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La Obra Social de la PAH pone en marcha una campaña para desmontar las mentiras sobre la okupación

La plataforma denuncia que okupar una vivienda vacía es la única salida para "las familias en situación desesperada". Asegura que el 70% de los okupas tienen buena relación con los vecinos. En los últimos años, más de 4.000 personas han conseguido una vivienda gracias a las okupaciones impulsadas por la Obra Social.

Rueda de prensa de la Obra Social de la PAH en Sabadell para presentar su campaña sobre la okupación.

La Obra Social de la PAH y la PAH arrancan una nueva campaña en pleno período electoral: "Vivir no es delito". La plataforma la ha presentado este miércoles simultáneamente en ruedas de prensa en varias ciudades de Catalunya y otras partes del Estado, con la voluntad de detener la criminalización de la okupación: "Ahora que llegan las elecciones estatales, europeas y municipales, pedimos que los partidos no utilicen la pobreza para sacar rédito electoral ", cuenta a Público la miembro de la entidad Aida Guidus.

Tal y como relata la activista, la plataforma, creada durante los años de crisis que pusieron en cuestión el derecho a la vivienda, ahora responde a otra realidad: "Al principio, todo el mundo llegaba por problemas hipotecarios. Después, como ya no se daban hipotecas, la gente comenzó a alquilar. Y ahora, como los sueldos no alcanzan para pagarlos, las familias en situación desesperada practican la okupación de pisos vacíos". Según un informe de la Obra Social de la PAH, la media de los inquilinos catalanes dedican un 51% de su sueldo a pagar el arrendamiento de la vivienda.

La campaña recalca que "en Catalunya hay dos desahucios cada hora. Vivimos en un sistema que vulnera los derechos de muchas personas para garantizar los privilegios de unos pocos. Nosotros lo tenemos claro, nos organizamos para recuperar la función social de la vivienda".

Cartel de la campaña de la Obra Social de la PAH contra la criminalización de la ocupación, a la que han llamado “Vivir no es delito”.

Por este motivo, la okupación ha cogido especial relevancia, y los activistas ahora se preparan para combatir los estereotipos y las mentiras que la rodean: "En el imaginario colectivo, está la imagen del okupa ruidoso y sucio . Desde la plataforma hemos hecho estudios sobre las experiencias con las que estamos en contacto y un 70% de la gente que okupa tiene buena relación con el vecindario ", afirma Guidus. Sin embargo, reconoce que socialmente todavía impera una visión negativa: "Hay mucha gente que se deja manipular y acaba llamando a mafias como Desokupa [la empresa que practica desahucios al margen de la legalidad]. Pero, por otro lado, también hay vecinos y vecinas que, cuando ven que hay un piso vacío en su edificio, nos llaman. Prefieren que se ocupe a que se especule con él".

La Plataforma considera que la okupación es una práctica legítima ante un derecho básico que no está garantizado: "Criticamos la conceptualización de la vivienda como una mercancía. Se trata de un valor humano, un derecho básico". La Obra Social de la PAH ha conseguido realojar a más de 4.000 personas a través de okupaciones. La entidad también denuncia que las grandes empresas utilicen la vivienda para "lucrarse", así como también piden responsabilidad por parte de los medios de comunicación y los partidos, ya que considera que muchas veces caen en "criminalizar a la gente precaria que llena viviendas vacías ". Este mismo miércoles, la campaña también ha arrancado en las redes sociales con la etiqueta #VivirNoEsDelito.

Además, Guidus añade que ante un fenómeno en auge como es la okupación de viviendas vacías por parte de personas sin recursos, la Generalitat no ha hecho ningún pronunciamiento claro en la línea de no atacar a los más vulnerables en esta materia: "Las tablas de emergencia habitacional están desbordadas, no sólo en Barcelona sino en toda Catalunya. Y las soluciones son muy pequeñas y no responden a la problemática. Y es por falta de voluntad política".

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