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Réplica del Partido Feminista de España a la entrevista de 'Público' a Carla Antonelli

Una mujer con mascarilla camina este jueves por una céntrica calle de A Coruña, frente a un muro lleno de carteles con actividades culturales,en la jornada en la que ha entrado en vigor llevar este tipo de protección en espacios públicos, tanto al aire l
Imagen de archivo. EFE

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El Partido Feminista de España tiene que puntualizar diferentes cuestiones que han sido tratadas por la diputada de la Asamblea de Madrid, Carla Antonelli, en una entrevista publicada en ese medio en el día de hoy, por Marisa Kohan, a raíz del "Argumentario" que han elaborado militantes del PSOE, en la que se cita al Partido Feminista de España.

En estas declaraciones Antonelli falsea datos, tergiversa lo que el PFE ha declarado y lo acusa de transfobia y de delito de odio por oponerse a la propuesta de Ley Trans de 2018, presentada por Podemos en el Congreso de los Diputados. Es además insultante cuando dice las feministas "usamos la misma estrategia que utiliza la extrema derecha y el machismo recalcitrante para desvirtuar todos los logros que hemos conseguido las mujeres".

Esta señora se atreve a descalificar a las feministas que llevamos décadas luchando tan difícilmente para alcanzar los derechos fundamentales, entre los que se encuentra la libertad de expresión que ella utiliza para insultarnos. En primer lugar, Antonelli afirma que la OMS ha retirado del catálogo de patologías la disforia de género, lo que es incierto. Como informaron todos los medios de comunicación, el año 2019, la Organización Mundial de la Salud reemplazó el diagnóstico de "disforia de género" por el de 'incongruencia de género'. Pero sigue estando en una nueva edición de su guía 'Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud' y lo definen como una condición relacionada con la salud sexual de una persona, en lugar de un trastorno mental y de comportamiento.

Es además falso que el Partido Feminista de España haya nunca rechazado o perseguido o negado los derechos de las personas homosexuales ni transexuales. Desde mucho antes de que Carla Antonelli naciera, Lidia Falcón defendió a homosexuales, lesbianas y transexuales ante los tribunales franquistas, con riesgo de ser ella misma perseguida. Y en el programa del PFE se pide la financiación pública de los tratamientos hormonales y la cirugía de reasignación de sexo. Afirmar como hace Antonelli que el PFE es tránsfobo es una calumnia. El Partido Feminista tiene entre sus afiliadas a mujeres reasignadas que se muestran enormemente disgustadas con la propuesta de Ley Trans de 2018 y la de LGTBI de 2017.

Porque lo fundamental que oculta Antonelli es que una cuestión es la transexualidad y otra el "transgénero" que es lo que se pretende introducir. Una cuestión es la transexualidad, que conocemos desde hace mucho tiempo, y cuyas opciones se aceptan legalmente desde la Ley de 2007, con la natural condición de someterse a diagnóstico médico, hormonarse durante dos años y proceder a cirugía de reasignación de sexo antes de proceder a cambiar legalmente la definición sexual y la inscripción del nuevo nombre en el Registro Civil, y otra la que pretende aprobar Unidas Podemos como ley Trans, que plantea la "autodeterminación de género", constructo lingüístico que no significa nada y que permite a cualquier persona cambiar de sexo por su sola declaración. Con las consecuencias evidentes de trastorno en la vida civil que se han señalado claramente en el "Argumentario" del PSOE, y que fue el Partido Feminista quien las denunció en su comunicado del 4 de diciembre de 2019, al comprobar que ningún partido era capaz de denunciar el despropósito de negar la materialidad del hecho biológico del sexo, que no se asigna por nadie más que por el azar de la conjunción de los gametos en el momento de la fecundación.

Lo que pretende la señora Antonelli y quienes plantean la "autodeterminación de género", no es defender los derechos y la protección de las personas transexuales, lo que llevamos haciendo desde el PFE mucho antes de que ella iniciara esa causa, sino borrar la realidad material que divide a todas las especies mamíferas en hembras y machos. Y en función de una fantasía personal decidir que hay que legalizar el cambio de sexo únicamente por el deseo del sujeto implicado. Con lo cual se borran las categorías de mujer y hombre. En definitiva abolir la realidad para insertarnos en una clasificación disparatada. Porque otra de las leyes que pretende aprobar la señora Antonelli es el cambio de nomenclatura, cuya propuesta aparece en la ley LGTBI que se presentó en mayo de 2017 en el Congreso y que pretende cambiar en todos los textos legales los términos de mujer y hombre y madre y padre por "progenitor gestante" y "progenitor no gestante". Insertarnos en una distopía, en definitiva.

Así mismo, el PFE se muestra absolutamente contrario a que los menores puedan decidir su cambio de sexo y sean inscritos como tales, por su sola voluntad. Que incluso puedan someterse a bloqueadores de hormonas desde el comienzo de la pubertad y posteriormente a cirugía reasignativa. En nuestras sociedades avanzadas hemos determinado que la mayoría de edad para comprar una casa, vivir independientes, contratar, tener cuenta bancaria y votar es a los 18 años. Suponiendo que es cuando se tiene suficiente madurez para decidir estas importantes cuestiones. Por tanto, de ninguna manera es aceptable que antes de esa edad se pueda decidir lo que constituirá el destino de toda la vida. Y no dudamos de que la mayoría de la ciudadanía está de acuerdo con nuestra postura.

Al mismo tiempo queremos expresar aquí nuestro agrado de que al fin se haya elaborado ese "Argumentario" por las mujeres del PSOE, que viene a aceptar la crítica de la Ley Trans que el PFE realizó en diciembre de 2019.

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