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Nueva normalidad Aragón ensaya la receta para convivir con la covid: más PCR, mucha higiene y menos vida social

La comunidad reclama prudencia en la actividad social para evitar que una eclosión del coronavirus provoque otro confinamiento que acabaría de hundir su economía, mientras su sistema sanitario detecta más positivos que en la peor etapa del brote de marzo, la mayoría asintomáticos, y mantiene un amplio margen de maniobra para hospitalizar a los casos graves.

El Gobierno de Aragón intenta evitar un segundo confinamiento que provocaría daños de una magnitud irreversible en buena parte del tejido productivo y comercial de la comunidad. /Eduardo Bayona
El Gobierno de Aragón intenta evitar un segundo confinamiento que provocaría daños de una magnitud irreversible en buena parte del tejido productivo y comercial de la comunidad. /Eduardo Bayona

Aragón explora paradojas mientras afina la fórmula para convivir con la covid: su sistema sanitario detecta más positivos de coronavirus que en los momentos más duros de la primavera mientras mantiene una capacidad mucho mayor que entonces para hospitalizar a los afectados, y su Gobierno autonómico pide restringir la movilidad y la actividad social en las áreas de mayor impacto mientras confía en que el civismo permita evitar un segundo confinamiento que tendría una elevada letalidad para buena parte del renqueante sistema productivo y comercial del territorio.

Solo el pasado fin de semana, de viernes a domingo se detectaron 920 positivos, el grueso de ellos, 553, en la capital y su área metropolitana, y 177 en las comarcas fruteras de su zona oriental. Esos tres registros, junto con los 272 y los 255 del miércoles y el jueves, superan los 254 y 266 diagnosticados el 28 y el 29 de marzo, en la semana de mayor intensidad de la pandemia en los días previos al cierre de los servicios no esenciales.

Sin embargo, y pese a lo espectacular de los registros, las tipologías y la presión sobre el sistema sanitario presentan notables diferencias: los ingresos diarios no llegan al 40% de los de entones (63 por 159) y la presión sobre las UCI ronda el 20% (cuatro por 21), aunque con tendencias crecientes en ambos ámbitos.

Desde hace unas semanas hay más casos que nunca pero de menor gravedad que en la primavera por la combinación de varios factores. Dos de ellos son la intensificación de las pruebas PCR y del progresivo ajuste del sistema de rastreo, que está permitiendo aflorar cientos de contactos asintomáticos (304 de 333 el domingo) que, de otra manera, no habrían llegado a ser detectados y aislados para atajar los contagios.

Los más de 8.000 test semanales de ese tipo, y con margen para 4.000 más cuando en los cuatro meses anteriores habían sido 87.361, sitúa ahora mismo a Aragón como una de las comunidades más activas en este ámbito.

¿La antesala de la onda o el inicio de la cronificación?

"Se está detectando más gente con síntomas que hace unas semanas", explican fuentes de la Consejería de Sanidad, que recuerdan que el volumen de asintomáticos ha estado oscilando entre el 40% y el 70%. "La duda radica en determinar si estamos en la antesala de lo que pasó en primavera o si la situación se está comenzando a cronificar", anotan.

En ese sentido, resultará clave la evolución de los contagios en zonas como el 'casco histórico' de Delicias, un zona en la que la densidad de población y los focos de pobreza e infravivienda ofrecen una combinación de alto riesgo, y de la incipiente frecuencia de los contagios en otras deprimidas como El Gancho.

Lo que está ocurriendo en Aragón, no obstante, no difiere demasiado de la tendencia general del país que muestra el último estudio del Instituto de Salud Carlos III sobre la evolución de la pandemia: la gravedad sigue siendo mayor para los ancianos, aunque estos han dejado de ser el principal grupo de afectados; la edad de contagio ha bajado, concretamente hasta una mediana de 48 años; el número de positivos está creciendo, aunque no entra en si es por una eclosión o por un mejor cribado; los asintomáticos son mayoría, con un 56%, quienes tienen síntomas son aislados en dos días y "el ámbito más frecuente de exposición se da en el entorno del domicilio (25%)". Esa es la ficha actual de la covid-19.

Ese informe también señala que en Aragón, con una media de cuatro contactos identificados por cada caso, es una de las comunidades en las que el rastreo está ofreciendo resultados superiores a la media.

Escenas de desidia institucional en las zonas rurales

Los últimos datos oficiales de la Consejería de Sanidad, cerrados a 12 de julio, indican que en Aragón hay 27 brotes activos, cinco de ellos en geriátricos y trece del ámbito laboral que "afectan principalmente a trabajadores agrícolas de temporada y empresas hortofrutícolas".

La situación de los temporeros de la fruta, que incluyó episodios de desidia institucional como el de Fraga, donde el ayuntamiento tardó 42 días en abrir el pabellón que ya tenía disponible para alojar a medio centenar de trabajadores que dormían al raso, o el de Albalate de Cinca, cuyo foco de infravivienda era conocido en kilómetros a la redonda años antes de que se detectara un brote, ha sido uno de los vectores de propagación del virus que en unas semanas pondrá a prueba la capacidad de las administraciones en otras zonas fruteras como Calanda y La Almunia y en algunas de vid como Barbastro, Borja y Cariñena.

El inicio de la campaña frutera, los brotes en las comarcas orientales y la primera aplicación de la llamada "fase dos flexibilizada" en la Franja Oriental, que no deja de ser un cierre del ocio nocturno y una restricción del aforo de bares y comercios mientras se recomienda limitar la movilidad y los contactos sociales, se ha ido expandiendo a Zaragoza, Huesca, Barbastro y sus comarcas, en todos los casos al actuar las actividades agrarias y algunas de ocio como vectores de expansión ante la obvia imposibilidad de detectar a simple vista a los asintomáticos que involuntariamente acaban actuando como contagiadores, lo que ha provocado una incipiente transmisión comunitaria en la que el tercer factor sería el de la propia convivencia familiar.

Ese cuadro se da en una comunidad cuyo Consejo Económico y Social pronostica para este año, aunque con un grado de incertidumbre "muy elevado", una caída de entre el 5,8% y el 7,5% del PIB, lo que equivale a retroceder en nueve meses y medio tanto como en los tres, e incluso casi cuatro, primeros años de la crisis de 2008, periodos en los que, respectivamente, el desempleo aumentó en 66.000 y 80.000 personas.

La dureza de las medidas no dependerá del número de contagios

Esas proyecciones y la constatación de los efectos del confinamiento de marzo a mayo en el tejido productivo y en el comercial, con la desaparición de más de 500 empresas entre febrero y junio cuando lo normal en esa época es ganar más de mil, según los datos del Ministerio de Trabajo, ha llevado al Gobierno autonómico a tratar de evitar mayores restricciones por la vía de la recomendación.

"La decisión de tomar medidas más duras no va a depender del número de contagios sino de la capacidad del sistema sanitario", señalan fuentes de Sanidad, que anotan que este dispone ahora de margen de maniobra. La receta consiste en reducir al mínimo los contactos personales y, por lo demás, hacer vida normal respetando las medidas higiénicas como usar mascarilla, lavarse las manos y mantener la distancia de metro y medio con otras personas.

Esta semana comienza con 133 camas ocupadas por pacientes afectados por coronavirus o por sospechas de que puedan padecerlo, 120 de ellos en planta y otros trece en las UCI. La red hospitalaria dispone de 193 camas de UCI con respirador y de 3.828 plazas de hospitalización convencional lo que, teniendo en cuenta la atención a otras patologías, supone una disponibilidad del 62% de las primeras y del 44% en las segundas, informó Sanidad.

Por otro lado, hasta el momento, y desde el 15 de julio, solo la Policía Local de Zaragoza ha puesto 630 denuncias por no usar mascarilla, a las que se suman otras 32 en las que esa circunstancia se daba en un botellón, informaron fuentes municipales. La hostelería acumula 25: 16 por estar abierto sin disponer de licencia para ello o por tener más clientes de los autorizados y nueve más a terrazas por rebasar el horario de apertura o el número de mesas.

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