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La mejor médico de familia del mundo: "El feminismo ha aportado otra mirada"

En lo de ser la mejor médico de familia del mundo ha tenido mucho que ver, en su caso, la vocación, estar enamorada de lo que hace, sus muchos conocimientos y habilidades y también tener grandes dosis de "humanismo".

 Es la mejor médico de familia del mundo, es mujer y es española. EFE/Nacho Gallego

María Rosado (EFE)

La doctora Verónica Casado, la mejor médico de familia del mundo según la organización mundial de esta especialidad, lleva tres décadas en la profesión y desde el centro de salud Parquesol de Valladolid hay días que atiende a 35 ó 40 pacientes a los que apenas puede dedicar cinco o seis minutos.

En lo de ser la mejor médico de familia del mundo ha tenido mucho que ver, en su caso, la vocación, estar enamorada de lo que hace, sus muchos conocimientos y habilidades y también tener grandes dosis de "humanismo, de profesionalidad, de ética, de buena comunicación".

Es la mejor médico de familia del mundo, es mujer y es española. Según ha contado a Efe con motivo del 8M, cree que la feminización de la sanidad ha permitido una mirada diferente, nueva y complementaria y aunque nunca se ha sentido discriminada por su sexo no ve normal las diferencias a la hora de acceder a puestos en los que se toman las decisiones.

¿Se considera feminista?

Si entendemos feminismo como igualdad entre hombres y mujeres, por supuesto y además tengo la suerte de ser feminista y estar rodeada de hombres y mujeres que también lo son. Pero considerando un "ismo" como antítesis de otra cosa, entonces no; pero como igualdad, que es un valor fundamental de la sociedad, por supuesto que sí: soy feminista.

¿Cómo la ha ayudado el feminismo?

Yo creo que el feminismo en general nos ha ayudado a todos, porque de alguna manera, y sobre todo en el sector de la sanidad, en el que ha habido una feminización clara de la profesión, ha ayudado mucho, ha equilibrado mucho las cosas y ha permitido que haya otra mirada, una mirada diferente, una mirada nueva y complementaria.

Díganos dos medidas que deberían implantarse para caminar hacia la igualdad.

Fundamentalmente lo que tiene que haber es conciliación laboral, para que pueda equipararse; y luego tiene que haber igualdad de oportunidades e igualdad de sueldos. Si hacemos el mismo trabajo no puede haber una remuneración distinta y no puede ser más difícil para una mujer acceder a determinados puestos que para un hombre. Es fundamental trabajar por la igualdad y por la igualdad de oportunidades. Y también introducir medidas para los casos de acoso, violencia, de todo ese estigma social tan importante, eso que se corrija con las medidas oportunas para intentar que no se dé.

¿Se ha encontrado con algún obstáculo por ser mujer?

Yo no. A nivel personal no puedo decir que por ser mujer he tenido más dificultades. Yo he currado mucho pero no me ha costado excepcionalmente más por ser mujer. No he vivido nunca situaciones de acoso, de discriminación o dificultades. He estado en un sector donde afortunadamente la elección de los puestos es a través de concursos oposición, lo que permite que no hayamos vivido situaciones como las de otras mujeres en otros sectores.

Pero, aunque no he encontrado obstáculos a nivel personal, sí es verdad que me he movido en sitios donde no me ha parecido normal que no haya equilibrio –entre hombres y mujeres–. Por ejemplo, he sido durante años la presidenta de la comisión nacional de mi especialidad y la vicepresidenta del Consejo Nacional de Especialidades de Ciencias de la Salud. Siendo un sector donde hay mucha presencia de mujeres me parece que de las 47 especialidades había cuatro o cinco mujeres. Hay diferencia para el acceso a puestos en los que se toman decisiones. Eso es otra de las cosas que hay que mejorar. No puede ser.