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La madrileña Fiesta Rara, o cómo aprovechar lo lúdico para hablar de las desigualdades sociales

El parque de Pradolongo, en el distrito madrileño de Usera, acogerá este domingo 7 de abril la gran Fiesta Rara, una original propuesta creada por vecinos y artistas que quiere aprovechar el potencial de lo lúdico para hablar y cuestionar los males contemporáneos, a través de iniciativas como la “Pasarela Precaria”, las “Tapas Atípicas” y la “Jota Protesta”.

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Los vecinos participan en una de las actividades previas a la Fiesta Rara. | Ayuntamiento de Madrid

No se trata precisamente del habitual programa de fiestas de cualquier pueblo o barrio de España. Se toman aspectos relacionados con la tradición, los cabezudos, la música o la gastronomía para imprimirles un barniz de rareza como elemento deconstructor de lo normativo, lo canónico o lo hegemónico.

Así define Fran Quiroga, codirector artístico del proyecto, esta primera edición de la Fiesta Rara, en la que han participado más de 170 personas, entre artistas de todo tipo y vecinos, que previamente han intercambiado ideas durante más de 50 horas en talleres culturales y artísticos. 

Esta gran Fiesta Rara, según sus organizadores, es el resultado de un diálogo constante entre el vecindario del barrio y los coordinadores de la convocatoria, y pretende convertirse “en una propuesta con la que enrarecer el formato de fiesta y generar otra fiesta con la que aprovechar el potencial de lo festivo y lo lúdico para hablar y cuestionar los malestares contemporáneos”.

“Jota Protesta”, “Tapas Atípicas” y “Pasarela Precaria” se dan cita en la Fiesta Rara del distrito madrileño de Usera

El evento combina diversos formatos, como el de una “Pasarela Precaria” desde la que se denuncia la invisibilidad del empleo doméstico, hasta readaptación del folclore, mediante la “Jota Protesta”, con la que se quiere denunciar la situación política de las migraciones, entre otras muchas acciones. 

La elección del templete del parque de Pradolongo para albergar la fiesta tampoco ha sido casual. Quiroga lamenta en este sentido la etiqueta de “conflictivo” que tiene el recinto, y pone en valor el uso que hacen de él las múltiples comunidades que lo disfrutan, como factor de intercambio social y cultural. 

Males y desigualdades

Los promotores de la iniciativa consideraron que si la fiesta es un lugar de encuentro y socialización, al igual que un espacio de intermediación, podría ser utilizada también para generar un espacio en el que los vecinos reflexionaran sobre los males y las desigualdades de la sociedad actual. 

“Partíamos de la idea”, explica Quiroga, “de que cada vez más vivimos en soledad y es muy necesario generar ese tipo de espacios de encuentro. Queríamos enrarecer esas fiestas para que las comunidades puedan cuestionar el presente y mostrar sus proyectos”. 

Imagen de uno de los talleres de vecinos y artistas. | Ayuntamiento de Madrid

El codirector artístico de la Fiesta Rara de Usera, que cuenta con el apoyo de 17 asociaciones vecinales, asegura que esta experiencia debe ser aprovechada para realizar una investigación sociocultural que quede plasmada en una publicación que verá la luz a finales de año. 

“Queremos analizar en qué medida lo raro puede convertirse en un elemento deconstructor de lo normativo, lo canónico, lo establecido y lo hegemónico, y ver cómo las fiestas contribuyen a crear distintas complicidades entre las personas y a que aparezcan discursos que, de otra manera, quedan invisibilizados”, puntualiza. 

La Fiesta Rara de Usera, que constituye el broche final de un año de trabajo entre los vecinos y artistas participantes, contará con un “Antipregón” a cargo de Quiroga, que se servirá para la ocasión de un cabezudo creado por el maestro artesano madrileño Raúl Mosquera, que constituye un homenaje a la mítica Divine, de la película Pink Flamingos

Cuidadoras y empleadas domésticas

Con la experiencia gastronómica “Tapas Atípicas” se quiere dar a conocer los procesos de producción y distribución alimentaria, mientras que la “Pasarela Precaria” tratará de emular a los conocidos desfiles de moda, pero con la intención de denunciar las condiciones de trabajo de las cuidadoras y empleadas domésticas. 

Las “Versiones Azarosas Musicales Iberoamericanas (de ida y vuelta)” es el resultado de un hackeo e investigación de canciones y discursos políticos iberoamericanos, mientras que la “Jota Protesta” reconvertirá este tradicional género musical en una propuesta de carácter activista. 

Los organizadores quieren combinar lo festivo con el cuestionamiento de las desigualdades sociales

Otro de los platos fuertes de la programación es la iniciativa “Poesías Raras y Lenguas Extensas”, donde se analizará el papel de la Real Academia Española (RAE) como órgano normativo de la lengua, en contraposición con el lenguaje de mucha gente que habla mal o raro. “Se trata de comprobar”, subraya Quiroga, “cómo lo raro también deconstruye esa realidad de lo normativo establecida por la Academia y cómo se dan procesos de adaptación del hablante a las necesidades que tiene”. 

Los organismos y colectivos que han colaborado en la Fiesta Rara de Usera han sido los siguientes: Junta Municipal de Distrito, Fundación ANDE, Asociación Arrabel, Marx Madera, Killa Warmi, Espacio Oculto, Plataforma Acción Social Unida, DC-28, Asociación de Vecinos de Moscardó, Asociación de Vecinos de Orcasitas, ANADAHATA, Usera Antirumores, Plataforma Usera Convive, Plataforma Juventud Antirracista de Usera y Arganzuela, Asamblea Vivienda de Usera, Plataforma Apuesta por tu Barrio, Japayke Paraguay y Asociación de Vecinos de San Fermín.

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