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CRISIS MIGRATORIA

Tres fallecidos y 42 rescatados en el naufragio de una patera en Tenerife

El colectivo Caminando Fronteras trasladó hace tres días a las autoridades una alerta sobre la salida desde Dajla de una patera con 48 ocupantes, que habría partido hacia Canarias el lunes pasado.

Dos mujeres y un hombre han muerto y otras 41 personas han sido rescatadas del mar con vida tras volcar una patera junto a la costa de Porís de Abona, en Tenerife, cuando una embarcación de rescate se disponía a recogerlos. En la imagen, varios niños y un
. En la imagen, varios niños y una mujer supervivientes del naufragio son atendidos en el puerto de Los Cristianos. Ramón de la Rocha / EFE

Agencia EFE

Dos mujeres y un hombre han muerto y otras 42 personas han sido rescatadas del mar con vida tras volcar una patera junto a la costa de Porís de Abona, en Tenerife, cuando una embarcación de rescate se disponía a recogerlos, ha confirmado a Efe un portavoz de Salvamento Marítimo.

La Salvamar Alpheratz, la primera embarcación de rescate en llegar a la zona, ha trasladado al puerto de Los Cristinas a un varón fallecido y 37 supervivientes: 17 hombres, 14 mujeres, cinco niños y un bebé, precisa el 112, una vez concluida la asistencia.

Por su parte, el pesquero "Fanny", el primero que avistó la patera sobre las 8.35 horas de este viernes, ha trasladado al muelle de Porís de Abona con dos mujeres fallecidas y cinco supervivientes (una mujer embarazada y cuatro hombres).

De los 42 rescatados con vida, tres personas han sido derivadas a centros médicos, la mujer embarazada, evacuada en helicóptero, y dos personas más, derivadas con hipotermia leve al Hospital del Sur.

En la zona donde fue localizada la patera siguen desplegados cuatro horas después la Salvamar Tenerife y el remolcador de Salvamento Punta Salinas en busca de más posibles víctimas o supervivientes, con el apoyo durante parte de la jornada de pesqueros que faenaban en las cercanías (Nuevo Moby Dick, Nuevo San Sebastián y Amanecer).

El colectivo Caminando Fronteras trasladó hace tres días a las autoridades una alerta sobre la salida desde Dajla de una patera con 48 ocupantes, que habría partido hacia Canarias el lunes pasado.

Aunque las rutas desde Dajla generalmente conducen a las pateras a Gran Canaria, en esta ONG sospechan que se trata de la que ha naufragado este viernes en Tenerife, porque su número total de ocupantes se aproxima (45/48) y, sobre todo, porque coinciden exactamente las cifras de mujeres (17) y menores (6).

En el operativo de rescate se han movilizado también el helicóptero Helimer, de Salvamento Marítimo, y otro del Gobierno de Canarias.

Con estos tres nuevos fallecidos la cifra acumulada en lo que va de año de muertos de la conocida como Ruta Canaria de la inmigración asciende a 34, según las estadísticas que maneja ACNUR.

De estos, hay constancia directa de 22 fallecidos en Canarias, bien porque sus cadáveres estaban en los cayucos, porque murieron después de llegar a tierra o porque sus compañeros manifestaron que perecieron durante la travesía y fueron arrojados al mar. 

En cuanto salieron los niños, todos se echaron a la misma banda y volcaron 

El naufragio de la patera que ha costado la vida este viernes a tres inmigrantes cerca de la costa de Tenerife sucedió cuando Salvamento Marítimo ya había rescatado a los seis niños que iban a bordo. Entonces, todos los hombres y mujeres se pusieron por la misma banda para ser los siguientes en subir a la Salvamar y su barca volcó sin remedio. 

Es el relato que ha traslado a Efe uno de los testigos del naufragio, Juan Manuel Cabrera, patrón del "Fanny", el pesquero que localizó la patera, acompañó a sus ocupantes hasta que llegó en su ayuda la Salvamar Alpheratz y, tras el vuelco, terminó recogiendo del agua a cinco supervivientes y dos mujeres ahogadas. 

A las 8.35 de la mañana, Cabrera y su compañero de faena, divisaron una barca a la deriva cerca del faro de Porís de Abona con lo que calcularon que eran medio centenar de personas a bordo. 

El pescador ha explicado a Efe que rápidamente llamaron al 112, aunque "todos parecían encontrarse bien". Les ofrecieron la poca comida y el agua que transportaban en el barco, y ellos, a su vez, "se la dieron a los niños", explica.

misma banda", pues "todos querían salir cuanto antes de la patera"

Después de que Salvamar recogiese y atendiese a los pequeños, llegó el turno de los adultos. El problema fue "que todos se pusieron por la misma banda", pues "todos querían salir cuanto antes de la patera", lo que provocó que la barca se volteara. 

Desde su pequeño pesquero de apenas nueve metros de eslora, Cabrera y su compañero rescataron a siete personas del agua, dos mujeres ya muertas y una tercera, embarazada, que afortunadamente "volvió a la vida" gracias a que uno de los inmigrantes rescatados le practicó la respiración boca a boca. 

"La mujer estaba virada bocabajo en el agua, la saqué y le pedí a uno de los chicos que le hiciera el boca a boca, y gracias a eso está viva", afirma. 

El marinero asegura que fueron momentos muy angustiosos. "Les tiramos de todo, boyas, cabos... todo lo que pudimos y algunos se agarraron, pero otros no pudieron", comenta. 

Cabreara destaca, además, que les costaba mucho sacar a las personas del agua porque pesaban demasiado y confiesa la impotencia que siente de no haber podido ayudarlos a todos a la vez. 

"Es una pena, porque estaban todos bien. Y de verlos bien a que pasara todo eso... porque nosotros no tardamos nada, desde que vi la patera volcando, fuimos corriendo a ayudar", continúa con tristeza.

Una vez llegó la primera embarcación de rescate, los marineros de la Salvamar Alpheratz les dijeron que ya podían irse, "pero nosotros decidimos quedarnos". "Y menos mal", añade, porque está convencido de que, de lo contrario, las consecuencias de este suceso habrían sido mucho más trágicas. 

"Lo que he vivido yo hoy, no se lo deseo a nadie", abunda Cabrera, para posteriormente criticar la falta de actuación y de políticas de atención y asilo por parte de los Gobiernos regional y estatal.

"Es muy triste porque vienen a trabajar y a buscarse la vida, pero no hay trabajo para todos y los tienen aquí tirados, sin comida y sin nada", critica. 

"Es muy triste porque vienen a trabajar y a buscarse la vida"

El patrón del "Fanny" asegura que muchos inmigrantes llegados en los últimos meses a Canarias viven ahora en las playas y "eso está feo". Hace un par de semanas, de hecho, Cabrera coincidió con un grupo de nueve senegaleses en una playa. 

Los jóvenes le ayudaron a reparar una de sus redes de pesca, "y les di nueve bocadillos y 80 euros para que escaparan", pero "son demasiados" y "llegará el momento en que empiecen a robar, porque no les dejan de otra", concluye con amargura.