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Madrid City Tour Guerra en los autobuses turísticos de Madrid

El Ayuntamiento ignora los requerimientos de Madrid City Tour para que impida la actividad de Busvisión, que opera sin la debida autorización y cuya situación de ilegalidad ha sido reconocida en los tribunales a la que acusa de ejercer su actividad de modo fraudulento.

Un bus de Madrid City Tour recorre el centro de Madrid.

La guerra vivida recientemente en Madrid entre el sector del taxi y las plataformas Uber y Cabify parece tener ahora continuidad en el conflicto que protagonizan Madrid City Tour, la empresa adjudicataria del servicio oficial de autobuses turísticos del Ayuntamiento, y Busvisión, de Jiménez Dorado Viajes, S.L., acusada de ejercer la actividad de modo fraudulento.

Los responsables de la Unión Temporal de Empresas (UTE) Madrid City Tour enviaron a finales del mes de enero una carta a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en la que expresan su “indignación por los continuos incumplimientos legales por parte de la empresa Jiménez Dorado, prestataría del servicio fraudulento de autobús turístico Busvisión”.

En la misiva, a la que ha tenido acceso este diario, la empresa de los populares autobuses rojos de dos pisos exige al Ayuntamiento que cumpla con su acuerdo de suspender la actividad de Busvisión, al tiempo que le recuerda que sendas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) y del Juzgado número 22 de lo Contencioso-Administrativo han reconocido la situación de ilegalidad en la que se mueve dicha empresa.

Madrid City Tour, surgida de la UTE formada por Alsa y Julià Travel, se hizo con la concesión municipal en 2011. Anteriormente, el servicio, denominado Madrid Visión, estaba en manos del empresario Gerardo Díaz-Ferrán; pero fue otro de los negocios fallidos del también expresidente de CEOE (quien en la actualidad cumple condena en la cárcel madrileña de Soto del Real por el escándalo de las tarjetas black, el fraude en la compra de Aerolíneas Argentinas y el caso Marsans), y el Ayuntamiento, entonces dirigido por Alberto Ruiz Gallardón, acabó retirándole la concesión, y perdonándole dinero.

Contrato hasta 2021

La empresa de los autobuses rojos tiene contrato en vigor con el Ayuntamiento hasta 2021 y paga por explotar la línea unos tres millones de euros fijos, más un canon variable de otro millón, aproximadamente.

La empresa de los  buses rojos de dos pisos paga al consistorio un canon de más de cuatro millones anuales

La adjudicación permite a Madrid City Tour ofrecer un servicio de autobuses turísticos que consiste en un circuito abierto con distintas paradas en lugares emblemáticos de la ciudad, así como con horarios y frecuencias mínimas.

Los viajeros disponen de varias rutas que les llevan por el Madrid histórico y moderno, y pueden acogerse a la modalidad Hop On Hop Off, que les permite, con el mismo billete, subir y bajar del vehículo tantas veces como quieran en las 52 paradas de las que dispone la línea.

El servicio cuenta también con un sistema de audio en 14 idiomas: español, inglés/americano, francés, alemán, italiano, portugués, chino, japonés, holandés, ruso, árabe, catalán, vasco y gallego.

Los responsables de la compañía se quejan a la administración de Manuela Carmena de que la actividad de Busvisión en el centro de la capital no se ha paralizado y, aunque sigue careciendo de la debida autorización, continúa prestando su servicio ilegal.

En este sentido, subrayan que este hecho implica “un doble perjuicio para la empresa adjudicataria, estimado en más de un millón de euros anuales, y para el Ayuntamiento de Madrid, que deja de percibir un canon del 6% sobre esta cantidad, por la menor facturación de la concesión del servicio oficial de autobús turístico".

Sanciones y expedientes

"A pesar de las numerosas sanciones, apertura de expedientes y recursos interpuestos por el Ayuntamiento, primero, y de la orden de cese de actividad confirmada por sentencia judicial, después, el servicio de Busvisión no se ha paralizado y, aunque sigue careciendo de la debida autorización, continúa prestando su servicio ilegal", denuncia Madrid City Tour.

Un autobús de la empresa Busvisión.

Por su parte, Busvisión, que se distingue de su competidora por el color amarillo de sus vehículos, insiste en que opera sus servicios con los permisos legalmente obtenidos de los órganos competentes.

Este diario ha intentado, sin éxito, conocer la opinión del Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, competente en este asunto, para aclarar la supuesta inacción de la corporación municipal en la resolución del conflicto.