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Menos policías y menos test: hay otras alternativas sociales para garantizar mejor las cuarentenas

La Comunidad de Madrid relacionó los cinco millones de test rápidos que están realizando con el cumplimiento de las cuarentenas, una vinculación que no tiene ningún sentido. La única medida que se ha llevado a cabo en este sentido es el despliegue policial, algo que no soluciona muchos de los problemas para cumplir las cuarentenas. 

Agentes de la policía antidisturbios patrullan en las cercanías de la Estación Sur de Madrid, este jueves. Asociaciones de vecinos se han congregado para protestar en favor de la Sanidad Pública y contra los confinamientos selectivos. EFE/Emilio Naranjo
Agentes de la policía antidisturbios patrullan en las cercanías de la Estación Sur de Madrid. EFE/Emilio Naranjo

Desde que comenzaron las restricciones de movilidad por zonas básicas de salud, los ciudadanos afectados por estas medidas se han acostumbrado a ver aún más policías de lo normal por sus calles. La estrategia de la Comunidad de Madrid relacionada para garantizar el cumplimiento de las nuevas medidas y de las cuarentenas se ha basado únicamente en un despliegue policial y en permitir que la Policía acceda a los datos de Salud Pública para intentar que se "hagan efectivas las cuarentenas".

El Gobierno de la Comunidad de Madrid lleva semanas diciendo que el incumplimiento de las cuarentenas es un hecho que les preocupa mucho. Según los datos del Ejecutivo que lidera Isabel Díaz Ayuso, se estaban incumpliendo una media de 500 cuarentenas a la semana en la región. Por esto, han publicado este jueves la nueva orden en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) para permitir que la Policía acceda a los datos de Salud Pública. También por esto alegaron mediante un comunicado que estaban realizando cinco millones de test de antígenos aunque, como explica Jonay Ojeda, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública (SESPAS), no tiene ninguna relación. 

Pero, más allá de lo anecdótico de esta vinculación, lo cierto es que todos los expertos consultados por Público subrayan la importancia de fomentar el trabajo comunitario y la protección social para que la ciudadanía cumpla con las medidas que se marcan. 

"Este tema, el de las medidas que podrían tener más efectividad o ser más sostenibles en el tiempo y más justas y solidarias, se resumiría en una frase que es 'la razón de ser' de la salud pública, prevención y promoción de la salud: "Debemos facilitar que las decisiones saludables sean las más fáciles de tomar". En este caso, facilitar que las personas se puedan quedar en casa", resume María Urtasun Lanza, enfermera e investigadora en salud pública y epidemiología y portavoz de la Asociación Madrileña de Salud Pública (AMaSaP). 

"El control policial lo vemos como algo positivo porque se está poniendo en evidencia que en algunos sitios no se estaba verificando, pero no se trata solo de poner a policías, sino de dar opciones habitacionales y ayudas sociales", señala Ojeda a Público. En este sentido, Mercedes Martínez, médica especialista en Preventiva y Salud Pública e integrante de la Asociación Madrileña de Salud Pública, comenta que "ninguna de nuestras leyes" se cumple solo por la vigilancia policial: "Lo tenemos que interiorizar. Pasa, por ejemplo, con los límites de velocidad. Esto es igual para la covid".

En este punto, Martínez señala que hay dos situaciones por las que no se cumple con las cuarentenas: porque no se entiende y porque no se puede. En primer lugar, para las personas que no entienden la importancia de medidas como la cuarentena, es fundamental mejorar la comunicación. "Ha faltado mucho durante la pandemia", lamenta Martínez.

Javier Padilla, médico de familia, cree que sería clave una cooperación entre las Administraciones y el tejido asociativo de los barrios. "Una alianza entre ambos para realizar trabajo a pie de calle: desde concienciar en parques hasta realizar un trabajo más fino como detectar los problemas por los que no se puede cumplir la cuarentena, como la falta de un entorno que pueda ir a hacer la compra a una persona que no puede salir de casa", explica a este medio. 

¿Cómo o quiénes pueden realizar este trabajo? Durante la pandemia las Administraciones fallaron en esto. Fueron redes vecinales las que se organizaron para esto sin ninguna ayuda de la Comunidad de Madrid ni del Ayuntamiento. Pero, como señala Padilla, podría haber una colaboración con la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM). "La vía del miedo no puede ser única ni fundamental. Mejor que tener un policía que no te deja salir a la puerta de casa es contar con una asociación de vecinos que ayuda al cumplimiento", concreta.

Otra opción, como explica Urtasun, es recurrir a los centros municipales y comunitarios de Madrid Salud: "Habría que tener una estrategia combinada. La actividad de la Policía estaría justificada para el control de entradas y salidas, pero garantizar las cuarentenas habría que buscar alternativas como fomentar el trabajo sociocomunitario. La red de centros de Madrid Salud se está infrautilizando porque podrían ser claves: tienen arraigo, conocen a la población y sus dinámicas y podrían hacer pedagogía.

De hecho, esta estrategia combinada se ha llevado a cabo en otras zonas. "Hay experiencias exitosas como en el barrio de Delicias en Zaragoza. También en barrios de Baleares y Barcelona", desarrolla Urtasun. En Delicias, ante un aumento elevado de los casos, el Ayuntamiento tenía preparado un plan de choque previo: un trabajador social o mediador cultural, acompañado de un voluntario, iría puerta por puerta a informar a las familias de la situación y, llegado el caso, del confinamiento, y comprobar que contaban con las condiciones para cumplir con la medida que fuera. En este sentido, Ojeda destaca la necesidad de "agentes sociales" que identifiquen las barreras a las que se enfrentan las familias y ofrezcan alternativas.

Por otro lado, ante las condiciones materiales de las personas, hay muchos problemas que las Administraciones tampoco han solucionado. "La mayoría de los problemas vienen porque no se pueden hacer las cuarentenas adecuadamente porque los hogares son muy pequeños y eso se soluciona con alternativas habitacionales. Pero no es solo poner casas, es estar en los barrios y en la comunidad", destaca el epidemiólogo y vocal de la Sociedad Española de Epidemiología (SES), Pedro Gullón. En este sentido, Ojeda lamenta que durante la desescalada se hablara de las 'arcas de Noé', pero que nunca llegaran a impulsarse de manera extensiva por el país.

Otro grave problema para las personas que están en cuarentena es el trabajo. En primer lugar, por las presiones de las empresas y por el miedo a la pérdida del trabajo. "Se necesitarían más inspecciones de trabajo para solucionar esto. Y, a largo plazo, un sustento económico garantizado", comenta Gullón.

Esta preocupación de las personas ahora mismo está agravada en la Comunidad de Madrid por los retrasos en los resultados de las PCR. Sobre todo, las pruebas del Hospital Clínico San Carlos, que llegan a tener retrasos que se alargan hasta los 12 días. Para Martínez este es el problema de fondo: "Se desvía mucho la atención hacia la gente que no cumple las cuarentenas cuando el sistema no llega a todos. Hay mucha gente aislada que pasa las cuarentenas sin el resultados de las PCR. A esas personas nadie le dice nada", lamenta. 

En este sentido, la especialista cree que lo primero que habría que hacer para garantizar las cuarentenas es dar las PCR rápidamente. Un grave problema que comenzó en la Comunidad de Madrid en el mes de agosto y que a primeros de octubre aún no se ha solucionado.

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