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La prensa británica revela la identidad del joven que tiró a un niño desde el mirador de la Tate Modern

El agresor, acusado de intento de asesinato, cumple este miércoles 18 años y "ha expirado la prohibición" para mantener su anonimato. Su nombre y su foto están a esta hora en las portadas. La víctima, de 6 años, sigue sin poder hablar ni comer dos meses después.

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El museo Tate Modern, y su mirador desde el décimo piso, a orillas del Támesis, en Londres. REUTERS/Peter Nicholls

Hasta ahora sólo sabíamos que estaba acusado de intento de asesinato por haber arrojado a un niño de 6 años al vacío desde una de las terrazas de la Tate Modern de Londres el pasado 4 de agosto.

Hoy también sabemos que se llama Jonty Bravery, que es originario de la capital británica y que este 2 de octubre celebra su 18 cumpleaños. Esa es la razón por la que su foto y su nombre aparecen a esta hora en la portada de los principales medios británicos, desde The Times  y la BBC  hasta The Daily Mail  o The Sun.

Los tribunales habían impuesto la prohibición de revelar su identidad mientras fuera menor de edad. Ayer mismo le fue solicitado al juez que extendiera su derecho al anonimato pero la petición fue rechazada por el magistrado y no ha habido que esperar mucho para que sus datos personales salgan a la luz.

Los principales medios británicos recogen la identidad del joven que lanzó a un niño de seis años desde lo alto del museo Tate Modern.

No hay más detalles, sólo eso: su nombre, que es del oeste de Londres y su imagen. La misma en todos los medios, un selfie en el que apenas se le ve el rostro. En algunos medios aparece junto a uno de los retratos realizados durante su comparecencia en los tribunales el pasado mes de agosto, cuando se negó a declarar. La misma vista en la que su abogado indicó que solicitaría un informe psiquiátrico para evaluar si su defendido se encuentra en condiciones de poder prestar testimonio.

Los hechos ocurrieron el pasado 4 de agosto en torno a las 14:30h, cuando el agresor y la víctima se encontraban en uno de los miradores del museo. Fue desde esa décima planta desde donde Bravery empujó al niño, que se precipitó hasta otra plataforma en el quinto piso desde la que tuvo que ser evacuado al hospital en helicóptero.

Desde que tuvo lugar el suceso, Bravery permanece detenido en un centro de menores donde podría continuar hasta el próximo 7 de noviembre, cuando se celebrará la vista previa al juicio, que comenzará el 3 de febrero y que se prolongará durante 2 semanas.

Permanece vigente la prohibición de desvelar datos de la víctima, de quien sólo se conoce su edad, que es de nacionalidad francesa y que se encontraba de vacaciones en Londres con su familia cuando ocurrió el suceso.

Varias personas en el mirador de la torre del museo Tate Modern, a orillas del Támesis, en Londres. REUTERS / Neil Hall

La víctima sigue recuperándose lentamente

De lo que sí hay detalles es de su estado, del que su familia ha informado en repetidas ocasiones desde entonces. Su última comunicación es de hace tres días. En ella desvelan que el pequeño continúa recuperándose de la hemorragia en el cerebro y las fracturas en la columna vertebral, piernas y brazos que sufrió como consecuencia de la caída: “Nuestro niño ya no sabe hablar, comer o mover su cuerpo, pero comienza a hacer todo lo posible para mover la lengua, el brazo y la mano derechos”, explican.

“Es muy valiente, sigue sonriendo y reaccionando a nuestros chistes”, cuentan los padres, que desvelan también que su hijo ha comenzado a ser consciente de la situación pero “no comprende por qué no puede comer o tragar un poco de yogur, por ejemplo”.

Las publicaciones de la familia se producen a través de una página web creada apenas unas horas después del incidente por una enfermera, que previamente no tenía ninguna relación con la familia- con el objetivo de recaudar dinero para ayudarlos a afrontar el tratamiento. Ya han logrado más de 110.000 euros en donaciones.

¿Por qué lo hizo?

La pieza que sigue faltando es saber qué puedo llevar al adolescente, que no conocía de nada a la víctima, a empujarlo. En una de las vistas celebradas hasta ahora, el letrado Sian Morgan explicó ante el tribunal que el joven agarró al niño cuando estaba a solo unos metros de sus padres y lo arrojó con un movimiento "muy rápido”. Algunos testigos habrían contado además que vieron al acusado comportándose de manera nerviosa antes de lo ocurrido.

Scotland Yard, que nada más producirse el suceso solicitó a través de sus redes sociales la colaboración de todos aquellos que estuvieran allí, definió desde el primer momento lo ocurrido como “un incidente realmente trágico” que está siendo tratado de forma aislada como un suceso “sin un motivo claro aparente”.

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