colectivo LGTBI

Berta Jeannique comenzó su andadura en el activismo con su llegada a la Universidad de Oviedo, que coincidió con el principio de su proceso de transición personal, aunque admite que "no veía la manera de hacer activismo trans o LGTBI" y optó por acudir a las asambleas de la universidad. A través de esta agrupación, formada por personas de distintas condiciones sexuales, lograron cambiar reglamentos para facilitar las personas trans el paso por la universidad: "Conseguimos que se implantaran baños mixtos en varias facultades. También se ha iniciado un protocolo para cambiar el nombre a las personas trans sin que lo tengan modificado en el registro civil".

"Las personas trams siempre hemos estado en primera línea de batalla pero en tercera o cuarta línea para poner encima de la mesa nuestras necesidades"

Después de su paso por la universidad, Jeannique se interesó en hacer activismo trans, pero el panorama de asociacionismo en Asturias no se adaptaba a lo que buscaba. Por eso, en enero de este año decidió formar su propia asociación, Transire, junto a más personas transexuales, desde la cual realizan actividades para visibilizar la realidad del colectivo.

Su principal motivación para defender los derechos de las personas trans es que considera que se trata de un colectivo que históricamente arrastra las mayores discriminaciones dentro del mundo LGTBI: "Siempre hemos estado en primera línea de batalla pero en tercera o cuarta línea para poner encima de la mesa nuestras necesidades", denuncia Jannique. Esto se debe, según la activista, a una cuestión numérica: "Las personas cis género dentro del colectivo son mayoría y al final acaban imponiendo su agenda que durante años se ha basado en conseguir el matrimonio homosexual. Nuestras demandas como tienen mayor rechazo social se va a la cola para no estropear los derechos del resto del colectivo". Aún así reconoce que con iniciativas legislativas —como la ley LGTBI y la ley Trans—, han logrado que "la comunidad haya cogido fuerza para sobreponerse a la discriminación dentro del colectivo LGTBI".

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