Público
Público

El Portugalete mantiene su fichaje estrella pese a sus antecedentes de agresor sexual

El equipo vizcaíno, recién descendido a Tercera, se niega a rescindir el contrato de Paul Abasolo, condenado por abusos sexuales contra tres mujeres. Este domingo, la Ertzaintza expulsó del campo a quienes protestaban contra la presencia de este jugador, indultado por el gobierno de Zapatero a finales de 2011.

Publicidad
Media: 2.63
Votos: 8

Agentes de la Ertzaintza expulsan del campo de fútbol del equipo de Portugalet a una de las personas que protestaban contra la presencia de un jugador condenado por agresión sexual. D.A.

BILBAO.- Pocas veces un partido amistoso había estado marcado por tal grado de tensión. Este domingo, el histórico Club Portugalete, recién descendido a Tercera, pretendía presentar a su nuevo equipo, en el que figura como delantero un condenado por agresiones sexuales. Se llama Paul Abasolo, se formó en la cantera del Athletic y entre 2006 y 2007 abusó sexualmente de tres jóvenes en Gernika. Bajo un sol de justicia, el movimiento feminista se encargó de denunciarlo tanto fuera como dentro del campo. La Ertzaintza, que también hizo acto de presencia, tomó fotos y expulsó a quienes protestaban desde la grada.

“Ninguna agresión, sin respuesta”, coreaban las militantes feministas que habían accedido al campo de La Florida, donde el Portugalete disputaba un encuentro amistoso con el Sestao River.

Según pudo confirmar Público, el personal del club impidió la entrada a una fotógrafa de un medio vasco. Poco después, los ertzainas que se habían desplegado en el campo arrastraron hasta la puerta a quienes protestaban, lo que derivó en empujones y gritos contra el agresor sexual.

“Abasolo es futbolista, por lo que tiene una proyección pública. Frente a ello, creemos que no puede ser modelo para nuestras y nuestros chavales”, afirmó a Público Edurne Eguzkitza, una de las participantes, poco antes de que la Ertzaintza arremetiera contra las mujeres que protestaban dentro del campo de La Florida.

La movilización también tuvo el respaldo de aficionados del vecino Sestao River (donde anteriormente jugó ese futbolista). “Quien promociona a un agresor es cómplice de sus actos”, advertía una pancarta firmada por las peñas Resaka Verdinegra y Piratas, así como por el colectivo feminista Emari.

Las acusaciones contra Abasolo tienen sustento legal. El 3 de junio de 2010, la Audiencia Provincial de Bizkaia lo condenó a tres años y tres meses de prisión como autor de tres delitos de abusos sexuales a igual número de mujeres en la localidad de Gernika. Por entonces jugaba en el Real Unión, que decidió no renovar su contrato. Un año y medio después, el último Consejo de Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero indultó al futbolista. Así consta en el Real Decreto 1808/2011, firmado por el Rey Juan Carlos y por el ministro de Justicia de entonces, Francisco Caamaño.

De acuerdo a lo establecido en ese texto, la pena en su contra fue conmutada “por otra única de dos años de prisión” a cambio de participar en “programas de reeducación sexual” y no volver a delinquir en los siguientes cuatro años. Gracias a ello, no tuvo que cumplir ni un solo día de cárcel.

“No discriminamos”

A pesar de estos antecedentes, el Portugalete no vio ningún inconveniente a la hora de realizar su fichaje. En un comunicado, el club defendió que Abasolo “se encuentra totalmente reinsertado en la sociedad, tanto a nivel humano como a nivel deportivo, ámbito en el que ha venido desarrollando su carrera de futbolista, a lo largo de los últimos años, en equipos como el Amurrio y el Zamudio, con absoluta normalidad”. “El Club Portugalete nunca discriminará a ninguna persona por su raza, ideología, orientación sexual, ni tampoco, por tener antecedentes judiciales”, advirtió.

Estas valoraciones indignaron aún más a quienes criticaban su contratación. “El club está haciendo una lectura maquiavélica de esta historia. Si estamos hablando de tolerancia cero a los agresores, no se puede justificar esta actitud”, destacó Eguzkitza, quien lamentó la negativa del equipo portugalujo a dejar sin efecto este fichaje. “Nosotras pedimos una reunión a la directiva del club para hablar de este tema, pero ni siquiera quisieron atendernos”, comentó.

Sin nombre ni apellido

La decisión del club de mantener el fichaje de Abasolo también ha tenido repercusión política. Podemos, EH Bildu y Ezker Anitza (la marca vasca de IU) mostraron su respaldo a la concentración celebrada este domingo y coincidieron en pedir la rescisión del contrato.

Hace algunas semanas, el pleno del ayuntamiento portugalujo (gobernado por PSE) se limitó a aprobar una moción en la que instaba al equipo a revisar su política de fichajes, aunque evitaba dar nombres. De hecho, el movimiento feminista presentó otro texto (llevado al pleno por EH Bildu) en el que se incluía el nombre de Abasolo y se detallaba su historial delictivo. Sin embargo, la mayoría del pleno, con los votos de PSE, PNV y PP, lo rechazó.

Más noticias en Política y Sociedad