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Investigan si dos guardias civiles drogaron a una joven para abusar sexualmente de ella 

La víctima ha relatado que cree que le introdujeron alguna sustancia química en la bebida. Además de los dos agentes, un tercer hombre también está imputado como presunto autor de un delito de abusos sexuales. 

Imatge d'arxiu de manifestants que reclamaven que la condemna a La Manada es basés en violació exual i no en abús. EFE
Manifestantes que reclaman que la condena a La Manada se basase en una violación. EFE

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Dos guardias civiles y un tercer joven están siendo investigados en el Juzgado de Instrucción número 8 de Madrid por, según ha denunciado la víctima, haberla drogado en un bar del madrileño barrio de La Latina para después abusar sexualmente de ella. 

En concreto, los denunciados son dos tenientes de la Guardia Civil, uno de ellos destinado en Inca (Balears) y el otro, en Ferrol (A Coruña) y un tercer joven. La denunciante es una joven mallorquina de 27 años que estaba pasando el fin de semana en la capital.

Según ha relatado la víctima, se encontraba en un bar con su amigo cuando se disponían a marcharse y aparecieron los tres hombres, que le ofrecieron tomarse algo, a lo que ella accedió.

A partir de un determinado momento, la joven empieza a tener recuerdos poco claros de lo que sucedió, por lo que, tal y como ha relatado, intuye que le echaron alguna sustancia química en la bebida para después aprovecharse de su ausencia de facultades. 

No fue hasta la mañana siguiente cuando la víctima, que llegó a la casa de su amigo a eso de las tres de la madrugada con las medias rotas y mareada, empezó a ser consciente de lo que había ocurrido la noche anterior. La joven sufría fuertes dolores vaginales y se dirigió a una farmacia para adquirir la píldora del día después ante la posibilidad de haber mantenido relaciones sexuales sin consentimiento.

Por su parte, el amigo de la víctima ha relatado que durante la noche, y al estar preocupado por que ella no regresaba, llamó en varias ocasiones a la joven, a lo que ella contestó con varios mensajes de texto que eran prácticamente ilegibles.

La joven, que voló ese mismo día a Palma de Mallorca, denunció los hechos ante la Policía Nacional cinco días después, ya que, según ha afirmado, el miedo la mantenía paralizada. Semanas después la víctima logró identificar a los denunciados, con los que se volvió a topar semanas después en una discoteca palmesana, ya que ellos se encontraban en Mallorca pasando unos días en la casa de uno de los agentes allí destinados. La joven alertó a la policía y esa misma noche, fueron detenidos e imputados por un delito de abusos sexuales. 

Los tres denunciantes han prestado declaración y han negado haber drogado a la joven. También afirman que las relaciones que mantuvieron con ella fueron consentidas en todo momento.

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