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Las mujeres con discapacidad, el colectivo peor remunerado, cobran un 33% menos que los hombres

La mayor inclusión de mujeres con discapacidad en el mercado laboral aportaría 7.300 millones de euros anuales al PIB, según un estudio de la ONCE y ClosingGap

El estudio de la ONCE muestra que la brecha en las tasas de actividad y ocupación depende más de la condición de discapacidad que de la condición de mujer.
El estudio de la ONCE muestra que la brecha en las tasas de actividad y ocupación depende más de la condición de discapacidad que de la condición de mujer. PIXABAY

Las mujeres con discapacidad son el colectivo laboral peor retributivo, y sus ingresos son un tercio inferiores a los que recibe un hombre. Ésta es un de las conclusiones de un estudio de ClosinGap, que analiza la brecha de género en la discapacidad, elaborado por el Grupo Social ONCE, en colaboración con Analistas Financieros Internacionales (AFI) e ILUNION, que se presentó este jueves en Madrid.

El informe Coste de Oportunidad de la Brecha de Género en la Discapacidad apunta  que las brechas salariales están más condicionadas por el género que por la discapacidad. Según los datos recogidos en el estudio, el salario medio anual bruto para las mujeres con discapacidad es de 17.731 euros, y para los hombres con discapacidad, de 21.339 euros; por su parte, los hombres sin discapacidad tienen un salario medio de 26.923 euros, mientras el de las mujeres sin discapacidad está en los 21.092 euros. La diferencia salarial entre mujeres con discapacidad y hombres sin discapacidad es del 33,3%.

Si profundizamos en el tipo de contrato, se observa que la brecha salarial de género es mayor entre las personas trabajadoras indefinidas que entre las temporales, y mayor entre aquellas a tiempo completo que a tiempo parcial.

El estudio recoge que el salario medio de las mujeres con discapacidad se encuentra en los 15.014 euros anuales en contrato temporal y de 18.980 euros en contrato indefinido. En el otro extremo, los hombres sin discapacidad tienen los salarios más altos tanto en contratos temporales (19.139 euros de media) como indefinidos (29.166 euros).

Si las mujeres con discapacidad percibieran el mismo salario que los hombres con discapacidad, esto supondría una ganancia bruta anual adicional de casi 690 millones de euros, equivalente al 0,1% del PIB.

Si se igualara la ganancia de los hombres y mujeres con discapacidad a la de los hombres sin discapacidad (que es la ganancia media más alta de todos los grupos), el impacto económico adicional superaría los 3.400 millones de euros, equivalente al 0,3% del PIB.

Del estudio y comparación de las tasas de actividad y ocupación se observa cómo las personas con discapacidad presentan una menor participación en el mercado laboral, independientemente del sexo, y por ello, también presentan menores tasas de ocupación que las personas sin discapacidad. Los datos sugieren que la brecha en las tasas de actividad y ocupación depende más de la condición de discapacidad que de la condición de mujer.

En los últimos cinco años, además, se observa que, mientras ha aumentado el porcentaje de personas sin discapacidad en edad de trabajar que efectivamente trabajan, la tasa de ocupación de las personas con discapacidad se ha mantenido constante en torno al 25%, independientemente del sexo, sin señales de mejora.

La brecha de género en la tasa de actividad se concentra entre las personas sin discapacidad, siendo prácticamente imperceptible entre las personas con discapacidad. Así, la tasa de actividad de los hombres sin discapacidad es del 83,3%, mientras que la de las mujeres es del 72,1%. Por su parte, la tasa de actividad de los hombres con discapacidad es del 34,6%,
mientras que las mujeres es del 33,3%.

Debido a la menor participación en el mercado laboral, las personas con discapacidad también tienen una menor tasa de ocupación que las personas
sin discapacidad. Y, de nuevo, la brecha de género se concentra en el colectivo sin discapacidad, siendo prácticamente inexistente en el colectivo con discapacidad: la tasa de ocupación de los hombres sin discapacidad es del 73,1%, mientras que la de las mujeres es del 60,7%; por su parte, la tasa de ocupación de los hombres con discapacidad es del 26,5% frente al 25,1% de las mujeres.

El estudio calcula que la mayor inclusión de mujeres con discapacidad en el mercado laboral aportaría 7.282 millones de euros anuales al PIB español .

Esos casi 7.300 millones de euros en el PIB español representan el 40% de los 18.800 millones de euros que sumaría la economía española cada año de producirse una mayor inclusión laboral de las personas con discapacidad en general.

Adicionalmente, la elevada parcialidad en los contratos de las mujeres con discapacidad que han logrado acceder a empleo supone un coste de oportunidad para el PIB español que supera los 1.000 millones de euros anuales.

A esta cantidad se podrían sumar un impacto económico adicional de casi 700 millones de euros, si desapareciera la brecha salarial entre hombres y mujeres con discapacidad (y que ascendería a 3.400 millones de euros si se igualaran los salarios de las personas con discapacidad al de los hombres sin discapacidad)

El informe analiza las condiciones laborales de las personas dentro del mercado laboral, según la duración del contrato (indefinido o temporal) y la jornada laboral del mismo (completa o parcial). En este caso se observa que las mujeres en ambos colectivos cuentan con más frecuencia con contratos menos estables y se puede afirmar que las desigualdades vienen explicadas por el género, siendo las mujeres con discapacidad las que presentan una tasa de temporalidad y parcialidad más intensas (29,6% y 24,3%, respectivamente).

El presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, durante la presentación del estudio sobre la brecha de género en la discapacidad.
El presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, durante la presentación del estudio sobre la brecha de género en la discapacidad. CEDIDA/ONCE

Para el presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda, los datos del informe "confirman con una abrumadora rotundidad lo que ya conocíamos, que mujer y discapacidad es un binomio que, en demasiadas ocasiones, significa vulnerabilidad, exclusión, riesgo, y no estamos dispuestos a ello".

Por su parte, Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap, destacçó que "la aportación de este informe del Grupo Social ONCE es absolutamente esencial para entender la situación real de las mujeres con discapacidad en España y avanzar hacia una sociedad donde la diversidad y la inclusión estén siempre presentes. Además, nos permite poner sobre la mesa la evidencia generadora de un debate tan necesario en nuestra sociedad, extraer aprendizajes y adoptar medidas que corrijan las tremendas desigualdades existentes".

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