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Hospital Ramón y Cajal Se derrumba el techo de un laboratorio del hospital madrileño Ramón y Cajal 

La plantilla cuestiona la ubicación de un PET-TAC sobre la sala siniestrada, cuya instalación provocó grietas de las que ya habían alertado en varias ocasiones. CCOO ha solicitado una investigación para depurar responsabilidades. 

Imagen del techo caído sobre un laboratorio del hospital madrileño Ramón y Cajal. / CCOO

público / agencias

El techo de un laboratorio del Instituto de Investigación del Hospital Ramón y Cajal se ha derrumbado sobre las 12.30 horas de este miércoles. En el momento del desprendimiento se encontraban trabajando cinco personas que no resultaron heridas ya que salieron de la sala minutos antes al "oír un ruido". Los trabajadores llevaban meses denunciado, sin resultado alguno, el estado del techo al observar grietas en él tras la instalación de una máquina PET-TAC.

Hace un año una empresa externa reforzó la estructura en la zona donde se había colocado el PET-TAC, una máquina de gran tamaño que por lo general se sitúa en los sótanos debido a su elevado peso. En su momento, la adquisición que hizo el hospital del aparato electromédico fue cuestionada por los sindicatos porque su precio estaba "muy por encima de su valor de mercado". 

Respecto a las reclamaciones sobre la aparición de grietas, "la dirección no les daba ninguna importancia ni lo asociaban a la instalación del PET-TAC", comentan desde Comisiones Obreras (CCOO) a este diario. El sindicato ha solicitado una investigación y una reunión con el hospital para esclarecer los hechos y "depurar responsabilidades". 

Las personas que se encontraban en el laboratorio no resultaron heridas ya que minutos salieron al "oír un ruido"

"Lo más preocupante es que no es un problema solo de mantenimiento, que de esos hay muchos otros, es un daño de estructura provocado por una máquina de gran tamaño, que es peor", alertan desde CCOO. 

En ese laboratorio habitualmente trabajan tres investigadores principales, tres técnicos de laboratorio y dos empleados de personal de investigación y una secretaria.Tras el desprendimiento del techo, todos los trabajadores fueron evacuados y se cerraron las instalaciones afectadas. 

Ante esta noticia, la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (ADSPM) aseguró que no se trata de un hecho aislado sino la "evidencia del abandono del mantenimiento de los centros sanitarios de la Sanidad Pública madrileña que ha hecho que estos se encuentren en un estado de gran deterioro que puede producir accidentes peligrosos para los trabajadores y los usuarios del sistema sanitario público". 

Ante esta situación, la ADSOM concluyó que "es urgente el cambio de la política sanitaria con una apuesta seria por la Sanidad Pública que debe empezar por el mantenimiento adecuado de los centros sanitarios públicos, así como la asunción de responsabilidades por parte de la Consejería de Sanidad y la presidenta de la Comunidad".

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