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Parto Clàudia Reig: "El parto es un momento tan potente que no se necesita más para una historia"

'Parir en el siglo XXI', el documental interactivo valenciano sobre el parto respetado finalista a los World Press Photo.

Fotograma del documental de 'Parir en el siglo XXI'
Fotograma del documental de 'Parir en el siglo XXI'.

"Muchas veces nos complicamos la vida buscando historias muy complejas, con muchos personajes, que explican muchas cosas... y entonces nos olvidamos de valorar lo que es más sencillo. Y el parto es un momento tan potente que no necesita nada más", explica Clàudia Reig, directora del documental interactivo "Parir en el siglo XXI", que sigue el periplo de cinco mujeres desde que están embarazadas hasta que vuelven a casa del hospital con su bebé en los brazos.

En todos los casos, el parto se hace en el Hospital de La Plana en Vila-real (Castelló), un centro público de referencia en el que se llama parto respetado, basado en la reducción de la intervención médica en todo el proceso y en el respeto a la madre, que en todo momento es informada y puede decidir sobre los procedimientos médicos que se le aplicarán.

El documental es muy sencillo. De forma lineal se va siguiendo todo el proceso de las protagonistas, que van explicando a la cámara como se sienten, que esperan, los miedos y las esperanzas, hasta los momentos más duros e íntimos, mostrando el dolor tal como es, sin romantizarlo ni demonizarlo. "El ambiente del parto es muy especial, muy potente e intenso y en el momento de grabar temblaba toda, no sabía si después se vería nada", recuerda Reig, quien también reconoce que antes de grabar el documental "no tenía ni idea de cómo era un parto".

‘Parir en el siglo XXI’ ha sido producido por la cooperativa valenciana Barret Films en colaboración con À Punt Mèdia y el Laboratorio de Innovación Audiovisual de RTVE, donde se puede ver en valenciano y castellano, respectivamente. Ahora compite por el World Press Photo en la categoría de interactivos. Los otros dos finalistas son unos documentales sobre las protestas en Minneapolis después del asesinato de George Floyd, producido por el Washington Post y otro, en formato serie, sobre el conflicto ucraniano, de la televisión lituana.

Proyecto de servicio público

La belleza de las nuevas vidas naciendo contrasta con la violencia de las imágenes de desgracias que acostumbran a gustarle al World Press Photo. "El jurado del certamen ha valorado, sobre todo, como entendemos un momento vital que está cambiando. En cierta forma, nosotros denunciamos la violencia obstétrica, pero lo hacemos visibilizando y dando valor a las cosas que hacemos bien", continúa Reig.

"En algún momento de la justificación ponían énfasis en qué el nuestro es un documental de servicio público", apuntala Àlex Badia, productor a Barret Films, que añade: "El medio interactivo nos permite hacer partícipe al público. Intentamos que el web documental sea entretenido y emocionante para cualquiera, pero hemos tenido muy en cuenta que a las mujeres embarazadas les resulte útil". A lo largo de la emisión se puede ir redactando un plan de parto propio y se ofrece acceso a documentación e información para poder tomar las propias decisiones.

Para conseguir grabar las imágenes y entrar en un momento tan íntimo de la vida de las mujeres, el equipo ha tenido que ganarse la confianza de las protagonistas. "Este fue un proceso muy lento, que requiere tiempo y sensibilidad –explica Reig–. Empezamos grabando las clases de preparación del parto en el centro de Atención Primaria de Borriana y allí empezamos a conocernos y a tomar confianza. Algunas mujeres que primero nos dijeron que querían salir después se hicieron atrás, y en algunos casos fue a la inversa".

"Hay que valorar el acto de generosidad de estas mujeres al ceder estas imágenes a la sociedad", dice la coordinadora del servicio de partos de La Plana 

Ester Pons, una de las madres protagonistas, asegura que "ha vivido todo su embarazo muy colectivamente, con mucha participación de la familia, amigas... y quizás por eso no tenía tanto miedo a las cámaras, aunque mi parto fue tan rápido que no dio tiempo de grabarlo". Pero tenía también una motivación detrás su consentimiento: "He querido compartir lo que es un parto respetado, ya que la imagen que tenemos del parto, la que aparece habitualmente en las películas o series, siempre incluye complicaciones, violencia... y yo quería mostrar que puede ser diferente".

Sobre este punto en concreto, Sole Carreguí, coordinadora del servicio de partos de La Plana, agradece la participación de las protagonistas: "Un parto natural es un momento muy íntimo, muy salvaje, en medio del dolor aumenta la desinhibición y es fácil actuar de una forma que no te gustas, por eso hay que valorar el acto de generosidad de estas mujeres al ceder estas imágenes a la sociedad".

Un avance médico necesario

Carreguí explica también la experiencia del servicio partes de este hospital público, que ha acontecido un referente en una práctica que poco a poco se está generalizando y normalizando. "En todas las especialidades médicas se trabaja siguiendo la evidencia científica y se va evolucionando y adaptando a medida que esta aporta nuevos datos, pero en la obstetricia cuesta mucho, no sabemos si es por el peso de la tradición o porque como es una cosa de mujeres..." En todo caso, los resultados de La Plana avalan su experiencia, con una tasa muy baja de cesáreas y un parto seguro de baja intervención.

"Esperamos que documentales como este nos ayuden a abrir camino y cambiar las cosas", continúa Carreguí, quien también aprovecha para pedir un deseo: "un paritorio adjunto en el hospital, pero en otro edificio, para que las madres no tengan que pasar por urgencias". Al fin y al cabo, la petición viene avalada por una sentencia tan indiscutible como a menudo olvidada: "las embarazadas no son enfermas".

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