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Libertad bajo fianza para un educador de un centro de menores de Melilla acusado de apuñalar a un interno

La agresión se produjo hace un mes.Dos empleado sde seguridad, que redujeron al agresor, terminaron reconociendo los hechos tras encubrirlos inicialmente. El suceso originó un pequeño motín en el centro.

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Una de las dependencias del centro de menores "La Purísima", en Melilla. (EFE)

Un educador del centro de acogida de menores La Purísima en Melilla ha sido detenido por apuñalar a uno de los internos, ha informado el diario El País. La agresión se produjo hace un mes —en concreto, el pasado 16 de junio— pero el autor de la misma no fue detenido hasta la semana pasada acusado de apuñalar a uno de los menores internos en la espalda y en un glúteo durante una discusión.

Según el relato de los hechos, el educador intentó separar a varios adolescentes que estaban peleando en el patio del módulo de primera acogida. En el intento de separarles, el educador terminó apuñalando al interno antes de ser reducido por dos empleados de seguridad. Según las declaraciones de los testigos, tras la agresión el menor salió del centro y se desplomó en el suelo.

Tras la agresión se originó un motín en el centro, según la información de El País. Según esta información, ante la tardanza de la ambulancia, los trabajadores del centro intentaron trasladar al menor herido en un vehículo particular pero otros internos del centro les impidieron el paso e intentaron agredir al educador.

El adolescente herido recibió varios puntos de sutura. En un principio, la versión oficial consignada en el parte de incidencias por los empleados afectados  fue que el menor había sido agredido en la calle, pero los primeros testimonios recabados por la Guardia Civil ya apuntaban al educador como autor de los hechos.

Los dos empleados de seguridad, que inicialmente lo encubrieron, terminaron reconociendo los hechos tanto ante la Guardia Civil como ante el juez: aseguraron que encubrieron al educador por miedo a su reacción. En ese sentido, El Faro de Melilla, un diario local, señala que uno de los vigilantes relató ante el juez de guardia que vio al educador "fuera de sí" y que no sabía qué podría haber ocurrido si no hubiesen llegado a intervenir para detener la agresión. El acusado, por su parte, se acogió a su derecho a no declarar y tras pasar una noche en el calabozo fue puesto en libertad bajo fianza de 6.000 euros. El Faro de Melilla informa que incluso la víctima cambió su versión de los hechos en sede judicial para no inculpar al educador de la Purísima, aunque sí que lo delató ante la Guardia Civil.

Este incidente se suma a otros que han tenido lugar en el mismo centro, que ya estaba en el ojo de huracán. Ni la dirección del centro ni las autoridades competentes del Gobierno de Melilla han querido hacer declaraciones.