Entrevista a Eloi Nolla, activista antinuclear"Más de 40 años para una central es una temeridad"
El coordinador del área de Energía de Ecologistas en Acción en Catalunya alerta de que la prórroga de Almaraz hasta 2030 puede crear un "precedente peligroso". Acusa al 'lobby' nuclear y a los gobiernos de buscar intereses a costa de la salud pública y la transición energética.
Barcelona-
El Gobierno ha acordado prorrogar la vida útil de la central nuclear de Almaraz hasta junio de 2030 tras el dictamen favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). El Ejecutivo central defiende que la decisión se produce teniendo en cuenta la situación energética "excepcional y sobrevenida" por el conflicto en Oriente Próximo y la guerra en Ucrania, y "sin alterar la fecha de cese definitivo del conjunto del parque nuclear en 2035".
La decisión del PSOE ha sido criticada directamente por Sumar, socio del Gobierno, y también desde entidades como Ecologistas en Acción, que confía en que la prórroga no altere los planes de cierre del resto de instalaciones, en medio de la transición energética hacia las renovables. Hablamos con Eloi Nolla, coordinador del área de Energía de Ecologistas en Acción de Catalunya y activista antinuclear, del futuro de las centrales nucleares catalanas -en Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant y Ascó (Tarragona)-, del calendario de cierre previsto y del precedente que puede crear la prórroga de Almaraz.
¿Cómo recibisteis el dictamen del CSN desde Ecologistas en Acción, y posteriormente la decisión del Gobierno español?
La recibimos de una forma muy negativa, aunque no fuera vinculante. El CSN ha contado con un voto particular de Francisco Miguel Castejón que advierte sobre los problemas que pueden derivarse de la renovación de la central nuclear de Almaraz, y que pueden establecer un precedente de cara a la renovación de las otras centrales. Esto no solo puede interrumpir el calendario de cierre de las centrales nucleares que se había establecido de mutuo acuerdo entre el Gobierno socialista y las eléctricas —a petición de las eléctricas—, sino que puede suponer un retroceso en cuanto a la transición energética, en el desarrollo de las renovables que deben sustituir a los combustibles fósiles y a la nuclear. Las inversiones que se pueden emplear para dar este impulso a las renovables y a esta transición pueden acabar destinándose a subvencionar la energía nuclear.
Cuando digo esto, me refiero a declaraciones del lobby nuclear, el Foro Nuclear y las empresas nucleares, diciendo que no era rentable continuar produciendo y que preferían dejar de producir de vez en cuando, y eso en Almaraz ha pasado. Han dicho públicamente también que querían un precio del kilovatio fijo, en contra de la liberalización del sector energético que proclamó en su día el presidente Aznar. Y además proclaman que no quieren pagar la factura de Enresa [Empresa Nacional de Residuos Radiactivos], que ha calculado que hasta 2100 la gestión costará 28.000 millones de euros, y solo tiene 9.000 millones en caja. Si no lo paga la nuclear, tendremos que pagarlo la ciudadanía. Además, quieren un incentivo que suponga que todas las inversiones que se tienen que hacer próximamente para estar al nivel que exige el OIEA [Organismo Internacional de Energía Atómica], que marcan las imposiciones posteriores a Fukushima —sobre todo las referentes a la refrigeración de los reactores—, se las puedan ahorrar o aplazar. Paco Castejón, con su abstención, ha hecho referencia a todo esto, con este aplazamiento de obligaciones, que se trata de una cuestión europea y estamos ligados al OIEA.
Con un informe favorable del CSN, el margen de maniobra del Gobierno es pequeño, aunque no sea vinculante
¿Qué margen tenía el Ejecutivo central para no tirar adelante la prórroga de Almaraz?
El que podía tener la opinión pública, las organizaciones ecologistas y sociales, y los ayuntamientos afectados, en definitiva. Pero con un informe favorable del CSN, el margen es pequeño, aunque no sea obligatorio para el Gobierno porque la decisión final es suya, porque es su política energética. En el caso de un ayuntamiento, si una empresa presenta un proyecto con todos los parabienes, por mucho que haya una oposición pública en contra, no puede negarse, estaría prevaricando. Con un informe favorable era bastante complicado que hubiera una decisión diferente, aunque sean gente vinculada a las eléctricas que volverán a las empresas cuando dejen de ser consejeros del CSN. Lo mismo que pasa con los jueces y los cargos electos. Es una separación de poderes muy relativa, porque tienen el culo comprado.
En Catalunya, ¿cómo nos puede afectar esto?
En Ascó nos puede afectar directamente. Ya llevamos 42 años en funcionamiento, cuando estaba previsto que solo fueran 40 de actividad, la capacidad ya está sobrepasada. Todo lo que pueda sobrepasar esto es utilizar a la gente del territorio como conejillos de indias para ver qué pasa. Y esto no afecta a las grandes eléctricas ni a los accionistas, sino a las personas que vivimos en el territorio, que tenemos estos monstruos al lado. Ahora nos han distraído con el Plater [Plan Territorial Sectorial de la Implantación de las Energías Renovables en Catalunya], como si el desarrollo de las renovables fuera el principal problema para la opinión pública del país, mientras tenemos una renovación de las nucleares al lado que puede representar un peligro importantísimo para el país. Cualquier emisión radiactiva que pueda producirse en estas centrales puede arruinar el país entero.
Así, ¿creéis que el CSN responde a criterios puramente técnicos o hay una clara injerencia o presión política y empresarial detrás?
No seamos ingenuos. A todos los niveles vemos la serie de presiones que hay a la hora de tomar decisiones en cualquier ámbito. El ámbito del CSN no es diferente de cualquier otro ámbito de decisión. Miremos lo que están haciendo los jueces españoles, con ataques continuos, rozando la prevaricación, contra el Gobierno socialista porque se lo quieren cargar y quieren que entre la derecha y la ultraderecha, con Trump detrás. Miremos lo que ha pasado en Ceuta con la bendición de Trump y el Gobierno israelí. Estamos en manos de gente que está tarada, son gente iluminada, locos, que tienen mucho poder y están influyendo a todos los niveles. El CSN no es un tema aparte, no es una excepción. Obviamente, tendrán presiones, sobre todo de las empresas eléctricas que en su día quisieron pactar un calendario de cierre porque no les salían los números y no podían con la competencia de las renovables, y ahora están tocando todo lo que pueden para intentar reconducir el tema, hacer ver que son imprescindibles y alargar la vida de las centrales nucleares.
¿Qué riesgos de seguridad conllevaría realmente mantener operativa más años una planta más allá del diseño original?
Incrementa el peligro de que pueda haber un accidente y que un país como el nuestro, Catalunya, se vaya a la mierda. Un accidente en Ascó representa una fuga radiactiva que va al río, y del río va al mar. Una fuga en Vandellòs representa una contaminación del mar. Miremos lo que ha pasado en Japón con Fukushima, ¿por qué no aprendemos de este peligro?, ¿por qué tenemos que ser tan inconscientes de mantener este peligro, cuando lo podemos solucionar con el sol, el aire y el agua? Tenemos alternativas. Esta electricidad que nos llega de la nuclear representa un 20% de la electricidad de todo el Estado, y un 9% de la electricidad mundial, es algo perfectamente sustituible.
En el diseño del Plater debe haber una proporcionalidad, una solidaridad territorial
¿Es cierto que Catalunya es muy dependiente de las nucleares?
Hay quien dice que en Catalunya es el 50%, pero olvidamos que Red Eléctrica es quien gestiona y distribuye la electricidad. Euskadi produce un 2% de renovable y no tiene nuclear y no van mal las cosas; Madrid tiene un 4% de renovable y nada de nuclear y tampoco les va mal. Esto es porque la distribución eléctrica es peninsular, no depende de comunidades sino del conjunto del Estado. Si habláramos de una Catalunya independiente, seguramente hablaríamos en otros términos. No nos vamos a quedar a oscuras por cerrar las nucleares en Catalunya... la red eléctrica que suministra es peninsular.
El Plater determina cómo distribuimos los proyectos eléctricos, fotovoltaicos, eólicos o hidráulicos a través de todo el territorio, y está sustituyendo sobradamente lo que está aportando hoy la nuclear. Si tenemos que alargar la nuclear, y Ascó y Vandellòs tienen que seguir, es necesario que los fondos de transición nuclear que han recibido los ayuntamientos los devuelvan a la Generalitat.
En segundo lugar, hay que paralizar totalmente el Plater, sobre todo en lo que respecta a las Terres de l'Ebre, hasta que no haya un calendario fijo y creíble de las nucleares. No puede llover sobre mojado, ya hemos contribuido sobradamente con lo que teníamos que contribuir. El desequilibrio territorial es total: seguimos con un 5% de producción de energía en las comarcas de Tarragona cuando nosotros producimos el 70%. Girona produce un 5% de la energía eléctrica del total que necesita, y le llega la energía del sur, porque somos la tierra de sacrificio que tiene que producir para que aquellos puedan vivir. Y no quiero establecer diferencias ni enfrentamientos territoriales, pero tiene que haber una proporcionalidad, una solidaridad territorial. Si tenemos que hacer esta transición, se tiene que hacer de forma solidaria, tiene que hacerla todo el mundo. Si quieren seguir con el modelo actual, los que están poniendo palos en las ruedas al desarrollo de las renovables, que lo digan claramente de una vez.
Almaraz sienta un precedente importantísimo y, si se le prolonga la vida, se prolongará también la vida de la central nuclear de Ascó
¿Teméis que el caso de Almaraz se convierta en un efecto dominó y se alargue también la vida de las centrales catalanas?
Almaraz sienta un precedente importantísimo y, si se le prolonga la vida, se prolongará también la vida de la central nuclear de Ascó, como mínimo. El cierre será en 2040, y eso representará 50 años de funcionamiento. El único que defiende este alargamiento de centrales en todo el mundo es Trump, que dice que pueden funcionar hasta los 80 años. Si nuestro referente tiene que ser este señor, estamos apañados. Tenemos que tener nuestro propio criterio basado en nuestros científicos. Si se puede alargar, que lo alarguen, pero con máximas garantías. Más de 40 años en una central nuclear, cuando se ha diseñado para esa edad, es una temeridad, es querer alargar el peligro. No olvidemos que al reactor se le puede hacer chapa y pintura, pero la vasija del reactor es un material que, por mucho que resista, tiene su vida útil. No se puede alargar eternamente.
¿La defensa de los consistorios de las centrales nucleares responde más a intereses recaudatorios que a una necesidad energética real?
Los consistorios principales, Ascó y Vandellòs, reciben el IBI de la empresa, pero no lo reciben entero, hay una parte proporcional que va al resto de municipios afectados de sus áreas. Este no lo recibirán porque no habrá actividad comercial. Pero después hay otra indemnización que es en concepto de los residuos radiactivos, y estos permanecerán aquí durante muchos años. Esta compensación económica la seguirán recibiendo, porque cuando tenga lugar el cierre habrá almacenes: dos en Ascó, uno en Vandellòs II y uno en Vandellòs I, que en 2028 recibirán los residuos procedentes de Francia que enviamos en su día. Todo lo que representa gestionar estos residuos recibirá indemnizaciones, seguirán cobrando.
Uno de los argumentos recurrentes en nuestro país es el miedo a la pérdida de puestos de trabajo y el impacto socioeconómico local si se apaga la nuclear.
Puede haber cierta preocupación por el hecho de que dejen de recibir dinero del IBI, y también por la pérdida de puestos de trabajo. Si tenemos que ser honrados, entre el tiempo que falta para operar las centrales nucleares y el tiempo del desmantelamiento, que suele ser de entre 8 y 10 años, estamos hablando de plazos de 15 a 20 años en los que hay mucho tiempo para recolocar al personal. Esto puede ser recalificar al personal para energías renovables. Después de todo este tiempo, si fuera trabajador de una central nuclear, no me preocuparía lo más mínimo por mi puesto de trabajo, muy pocas empresas tienen tan asegurado el puesto de trabajo.
Junts y ERC han dicho que hasta que no haya suficiente energía renovable no se deberían cerrar centrales, pero ha sido responsabilidad suya durante años. Hay mucha hipocresía
Con todo esto, ¿cómo se articula una transición justa real en el territorio?
De momento el Plater se ha aplazado como mínimo un año porque hay 12.000 alegaciones. Si tenemos que dar este paso, tenemos que hacerlo consensuadamente. De forma justa no quiere decir que todo caiga en una parte del territorio, nos lo tenemos que repartir. Como siempre, ha habido una mala praxis a la hora de explicar cómo lo quieren hacer. El Plater no es más que decir: en el territorio tenemos estos lugares que pueden ser viables para construir energías renovables. Pero al final, quienes hacen estos proyectos son empresas particulares, es capital privado. No habrá ni la mitad que al final se puedan desarrollar; una cosa es la disponibilidad y otra que la empresa diga que lo hará aquí o allí, y eso dependerá de cada proyecto y de cada lugar. Pedimos máxima transparencia a la hora de hacer estos proyectos, información a la ciudadanía y que haya el máximo consenso posible.
Por parte de la Generalitat de Catalunya y de los diferentes actores políticos catalanes, ¿echáis de menos una postura más firme y clara en defensa del calendario de cierre?
Ha habido de todo. El Gobierno socialista fijó líneas rojas, pero, por otra parte, los organismos técnicos no han entrado en esa línea roja, y esta la tiene que fijar el propio Estado. Entre los partidos políticos hay mucha hipocresía, precisamente Junts y ERC han sido los que han dicho que hasta que no haya suficiente renovable desarrollada no deberían cerrarse las centrales, pero ha sido responsabilidad suya durante años de gobiernos suyos desarrollar estas renovables. Estamos a la cola, solo nos van detrás Euskadi y Madrid, cuando Catalunya es supuestamente la gran promotora de las renovables, y vamos a la cola en Europa.
¿Qué mecanismos legales tiene al alcance el movimiento ecologista para intentar impugnar la decisión del Gobierno español en los tribunales?
Argumentos legales no creo que tengamos. Si hay un acuerdo del CSN que dice que todo está correcto, sea verdad o mentira... Evidentemente, impugnaremos esta decisión y haremos lo imposible para que esto no tenga efecto, pero poca cosa más. El organismo regulador es el que hace los informes y determina si se puede o no se puede. Lo que sí podemos hacer es presionar al Gobierno de turno, aunque no es la Generalitat quien tiene el poder en este caso sino el Gobierno central. Si hay argumentos legales también los utilizaremos, aunque ahora mismo lo veo difícil.
Hay cierto desconocimiento de lo que puede pasar si se alarga la vida de estas centrales, que es un peligro para la población. Tenemos el caso de Japón, las toneladas y toneladas de agua radiactiva al mar, ¿qué podría representar eso para la pesca del Mediterráneo? ¿Qué podría representar para el turismo? ¿Por qué tenemos que pasar por este peligro alargando centrales nucleares obsoletas? Solo responde a aumentar los ingresos de las eléctricas. Que lo hagan, pero que lo hagan con renovables, así todos estaremos más tranquilos.
Impugnaremos la decisión del Gobierno y haremos lo imposible para que esto no tenga efecto
Después de este movimiento con Almaraz, ¿hasta qué punto es probable un retraso generalizado en todo el Estado?
El pacto que se hizo en su día entre eléctricas y Gobierno central era un pacto voluntario. Las eléctricas veían que no les salían los números en aquel momento y pedían un calendario de cierre para poder ordenarlo. Y teniendo en cuenta también que estas mismas, que básicamente son Endesa, Iberdrola y Acciona, también tienen intereses en renovables y pueden desarrollar su actividad al margen de todo esto. No es un acuerdo que fuera por ley: es un acuerdo voluntario, que en cualquier momento ambas partes pueden coger y echar atrás.
¿Y qué ha cambiado?
Que lo que quieren es continuar con las actividades de estas centrales, pero pagándolo el contribuyente. Quieren hacerse las víctimas y así podrían continuar con estas medidas. Con Almaraz lo que quieren con estos tres años es ganar tiempo para que caiga el PSOE, entre el PP y les dé todo lo que ellos piden. Cuando entre el PP les dirán amén a todo, porque son dientes de la misma muela, y podrán continuar hasta que Trump —el jefe de esta ideología— quiera. Además, la ultraderecha europea está en esta idea; les importa un bledo la salud y la seguridad de la ciudadanía y solo les interesa el beneficio inmediato.
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