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Reciclaje El 65% de la ropa usada que se recoge en Madrid se recicla para su venta en tiendas y mercadillos

El hábito de reciclar la ropa usada es una realidad cada vez más presente entre los madrileños, que anualmente se desprenden de más de dos toneladas de camisas, pantalones y todo tipo de prendas de vestir

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Contenedor de ropa en la vía pública. /Ayuntamiento de Madrid

Para fomentar aún más esa costumbre y facilitar a los ciudadanos la recogida de la ropa usada, el Ayuntamiento de Madrid ha decidido aumentar de 175 a 784 los contenedores dispuestos en los barrios de Madrid.

Según datos facilitados a este diario por el Servicio Municipal de Limpieza y Residuos, el 65 por ciento de la ropa vieja se destina a su reutilización, ya que se trata de un material en buen estado que se aprovecha para su posterior venta en tiendas y mercadillos. En ocasiones, los empleados encuentran vestimenta sin usar que todavía está provista de la etiqueta original.

Otra parte, aproximadamente el 15 por ciento, se recicla como relleno y se utiliza en el aprovechamiento de fibras, mientras que el 20 por ciento restante presenta un alto estado de deterioro que le impide ser reutilizado ni reciclado. Este material va a parar a las plantas de tratamiento de residuos.

De acuerdo con las fuentes consultadas, las entidades que gestionan el servicio de recogida de ropa usada para su venta o entrega posterior realizan su tarea bajo la supervisión del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad, “que pone especial interés en que todos los procesos se ajusten a la normativa vigente sobre gestión de residuos”.

Ante el aumento de la recogida de ropa usada en Madrid, el Ayuntamiento ha decidido ampliar el número de puntos habilitados para tal fin. Los 175 contenedores instalados en dependencias oficiales pasarán a ser 784 (609 elementos más), que se sumarán a los “puntos limpios” fijos y mercadillos semanales, y a las 330 ubicaciones semanales de “puntos limpios” móviles y los “puntos limpios” de proximidad en los que se recoge ropa usada.

Retirada a domicilio

Esta ampliación del servicio, que entró en funcionamiento en 2011, recoge igualmente la posibilidad de retirar en el portal del propio domicilio estas prendas pasadas de moda, si así lo solicitan los ciudadanos mediante una llamada al teléfono 010.

Las nuevas unidades se instalarán en las proximidades de los mercados y en la vía pública, junto a los contenedores que acumulan papel cartón y vidrio.

En una primera fase de implantación los contenedores se instalarán en los distritos de Retiro, Salamanca, Chamartín, Moratalaz, Ciudad Lineal, Hortaleza, Vicálvaro, San Blas-Canillejas, Barajas, Arganzuela, Carabanchel, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas, Usera y Villaverde.

Las empresas encargadas de la gestión generan 1.773 euros por contenedor y año

En la segunda fase, que se desarrollará durante el primer semestre del presente año, se dotará de nuevos recipientes al resto de distritos, con una segunda implantación de 366 nuevas unidades, hasta alcanzar un total de 1.150 contenedores.

El servicio no representa ningún coste para las arcas municipales, ya que el gasto se compensa con el valor de mercado que tiene la ropa usada. Así, las empresas encargadas de la gestión generan 1.773 euros por contenedor y año, mientras que en el caso del servicio prestado por empresas de inserción (que tienen en cuenta otros aspectos de índole social) la cifra es de 140 euros por contenedor y año.

Los responsables del Área de Medio Ambiente consideran que hasta la fecha la recogida selectiva de ropa usada en la ciudad de Madrid era muy limitada, porque sólo se disponía de 175 contenedores, además de los “puntos limpios” móviles.

“A partir de este nuevo servicio, con una mayor implantación de contenedores, sí se podrá obtener un dato de cantidades recogidas acorde con un servicio adecuado a las dimensiones de la ciudad, y a partir de ahí poder comparar con otras ciudades europeas”, explican.

Demanda ciudadana

El objetivo del nuevo contrato suscrito entre el Ayuntamiento y las empresas colaboradoras es “atender una demanda ciudadana de extender la recogida de este residuo, a la vez de implementar los medios para alcanzar los objetivos de reutilización y reciclaje que marca la actual legislación europea vigente en materia de residuos”.

Dicha normativa señala que para antes de 2020 el 50 por ciento de los residuos recogidos en peso deben estar destinados a preparación para la reutilización o el reciclaje. Estos objetivos, según las mencionadas fuentes, están recogidos en la Estrategia de Reducción de Residuos que ha aprobado inicialmente el Ayuntamiento de Madrid.

Además, el nuevo contrato también tiene como novedad que una parte del mismo está reservado a empresas de inserción social, mediante las cuales se favorece al máximo la integración laboral y social de personas en riesgo de exclusión.

En el año 2017 se recogieron un total de 2.060 toneladas de ropa usada en el marco del servicio aún vigente, cantidad que se incrementará de forma considerable con el nuevo contrato, según las previsiones municipales.

En cuanto al tipo de prendas más habituales en los contenedores, las camisas, pantalones y faldas están a la cabeza, teniendo en cuenta que las temporadas de mayor generación son las que coinciden con el cambio de armario estacional, en los meses de mayo y junio, y octubre y noviembre.

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